Roque Baños: «Hay una cosa que no se puede controlar, y es la emoción»

Roque Baños, al frente de la Orquesta Sinfónica de Málaga en una abarrotada plaza de la Constitución. /MIGUE FERNÁNDEZ
Roque Baños, al frente de la Orquesta Sinfónica de Málaga en una abarrotada plaza de la Constitución. / MIGUE FERNÁNDEZ

EFE

El compositor español Roque Baños, que ha trabajado con cineastas internacionales como Ron Howard, Terry Gilliam o Spike Lee, confesó este miércoles que en su profesión «hay una cosa que no se puede controlar, y es la emoción».

«No sabes cuánto te puede emocionar algo, qué componentes hay en eso, en esas imágenes que te hacen sentir esa emoción», afirmó Baños en un encuentro con el público dentro del cuarto festival de música de cine Movie Score Málaga (Mosma), organizado por el Festival de Cine en Español.

En algunos proyectos le piden que trabaje en la música ya desde el guión, y a veces eso «no funciona, aunque la música haya sido aprobada», porque «la magia que ocurre cuando una música se pone con una imagen no se sabe hasta que se ve todo junto». El otro modo de trabajo es con la película ya montada, cuando se puede «ver lo que hay y adaptarse», por lo que la considera que es «una manera más certera» al tener «una impresión clara de si funciona».

«Para mí, lo más importante es encontrar el tema, y una vez que lo has encontrado, el resto es garabatear, como dice Mozart en 'Amadeus'», aseguró Baños, que ha desvelado que el cineasta mexicano Guillermo del Toro todavía no le ha «perdonado» que, por exceso de trabajo, rechazara participar en 'El espinazo del diablo'. «Hoy día todavía me dice: 'Me dijiste que no, cabrón'», bromeó el compositor murciano, que cree que, «afortunadamente», todos los directores con los que ha trabajado «son genios, gente que tiene una pasión especial y talento».

Sobre su trabajo en'El hombre que mató a Don Quijote', explicó que el director, Terry Gilliam, quería en la música «componentes españoles, que fuese de la tierra», y trabajar con este cineasta «fue maravilloso, porque es un hombre apasionado». «Parecía que el proyecto estaba gafado, porque tenía un actor para que hiciese de Don Quijote y murió una semana antes. En mi parcela, cuando ya tuvimos toda la música compuesta, el estudio al que íbamos a ir lo cerraron por una inundación, pero hay algo que supera todo eso y es el empeño, y Gilliam es un hombre que no se deja vencer, un luchador con un ánimo envidiable».

Respecto al cine de Hollywood, admite que «no es fácil», porque es «una industria donde no solamente tienen en cuenta el talento de los artistas, sino las conexiones, si conoces y te conocen, y cuando no se tiene nada cuesta, y tienes que conocer».

Para elegir en qué proyectos participa y cuáles desecha, Baños considera que le «unen mucho» las personas, y si se trata de volver a trabajar con alguien con quien ha tenido una buena relación, «eso es un factor importante para un sí».