Los niños se toman el arte en serio

El artista Rafael Fuster junto a varios niños en el taller celebrado en el Centro Párraga. / nacho garcía / agm
El artista Rafael Fuster junto a varios niños en el taller celebrado en el Centro Párraga. / nacho garcía / agm

El taller de Rafael Fuster, ganador del programa Crisálida, impulsa la creación artística

NATALIA BENITO MURCIA

Que quede claro: «Se trata como algo extraño y lúdico pero esto es algo serio», afirma el artista Rafael Fuster (Murcia, 1978) sobre 'El arte de los niños', un proyecto educativo que pretende acercar las artes plásticas a los más pequeños mediante talleres realizados en museos, en vez de en aulas o espacios usuales.

Alrededor de un centenar de pequeños han pasado por esta iniciativa, ganadora de la convocatoria Crisálida, un programa de Signo Editores que pretende apostar por proyectos relacionados con la cultura visual financiando parte de su proceso.

La idea se hizo realidad en el Festival Saltamontes de Torralba de Ribota, un pueblecito aragonés de menos de 200 habitantes. En el taller, previsto para 15 personas, participaron 40 alumnos: «En ese pueblo no hay tantos niños, la escuela está cerrada. Estaba Javier Mariscal y le gustaron mucho las obras, por la potencia e inocencia que tienen». Tras el exitoso inicio, la propuesta de Rafael Fuster ha pasado por diferentes espacios de Alicante y Murcia como el Museo Ramón Gaya, el Muram y el Mubam, además del Centro Párraga, donde el 19 de septiembre se celebró el último de estos cursillos.

La próxima cita es este sábado en el Museo Salzillo. Se trata de un encuentro especial, ya que será el primer taller de escultura realizado en este emblemático espacio. Los niños trasladarán sus dibujos a tres dimensiones que posteriormente policromarán, teniendo como referente las obras del imaginero murciano.

Los talleres cuentan con materiales que en rara ocasión están a disposición de los niños como lienzo, arpillera, madera, poliestireno o tinta china. De esta forma, «se cambia la escala de trabajo, se les permite trabajar en grandes dimensiones y así entra en juego el azar. El resultado final no es tan predecible». Pero lo más importante es «que los niños quieran ir. No se les puede obligar».

Aunque en este proyecto didáctico se visitan museos, «yo no doy ningún tipo de información. Se trata de estar, no de levantar el museo en palabras», explica el creador, que añade: «No me gustan los museos con audioguías en los que no te permiten concentrarte; el espectador también tiene que hacer un trabajo de observación y hoy en día es muy difícil. Puede que los talleres ayuden a que el niño esté solo, en silencio, apreciando el arte».

Previsiblemente en octubre, el Centro Puertas de Castilla acogerá una exposición «tratada de forma seria y adulta», con una selección de las obras creadas en estos talleres.

Vocación temprana

'El arte de los niños' está destinados a curiosos de entre los 4 y 12 años. «Normalmente a esta edad se pierde el interés por pintar, es algo que sucede de forma natural», sin embargo, el artista no sufrió ese desencanto pueril hacia el arte. «Siempre tuve claro que quería dedicarme a la pintura», asegura a 'La Verdad' Rafael Fuster, que aprendió a pintar con Pilar y Mercedes Meseguer, «las únicas en Murcia que tenían una academia para niños. Íbamos al Palacio Almudí a dibujar y eso me llamaba la atención». Ahora él es el docente: «De los niños se aprende muchísimo, y más dándoles clase».

Sobre la presencia de las artes plásticas en el ámbito escolar, Rafael Fuster es conocedor de que se ha reducido la materia, no obstante, los obstáculos nunca son un impedimento: «El artista sale irremediablemente. Hay grandes obras escritas en la cárcel o en el exilio».