Cuarenta años importando un pimiento

Cuarenta años importando un pimiento

El agua del Trasvase y la introducción del cultivo de invernaderos obraron el milagro. El cultivo de pimiento murciano se ha disparado en la Región de Murcia, sobre todo en el Campo de Cartagena, desde mediados de los años setenta. Por aquel entonces apenas se superaban las 20.000 toneladas de producción. Desde entonces su rendimiento se ha multiplicado por nueve y ahora ya excede las 176.000 toneladas.

«Indudablemente aquí ha crecido la agricultura en torno al Trasvase», apunta el presidente de la sectorial de alhóndigas de la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas de la Región de Murcia (Proexport), Mariano Zapata, al explicar el boom del pimiento que arrancó «hace 40 o 45 años». Desde entonces, añade, no ha parado de aumentar y ahora su producción sigue incrementándose «en torno a un 5% cada año».

El éxito de esta hortaliza fue un reflejo del que ya alcanzó en Almería bajo sus invernaderos. Algunos agricultores copiaron en el Campo de Cartagena esos desarrollos hasta el punto de que en torno al 90% de los invernaderos que se mantienen actualmente en activo en esta zona agrícola situada entre las dos principales ciudades de la Región responden al cultivo de pimientos. Principalmente de dos especies: lamuyo, que es la que protagonizó el éxito murciano y ahora compone en torno al 30% o 40% de toda la producción; y el california, una variedad más corta y redonda que llegó a estas tierras hace unos 25 años y ahora compone el grueso de la actividad (aproximadamente un 60% o un 70% del total, de acuerdo con Zapata).

El representante de las alhóndigas, que son los almacenes en los que se subasta buena parte de la producción de estas hortalizas, recuerda que las primeras instalaciones en la Región que se dedicaron a estas operaciones de compraventa con pimiento, y también del resto de especies, fueron las de Centramirsa, «hace unos cuarenta años». El sistema de alhóndiga, añade Zapata, «también vino de Almería». Surinver fue otra firma importante en la comercialización del pimiento murciano. Los artífices de esta cooperativa fueron los primeros que movieron las ventas de las producciones de estas tierras, y lo hacían desde sus instalaciones de Pilar de la Horadada, en Alicante. En buena parte suministraban el producto al mercado francés, que es el de mayor demanda de la época. Posteriormente el éxito del pimiento regional se extendió a toda Europa, y aún continúa creciendo.

 

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