Objetivo: cultivar sin agua (o casi) y sin suelo

El ingeniero agrónomo José Francisco Maestre en el campus de la UPCT. / j. m. rodríguez
El ingeniero agrónomo José Francisco Maestre en el campus de la UPCT. / j. m. rodríguez

Un grupo de la UPCT desarrolla una extensa línea de investigación sobre riego con agua marina desalada

MARÍA JOSÉ MORENO

La escasez de recursos hídricos en la cuenca del Segura asciende a 400 hm3 según el Plan Hidrológico. Al mismo tiempo, la población mundial no deja de crecer. Se espera que en pocas décadas alcance los 9.000 millones de habitantes, a los que habrá que alimentar, y no está claro que el agrosistema actual pueda soportar este crecimiento y demanda. Los expertos apuntan a que se requieren técnicas de riego y fuentes de agua que se encuentren al margen de los recursos hídricos convencionales y que ejerzan poca o nula presión sobre el medio ambiente.

En la Universidad Politécnica de Cartagena el grupo 'Diseño y Gestión en Agricultura de Regadío' (DYGAR) ha desarrollado una extensa línea de investigación sobre riego con agua marina desalada (AMD) que arrancó en 2014 y que es un referente a nivel mundial. A día de hoy solamente en Israel se ha llevado a cabo algo de investigación al respecto por lo que no existen resultados científicos más novedosos. Algo que pone de manifiesto la importancia de generar conocimiento en esta línea para dar soporte a los agricultores, tal y como piensan en la UPCT.

Actualmente, el grupo dirigido por José Francisco Maestre, lidera el proyecto DESEACROP (financiado con fondos europeos a través del programa LIFE+) que persigue demostrar la práctica sostenible del riego con Agua Marina Desalinizada en sistemas hidropónicos con reutilización de drenajes. «Se trata de analizar y difundir el potencial de nuevos sistemas agrícolas que se desarrollan al margen de los recursos hídricos convencionales y del suelo, por lo que su interacción y efectos sobre el medio ambiente son mínimos. Los drenajes se tratan en una planta desaladora asistida por paneles solares (Energía fotovoltaica) con una conversión próxima al 80% y el agua producto se utiliza de nuevo para regar con el correspondiente incremento de eficiencia. Además, al tratar el agua evitamos contaminar el acuífero», en palabras del coordinador del trabajo.

Financiado con fondos europeos a través del programa LIFE+, Deseacrop persigue demostrar la práctica sostenible en sistemas hidropónicos con reutilización de drenajes

Además de la Universidad Politécnica de Cartagena, que lidera el proyecto, también participan en el mismo SACYR WATER, Universidad de Almería y la Comunidad de Usuarios de Agua de la Comarca de Níjar (CUCN).

El objetivo de DESEACROP es demostrar la práctica sostenible del riego con Agua Marina Desalinizada en sistemas hidropónicos con reutilización de drenajes. Según Maestre, «se trata de analizar y difundir el potencial de nuevos sistemas agrícolas que se desarrollan al margen de los recursos hídricos convencionales y del suelo, por lo que su interacción y efectos sobre el medio ambiente son mínimos. El proyecto permitirá caracterizar el modelo de agricultura industrial propuesto desde los puntos de vista agronómico, medioambiental, económico y social al objeto de demostrar la viabilidad de las prácticas propuestas».

Y es que el AMD tiene unas características químicas singulares que hacen que su gestión sea más complicada que la de las aguas convencionales (agua del trasvase Tajo-Segura, por ejemplo). El AMD, adecuadamente gestionada mediante procedimientos de mezcla y/o correcta fertilización puede permitir ahorrar agua y mejorar el rendimiento y calidad de las cosechas. Además, el uso de sistema hidropónico permite incrementar la eficiencia del uso del agua (kg tomate/m3 de agua usada). Además, si conseguimos recuperar los drenajes tratándolos en una planta de desalación asistida por paneles solares (energía renovable) podemos recuperar el 80% del agua para riego y ser aún más eficientes.

No obstante, como indica José Francisco Maestre «el AMD es un agua que proviene del mar y no debemos olvidar que el 70% del agua del mar es sodio y cloro. Por lo tanto, la salinidad del AMD la da principalmente el sodio y el cloro y el boro. Un riego continuado con AMD, si no se encuentra bien gestionado, puede llevar a una sodificación del suelo en el medio-largo plazo, deteriorar su estructura y hacerlo más impermeable afectando pues al riego y a la eficiencia del riego».

En este momento el proyecto se encuentra en el ecuador del proyecto. Finaliza en octubre de 2020 y los investigadores acaban de concluir el segundo ciclo de tomate. En octubre se presentan en modo de entregables a la comisión los primeros resultados agronómicos, medioambientales y socioeconómicos de los dos primeros ciclos.

El responsable de la investigación asegura que «los resultados indican que el tratamiento con AMD ha obtenido mayores producciones que los tratamientos más salinos y que no se han observado diferencias en la calidad de los tomates. Además, el cultivo hidropónico ha permitido obtener entre un 15% y un 30% más de producción que el cultivo en suelo».

Actualmente se está preparando el invernadero para el tercer ciclo de cultivo que arrancará en septiembre y se continúa recogiendo datos. Se avanzará en el plan de replicabilidad y comenzarán a transferir los resultados del proyecto a aquellos agentes interesados en aplicar los avances de DESEACROP entre los que destaca que una agricultura sostenible es posible; que el AMD es muy adecuada para el riego si se gestiona de forma adecuada; que el riego con AMD ha permitido obtener rendimientos superiores al riego con agua de más salinidad o que el cultivo hidropónico ha permitido obtener mayores rendimientos que el cultivo en suelo.

Asimismo, las encuestas realizadas en los cursos de formación indican que los resultados mostrados sobre el uso del AMD en el riego del tomate y sobre la gestión del AMD en general les han permitido ganar confianza y entender aspectos que antes desconocían o bien pasaban por alto.

Los resultados del trabajo, que se está llevando a cabo en un invernadero de raspa y del Campo de Prácticas de la Universidad de Almería, son extrapolables a otras regiones costeras donde existan desaladoras y se produzca AMD. En el proyecto, además de utilizar el AMD para el riego, se ensayan otros dos tratamientos de riego con agua de pozo de diferentes salinidades. Por lo tanto, «las técnicas de recuperación y tratamiento de los drenajes se pueden perfectamente trasladar a otras regiones bajo contextos similares y a regiones con contextos diferentes. De hecho, el proyecto contempla la ejecución de un plan de replicabilidad y transferencia que incluye la identificación y evaluación de áreas potenciales europeas; la compilación de bases de datos; la preparación de casos de negocio; la evaluación de posibilidades de financiación en las áreas potencialmente seleccionadas y la negociación de acuerdos de transferencia», según el investigador de la UPCT. A día de hoy, las regiones potenciales se encuentran identificadas y caracterizadas y se está trabajando en los casos de negocio que permitirán transferir y aplicar los resultados en otras áreas y contextos.

Más información del proyecto en www.deseacrop.eu.