GP de Singapur

Singapur mide el arreón de Ferrari

Los mecánicos de Ferrari practican en Singapur./EFE
Los mecánicos de Ferrari practican en Singapur. / EFE

La carrera nocturna por el circuito semiurbano servirá para probar si la Scuderia está en condiciones de ser un improbable rival al dominio de Lewis Hamilton y Mercedes

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

No se puede decir que la temporada 2019 de Fórmula 1 esté siendo aburrida o predecible, al menos carrera a carrera. Lewis Hamilton es el líder absoluto de la clasificación y seguirá siéndolo al menos dos semanas más ya que tiene 63 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, su compañero Valtteri Bottas. Sin embargo, en las últimas carreras han sudado y sufrido lo suyo, ya que Ferrari ha sacado de Spa y Monza dos victorias de Charles Leclerc (para bochorno de Sebastian Vettel) con las que la Scuderia ha lanzado un aviso a Mercedes: ojo, que estamos ahí.

El 'momentum' que atraviesa la escuadra italiana tiene una explicación que, sobre el papel, convierte en un espejismo lo visto en las carreras de Bélgica e Italia. Las cualidades del SF90, con una unidad de potencia ligeramente superior en términos de velocidad punta a la del W10, les convertía en favoritos antes incluso de pisar el asfalto. La lógica dice que a partir de ahora se volverá a la normalidad y será Mercedes quien vuelva a tener subyugados a sus rivales para el resto del año. Pero si la Fórmula 1 en particular y el deporte en general han demostrado una certeza en su historia es que las previsiones tienen la misma validez que lanzar una moneda al aire, o incluso menos por una cuestión de probabilística.

En las once ediciones que se lleva disputando este Gran Premio (y que continuará al menos hasta 2021, tras la renovación confirmada este jueves), Mercedes ha ganado en cuatro, todas ellas desde 2014, periodo en el que tiene un casi pleno sólo roto por el triunfo de Sebastian Vettel en 2015. En esas once carreras, ocho las ha ganado el hombre que salía desde la 'pole'. En un trazado revirado y estrecho, más parecido a circuitos como Mónaco o Hungría donde hay apenas un par de puntos de adelantamiento, si Hamilton o Bottas marcan el mejor tiempo de la sesión clasificatoria del sábado, que nadie espere otro resultado que no sea ver a uno de los dos en lo más alto del cajón del domingo.

El circuito, que debutó con el histórico tongo perpetrado por Renault en 2008 mundialmente conocido como 'crashgate' y que acabó con victoria de Fernando Alonso y bochorno de un Nelson Piquet que se estrelló contra el muro, rendirá cuentas a Mercedes y Ferrari, pero también puede dar la oportunidad a otros pilotos que vienen con hambre.

Sainz y el improbable cuarto de Singapur 2017

A Carlos Sainz se le escapa una sonrisa por la comisura de los labios cuando se le pregunta por su mejor recuerdo de Singapur. El trazado asiático fue el escenario de su mejor resultado en la Fórmula 1, un cuarto puesto logrado aún en Toro Rosso en 2017. Aquella loca carrera le acercó más que nunca al podio, pero como él recordaba antes de tomar el largo avión a la ciudad estado, sólo una carrera así puede meterle entre los tres mejores el domingo. Si lo logró Daniil Kvyat en Alemania, ¿por qué no ha de hacerlo él?

No es el objetivo, pero no habría mejor manera de recuperar el pulso después de dos abandonos consecutivos. La preocupación aún no es muy grande en McLaren, si bien los tropezones de Bélgica e Italia han permitido a Renault colocarse a rebufo de un equipo que, en palabras del español, no está en Fórmula 1 para ser cuarto en el Mundial de constructores, sino para mucho más. De momento, ese es el objetivo a corto plazo pensando más en los próximos años.

«Singapur es un circuito especial que normalmente presenta estas oportunidades, como cuando en 2017 crucé la línea de meta en cuarta posición», recordaba el español. «Es un desafío único en pleno centro de una ciudad increíble. Correr en horario europeo es una característica interesante del fin de semana y las altas temperaturas y la humedad sólo añadirán dificultad», dijo, a lo que hay que añadir la alta polución y neblina que recorre la zona debido a los incendios que están afectando a la cercana zona de Indonesia. Se teme que el nivel de CO2 en el ambiente sea tan alto que llegue a ser insalubre para los pilotos, lo que obligará a tomar medidas. Incluso no se descarta que los presentes en el 'paddock' tengan que usar mascarillas si los niveles de dióxido de carbono son peligrosos.