Jornada 4

Una Real nórdica y el nuevo Anoeta tumban al líder

Una Real nórdica y el nuevo Anoeta tumban al líder

El noruego Odegaard y el sueco Isak brillaron en el triunfo 'txuri urdin' frente al Atlético en medio de un ambiente festivo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

El ambiente festivo de un renovado e irreconocible Anoeta, ahora Reale Arena, invitaba a la alegría y el inicio del duelo entre Real Sociedad y Atlético pareció contagiarse de esa atmósfera. También ayudaban los esquemas tácticos de Alguacil y Simeone, más ofensivos que nunca, y eso se notó en el ida y vuelta en el que se convirtieron los primeros compases, marcados por la capacidad de asociación de un equipo realista con aroma nórdico, con el noruego Martin Odegaard como estilete, el despliegue físico del jovencísimo sueco Alexander Isak y la velocidad de Portu, atributos a los que el Atlético respondía con algún que otro detalle de calidad del imberbe Joao Félix y con la seguridad de Stefan Savic, que esta vez le ganó la partida por la titularidad a Mario Hermoso.

Así las cosas, con la sensación de que algo bueno podía ocurrir en cualquier momento, Isak se inventó una arrancada fruto de su poderosa zancada y un pase filtrado para Oyarzabal, que controló con calidad pero se topó con el muro de Oblak cuando la parroquía 'txuri urdin' se las prometía muy felices.

2 Real Sociedad

Moyá, Zaldua, Elustondo, Llorente, Monreal, Zubeldia, Mikel Merino (Zurutuza, min. 83), Portu (Januzaj, min. 82), Odegaard, Oyarzabal e Isak (Willian José, min. 73).

0 Atlético

Oblak (Adán, min. 66), Trippier, Savic, Giménez, Lodi, Saúl, Koke, Joao Félix (Correa, min. 57), Lemar (Marcos Llorente, min. 46), Vitolo y Diego Costa.

goles
1-0: min. 58, Odegaard. 2-0: min. 61, Monreal.
árbitro
Mateu Lahoz (Comité valenciano). Amonestó a Zubeldia por la Real y a Trippier, Marcos Llorente y Diego Costa por el Atlético.
incidencias
Partido de la cuarta jornada en Primera disputado en el Reale Arena, ante 34.719 espectadores.

Koke avisó de cabeza a la salida de un córner y Diego Llorente también rozó el gol en otro testarazo que se fue por encima del arco rojiblanco. Oyarzabal metía el miedo en el cuerpo atlético, pero el verdadero comandante realista era Odegaard, al que tras tres temporadas de formación en la Eredivisie neerlandesa se le empiezan a atisbar en la Liga todas aquellas cualidades por las que el Real Madrid decidió apostar por su talento cuando era apenas un adolescente de 16 años.

A los puntos ganaba la Real, pero de sobra conocida es la capacidad de las huestes de Simeone para aguantar los golpes hasta el momento de asestar al rival el definitivo, y así se llegó al final de una primera parte que confirmó dos sospechas, que esta Real tiene calidad a raudales y que este Atlético sigue siendo una roca.

Para apuntalar esa seguridad, Simeone optó por dejar en la caseta a Thomas Lemar e introducir en su esquema a Marcos Llorente. La Real pisó primero terreno rival, pero Joao Félix, al que no se le veía desde hacía unos cuantos minutos, envió pegado al poste de Moyá un remate desviado que llegó tras una jugada del Atlético de banda a banda, con Renan Lodi centrando desde el costado zurdo para que el inglés Kieran Trippier devolviese el balón desde su banda al corazón del área, donde apareció el joven talento portugués, que apenas unos minutos después dejó su lugar sobre el verde a Ángel Correa. El argentino volvía a vestir la rojiblanca después de un verano en el que parecía más cerca de Milán que de Madrid, sin embargo, se topó nada más vestirse de corto con el gol de Odegaard. La actuación del zurdo merecía semejante premio, que desató la locura en la remozada casa de los realistas.

La fiesta 'txuri urdin' sólo había comenzado. Dos minutos después, botó una falta el propio Odegaard, cabeceó Isak en el segundo palo y paró Oblak, pero el balón rechazado lo aprovechó el debutante Nacho Monreal para hacer el 2-0. La conmoción del portero esloveno, que recibió un balonazo en la cara antes del tanto, enfrió la euforia de una hinchada que tuvo el detalle de despedir con aplausos al guardameta rival cuando se vio obligado a dejar su lugar bajo palos a Antonio Adán.

Al líder se le ponían las cosas feas en San Sebastián, pero tampoco estaba dispuesto a arrojar la toalla así como así. Vitolo se topó con una parada de lujo de Moyá, que también estuvo firme para desviar la intentona de cabeza de Diego Costa tras saque de esquina. El tiempo se agotaba y la Real introdujo frescura con Willian José, Januzaj y Zurutuza ante un Atlético sin cambios, que lo intentó pero que fue incapaz de avivar un partido que tenía dueño. La Real se llevó los tres puntos en el día en el que reestrenó su casa y en el que su afición batió el récord de asistencia de la longeva historia 'txuri urdin'.