Extraer más 'oro rojo' al azafrán

Estigmas de azafrán junto a los pétalos que deja su extracción. / LV
Estigmas de azafrán junto a los pétalos que deja su extracción. / LV

La Universidad de Murcia participa en un proyecto internacional, liderado por la Universidad Miguel Hernández, para aprovechar la enorme cantidad de desperdicios que produce el cultivo de esta especia

G.S. FORTE

El azafrán es un suculento cultivo (se pagan más de 5.000 euros por kilo) del que el año pasado se generaron tres toneladas en la Región. Además de dinero, el proceso de producción de especia deja ingentes cantidades de residuos. Se necesitan en torno a 350.000 flores para obtener un kilo de producto, lo que supone unos 350 kilos de pétalos arrojados a la basura para extraer uno solo del conocido como 'oro rojo'. Ahora esos sobrantes llevan camino de dejar de serlo. La Universidad de Murcia (UMU) forma parte de una investigación internacional liderada por otra universidad española, la oriolana Miguel Hernández, empeñada en encontrar un buen uso a esa enorme cantidad de subproductos.

«Además de la sostenibilidad que se logra aprovechando las flores del azafrán, también conseguimos compuestos activos que pueden tener un beneficio para la salud», concreta la profesora María José Frutos, del departamento de Tecnología Agroalimentaria de la Universidad Miguel Hernández, encargada de tal de la Universidad de Orihuela. Frutos está al frente como coordinadora de este proyecto en el que figuran otras siete entidades de otros cinco países: el Instituto de Biología Experimental y Tecnología de Portugal; el Instituto Max Rubner de Alemania, la Universidad de Parma, de Italia; la Universidad de Burdeos y la empresa de suplementos nutricionales ActivÍnside, de Francia, y el Centro de Investigación Científica y Técnica de las Regiones Rurales y la Universidad Abderrahmane Mira de Béjaia, de Argelia En este último país se centran los trabajos de esta investigación subvencionada por la fundación Prima, una iniciativa de la que forman parte 19 países europeos y africanos que busca el desarrollo y la aplicación de soluciones innovadoras, eficientes y sostenibles para la producción y suministro de alimentos de agua en el Mediterráneo.

El próximo octubre, que es cuando arranca la cosecha de azafrán, comenzarán tres años de investigaciones, dotadas de 1,3 millones de euros, con las que se espera obtener nuevos productos de aprovechamiento de los millones de pétalos que ahora se desechan en esta actividad, y que se calcula que atesoran un 3% en compuestos activos aprovechables. «Que yo sepa no se utilizaba para nada», explica Flores. «He visto que por destilación se puede sacar algún aroma, pero en general [toda esa cantidad de pétalos ahora] no se aprovechan para nada».

Una vertiente especialmente interesante para la Región de Murcia es que se van a estudiar la mejora de las condiciones de cultivos de azafrán en áreas semidesérticas como las de Argelia, donde el agua es un bien muy escaso.