Cristiano vuelve a romper el espejo

Cristiano Ronaldo hace la 'manita' en el Metropolitano.

El portugués vuelve a tener una salida de tono tras ser insultado por el Metropolitano, lo que puede suponer una sanción al Atlético, y muestra su peor cara en su regreso a Madrid

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Cristiano Ronaldo es protagonista de todos los partidos queramos o no. Y el portugués se niega a ser un secundario en la película del fútbol. Quiere ser el protagonista desde que se sube al autobús del equipo para llegar al estadio, cuando saluda a la gente, cuando entra en el vestuario, cuando se cambia, cuando salta a calentar, cuando da el saltito clásico para entrar al césped, cuando suena la musiquita de la Champions, cuando un compañero marca, cuando un compañero no le pasa, cuando falla, cuando marca, cuando hay un penalti, cuando gana, cuando pierde. y también, demasiadas veces para un deportista de su nivel, cuando tiene salidas de tono.

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La última, semanas después de volver a Madrid para firmar su sentencia por fraude fiscal, la protagonizó en el Metropolitano, en la ida de los octavos de la Liga de Campeones. «Yo tengo cinco Champions, el Atlético, cero», recordó con 'manita' incluida mientras abandonaba la zona mixta del estadio tras caer derrotado 2-0 y haber escuchado insultos desde la grada que le pueden suponer una multa económica al club rojiblanco. Ya en el césped recurrió a su particular repóquer después de que le recordara el público sus problemas con hacienda, pero su actitud tras el partido minutos después del 'calentón' propio que provoca el partido no sólo está fuera de lugar, sino que deja en evidencia su mal perder.

Su actitud tras el partido minutos después del 'calentón' propio que provoca el partido no sólo está fuera de lugar, sino que deja en evidencia su mal perder

Desde el Atlético, al menos desde su plantilla, quisieron quitarle importancia al gesto del portugués. «No nos sentimos mal por el gesto de Cristiano, es la realidad, ojalá consigamos una Champions», señaló Juanfran en la misma zona mixta en la que se produjo el gesto. Más irónico se mostró Koke, que aunque confesó que «en el campo no he visto nada del gesto», sí señaló que «a lo mejor estaba saludando a alguien». «Si tiene cinco Champions, pues darle la enhorabuena. Tampoco podemos decir nada más», concluyó uno de los capitanes del Atlético. Pero no es la primera vez que el portugués 'saca los pies del tiesto' en sus declaraciones y en sus gestos. Mientras ha vestido la camiseta del Real Madrid y en los meses que lleva en la Juventus, tiene excesiva tendencia a dar el cante.  

«La Juventus, una familia»

Poco después de llegar a la 'Vecchia Signora', Cristiano mandó un recadito al Real Madrid con unas declaraciones que no sentaron nada bien entre los que habían sido sus compañeros en el equipo blanco. «La Juventus es más como una familia. En el Madrid alguien se siente más grande que los demás», soltó sin acusar directamente a nadie, aunque dejando en evidencia a alguno de los pesos pesados del vestuario del Santiago Bernabéu.

«CR7 Champions League»

Apenas pasaban unos minutos de la conquista de la decimotercera en Kiev, cuando Cristiano Ronaldo robó el protagonismo a su equipo y a sus compañeros para focalizar toda la atención en su persona. Además de hablar en pasado del conjunto blanco, demostrando su intención de abandonar el equipo, tiró de soberbia y egocentrismo para asegurar que «la Champions League debería llamarse CR7 Champions League».

 

    

Empujón a De Burgos Bengoetxea

Durante el partido de ida de la Supercopa de España, Cristiano Ronaldo acaparó todos los focos. Primero por su gol y su celebración, simulando que la hizo Leo Messi en el Santiago Bernabéu. El portugués se quitó la camiseta enseñando su nombre y su número hacia la grada. Esa acción le costó amarilla y, posteriormente, vio la segunda por entender el árbitro que había simulado. Su cabreo fue tal, que llegó a empujar a De Burgos Bengoetxea, por lo que fue sancionado con cinco partidos.

     

«Les molesta mi brillo»

Unos días antes, en el mes de agosto de 2017, tras declarar por presunto fraude fiscal, Cristiano utilizó sus redes sociales para contestar a los que le habían criticado por sus problemas con Hacienda. «Lo que les molesta es mi brillo. Los insectos sólo atacan a las lámparas que brillan», sorprendió a todo el mundo a través de su cuenta de Instagram.

 

«Si todos estuvieran a mi nivel, estaríamos primeros»

En febrero de 2017, Cristiano Ronaldo tomó la palabra después de que el Real Madrid perdiera en casa ante el Atlético por 0-1. El portugués, en lugar de hacer autocrítica, cargó contra sus compañeros: «Vosotros decís que Cristiano ha bajado y el Madrid está así, pero si todos estuviesen a mi nivel estaríamos primeros». Además, por si no había quedado claro, reivindicó sus números: «Mira las estadísticas, en Liga y Champions soy de los mejores».

     

Dedo en la oreja en Cornellá el Prat

Cuando quedaban tres jornadas para el final de la Liga 2014-15, el Real Madrid perdió sus opciones de ser campeón de Liga en su visita al Espanyol. Aquel día, el conjunto blanco ganó 1-4 y tres de los cuatro tantos llevaron la firma de Ronaldo. El jugador, tras certificar su 'hat-trick', respondió a los pitos que había recibido durante el partido llevándose la mano a la oreja para decir a la gente que no les escuchaba. En septiembre 2013 hizo el mismo gesto en El Madrigal, tras marcar un gol al Villarreal.

