Final

El Real Madrid revalida la Supercopa ante el Barça

Los jugadores del Real Madrid celebran la Supercopa en el WiZink Center./EFE
Los jugadores del Real Madrid celebran la Supercopa en el WiZink Center. / EFE

El equipo de Pablo Laso, que llegó a tener 19 puntos de ventaja, no sentenció hasta el tramo final, gracias a un triple del MVP Campazzo después de la reacción azulgrana liderada por Davies y Mirotic

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

El Real Madrid comenzó la temporada como terminó la anterior, derrotando al eterno rival para adjudicarse un nuevo título, en este caso la Supercopa, que el equipo de Pablo Laso revalidó seis años después, para dar el primer golpe del curso al Barcelona, que se ha reforzado mucho y muy bien después de tantísimas decepciones. La conquista de la Supercopa por segundo año consecutivo, que permitió al Real Madrid igualar a títulos en este torneo al Barça, con seis, tuvo además un sabor de venganza muy especial para los blancos, al imponerse de nuevo al gran enemigo en el primer enfrentamiento de Nikola Mirotic contra su exequipo y en cancha de la que fue su afición que ahora tanto le odia.

Mirotic, por segundo día consecutivo insultado y abucheado sin tregua en el WiZink Center, fue precisamente, tras Brandon Davies (23 puntos, cuatro rebotes y tres asistencias para 20 de valoración), otro jugador genial que estuvo a punto de fichar este verano por el Real Madrid, quien mantuvo vivo al Barça en una final que los blancos llegaron a dominar por 19 puntos en el tercer cuarto (54-35) y que se complicó demasiado en el último parcial por la reacción protagonizada por los azulgrana. Sin embargo, los madridistas volvieron a exhibir experiencia, carácter, fortaleza mental y, acierto en el momento decisivo, para doblegar a tan poderoso adversario. Fue Facundo Campazzo, elegido MVP de la Supercopa Endesa, quien sentenció con un triple al Barcelona a falta de un minuto y 20 segundos para el final, para ajusticiar entonces al conjunto de Svetislav Pesic (87-79) después que que los culés se hubiesen acercado a sólo cinco puntos y amenazasen la esperada fiesta merengue.

Con una plantilla superior y con más oficio y fondo que la del Barcelona, reforzada por Nico Laprovittola y Jordan Mickey, el Real Madrid firmó otra demostración de ambición y juego colectivo. Liderado el conjunto de Laso en ataque por Campazzo (16 puntos, cinco asistencias, cinco rebotes y 22 de valoración), Rudy Fernández y Jordan Mickey; y en defensa por el nuevo jugador del campeón, por el propio base argentino y por Gabriel Deck, a quien le tocó la difícil misión de marcar a Mirotic, el Madrid salió victorioso gracias a la ventaja de 19 que obtuvo a los 23 minutos, a su defensa, y a saber aguantar con físico y cabeza las acometidas de los azulgrana.

89 Real Madrid

Campazzo (16), Carroll (9), Taylor (8), Randolph (2) y Tavares (5) -quinteto inicial.- Rudy Fernández (10), Laprovittola (9), Reyes (2), Deck (9), Llull (9) y Mickey (10).

79 Barcelona

Pangos (2), Higgins (13), Claver (3), Mirotic (14) y Davies (23) -quinteto inicial-. Hanga (3), Smits (2), Oriola (2), Delaney (13), Kuric (-) y Tomic (4).

PARCIALES:
21-20, 27-13, 21-30 y 20-16.
ÁRBITROS:
Hierrezuelo, Peruga y Calatrava. Eliminado: Tavares.
INCIDENCIAS:
Final de la Supercopa Endesa 2019, disputada en el WiZink Center de Madrid. 12.348 espectadores.

Mirotic responde a la pitada

Relanzado el Barcelona a partir de esa máxima diferencia por Davies, antes de que Mirotic volviese a salir a la cancha, con 60-49, para hacer otra vez daño en la pintura y permitiese acercarse a los culés incluso a cuatro puntos al inicio del último cuarto (69-65), no pudo sin embargo culminar su remontada el equipo de Pesic, porque siempre que se encendieron las alarmas los blancos respondieron desde el exterior, aunque firmasen sólo un 28,6% en triples (8 de 28). Peor estuvo el Barça en esa faceta, con 5 de 25 desde los 6,75, además de perder la batalla por el rebote, encabezada por las siete capturas de Mickey, una más que Tavares y que Mirotic. El ala-pívot hispano-montenegrino acabó como segundo máximo anotador de su equipo (dos de siete en triples y dos de tres en tiros de dos, sin fallo desde la línea de personales (cuatro de cuatro), pese a la presión y la ensordecera pitada del WiZink) y mejor reboteador, y aguantó con cuatro personales, para lograr el Barça con él en pista un +12, aunque aparte de Davies, Delaney y Higgins también tuvieron una gran trascendencia.

Sin embargo, quienes resultaron de nuevo trascendentales para que el Madrid se apuntase la victoria y el título que inauguró la temporada fueron, entre otros, dos de los tres subcampeones del mundo argentinos, ya que con Campazzo los blancos firmaron un +22 y con Deck un +12. Con la multitud de recursos de los que dispone este Madrid, ya muy hecho y consolidado, la Supercopa no se podía escapar, pese a tener desconexiones. Así ocurrió al inicio de la final (0-6) y, sobre todo, en un tercer cuarto de indiscutible superioridad azulgrana, después de un formidable segundo de los blancos, en el que, con una defensa zonal y sacrificio colectivo, dejaron sin puntos al rival en tres minutos y medio, para endosarle un 15-5 de parcial, sin canastas de dos de los visitantes en ese período que fue el de mejor baloncesto del Real Madrid.