     

Celebra goles con el gesto de robar

En abril de 2015, el delantero madridista abrió la lata para el conjunto blanco en su visita a Vallecas cabeceando a la red un centro de Carvajal. En lugar de hacer una celebración feliz, prefirió correr hacia la banda haciendo su ya característico gesto de «robar» con la mano -y gritando a la vez su acusación-. No era la primera vez que lo hacía, porque ya repitió ese gesto en el campo del Villarreal en marzo de 2012, o en el aeropuerto barcelonés de El Prat en la vuelta de semifinales de Champions de 2011, tras quedar eliminado ante el Barça.

Se limpia el escudo en Córdoba

En un partido liguero ante el Córdoba en enero de 2015, Cristiano Ronaldo se señaló el escudo -e hizo el gesto de limpiarlo- que llevaba en la camiseta como campeón del mundo de 2014 cuando se retiraba del césped del Nuevo Arcángel tras ver la roja directa por agredir a Edimar. Era la forma de responder del futbolista portugués a los aficionados del Córdoba que le reprochaban su expulsión desde la grada.

     

Su opinión sobre Messi

En agosto de 2014, después de que se disputara el Mundial de Brasil, en el que Leo Messi fue elegido el mejor jugador de la cita mundialista, Cristiano Ronaldo no se cortó a la hora de valorar el galardón para el argentino. «Si dijera todo lo que pienso, estaría en prisión», dijo como desprecio hacia la decisión del jurado del Balón de Oro del Mundial.

     

Sus músculos para un documental

El Real Madrid conquistó la décima Copa de Europa en Lisboa, tras derrotar al Atlético en la final por 4-1. El cuarto tanto del equipo blanco lo firmó Cristiano desde el punto de penalti. Su celebración, excesiva para muchos, quitándose la camiseta y luciendo músculos como si fuera un culturista, además de un gesto presuntuoso y una imagen icónica, resultó ser parte del documental sobre su vida que se estaba rodando.

     

Cabezazo a Gurpegui

Cristiano Ronaldo visitó San Mamés en febrero de 2014 y terminó viendo la roja. Primero propinó un cabezazo a Gurpegui e Iturraspe fue a pedirle explicaciones chocando los dos futbolistas las cabezas. Al final, el portugués fue expulsado y se marchó del césped golpeándose la cara y diciendo 'qué cara dura'. Fue sancionado con tres partidos por la expulsión, la desconsideración y por ser reincidente.

Cristiano diciendo 'qué cara dura'.
Cristiano diciendo 'qué cara dura'.

     

No celebra los goles

En septiembre de 2012 y en plena negociación de una renovación de su contrato, Cristiano marcó en Granada y no lo celebró. Su explicación tras el partido no dejó indiferente a nadie: «Estoy triste por un tema profesional y en el club lo saben, por eso no celebro los goles, porque no estoy feliz. La gente aquí sabe por qué». Meses después recibió una llamada de la directiva blanca para firmar su nuevo contrato.

     

«Me doy un 10»

El Real Madrid conquistó la Liga en la temporada 2011-12 con Cristiano Ronaldo como gran protagonista. El portugués marcó 46 goles y fue clave en el triunfo blanco. Quizá por eso, en una entrevista confesó que «al equipo le doy un 9, a mí un 10». Aquella Liga fue conocida como la de los récords porque el Real Madrid acabó con 100 puntos y 121 goles a favor.

     

Pide calma al Camp Nou

El Real Madrid sentenció la Liga 2011-12 con una victoria en el Camp Nou en abril (1-2). En un clásico plagado de tensión, con los precedentes del 'mourinhismo' todavía atronando en la mente de muchos aficionados. Cristiano fue silbado y pitado durante todo el partido, pero cuando anotó el definitivo 1-2, el Camp Nou enmudeció y Cristiano, desafiante, miró al respetable para gritar «Calma, calma, aquí estoy yo». Desde aquel día, casi siempre que ha marcado en el estadio azulgrana ha repetido el gesto.

Cristiano pide calma al Camp Nou.
Cristiano pide calma al Camp Nou.

     

«Soy guapo, rico y buen jugador»

Quizá su momento de máxima arrogancia se vivió en septiembre de 2012 cuando tras jugar ante el Dinamo de Zagreb en la Liga de Campeones, sorprendió a todos en la zona mixta. «Es normal que la gente me tenga envidia, soy guapo, rico y buen jugador», dijo. Unas declaraciones que ya forman parte de la trayectoria futbolística de Cristiano Ronaldo.

     

«Injusticia» y escupitajo

Durante la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012 (en unas semifinales que se tuvieron que decidir en la tanda de penaltis), España superó a la Portugal de Cristiano. Cesc Fàbregas anotó el penalti definitivo que le daba el pase a la final a España y que provocaba el célebre «¡Qué injusticia!» de Cristiano cuando las cámaras fueron a buscarle mientras 'La Roja' celebraba el pase a la final. Además, de regalo, lanzó un escupitajo que a punto estuvo de darle al cámara.