Las huellas de la pintura mural

'Ser y Materia II'. Carlos Callizo (Sevilla, 1965). Acrílico sobre lienzo. 90 x 120 cm. /
'Ser y Materia II'. Carlos Callizo (Sevilla, 1965). Acrílico sobre lienzo. 90 x 120 cm.

Más de 70 obras de otros tantos artistas conforman la exposición sobre creación callejera que el Museo Regional de Arte Moderno de Cartagena acaba de prorrogar dos meses debido a su «éxito» de visitas

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

En 2017, la obra 'Untitled', del artista urbano Jean-Michel Basquiat (Nueva York, 1960-1988), alcanzó en el mercado de subastas la abultada cifra de 110,5 millones de dólares. La venta, realizada en la ciudad de los rascacielos por la casa Sotheby's, y en apenas diez minutos, marcó un récord en el cómputo de ventas de obras firmadas por este creador norteamericano. El lienzo combinaba pintura acrílica, lápiz graso y aerosol.

La referencia a esta «histórica» transacción -así se recogió la noticia en los medios- la realiza el murciano Darío Vigueras, comisario de la muestra 'Arte urbano. Leyendas callejeras' que hasta el 1 de septiembre próximo se puede visitar en el Museo Regional de Arte Contemporáneo de Cartagena (Muram). Vigueras alude a ella para dar cuenta del interés actual por el arte urbano. También hace referencia a 'Niña con globo', el cuadro autodestruido de Banksy (Bristol, 1974) adquirido en subasta por 1,18 millones de euros, y valorado, poco después de pasar por una máquina trituradora de papel, en el doble del precio por el que se adjudicó.

Pero hay otro ejemplo más elocuente y cercano. Desde la apertura, a finales del pasado mes de marzo, de la exposición que Vigueras comisaría en el Muram, más de 10.000 personas, cuantifica el responsable, han visitado el museo cartagenero. De hecho, estaba previsto que la muestra finalizara el día 30 de este mes, pero ha sido prorrogada debido a «la gran demanda» de público.

«Queremos mostrar a la gente cómo estos artistas que empezaron siendo vándalos, ahora son leyendas»

Y hay más. Otra muestra, también en la Región. En este caso, la celebrada en el Museo de Bellas Artes de Murcia (Mubam) bajo el título 'Arte Urbano. De la calle al museo' logró ser una de las más visitadas en el histórico de la pinacoteca murciana. Más de 19.000 personas, gran parte de ellas escolares, recorrieron los pasillos de la exposición entre los meses de abril y septiembre de 2017.

«Sin duda -cree Vigueras-, el arte urbano está en auge. Y lo está porque hay una nueva generación, nacida en los 90, a la que le interesa este tipo de arte, y al que las galerías, y también las casas de subastas, ya han empezado a incluir en sus programaciones. Quienes hoy compran arte lo hacen, probablemente, con un concepto diferente a como se hacía en los años 70 u 80».

Estal, Belin y Banksy

'Arte urbano. Leyendas callejeras' reúne un total de 75 obras realizadas por otros tantos artistas de los cinco continentes. Proceden, en su mayoría, de coleccionistas privados, y han sido cedidas para su exposición a través del colectivo murciano Murcia Street Art Project, también parte responsable de la muestra desarrollada en el Mubam. Entre los lienzos figuran obras de creadores internacionales como Aboudia, Obey, Lee Jeffries, Mederic Turay y A1One; nacionales como PEZ, Uriginal y Belin; y los murcianos -aunque nacido en Sevilla- Carlos Callizo, Raúl Estal, Josh Garzia y el cartagenero Kraser. La exposición también incluye un Banksy: 'I Fought The Law', una serigrafía numerada de 70x70 cm. que ilustra el momento en el que tres hombres reducen a otro que acaba de rotular sobre un muro el título de esta obra ('Luché contra la ley').

«A toda persona que vemos con un espray en la mano le llamamos grafitero, cuando no lo es. Grafiti es una palabra generalizada, como 'danone' cuando nos referimos a un yogur»

Con la propuesta, afirma Vigueras, «queremos mostrar a la gente cómo estos artistas, que empezaron siendo vándalos, ahora son leyendas. De ahí el título de la exposición, que pone de manifiesto la evolución que hay desde el 'tag' (firma, en el lenguaje asociado al arte urbano) hasta la pintura mural». «Muchas de estas leyendas callejeras -añade Vigueras- terminaron en las galerías».

El origen del arte urbano, explica el comisario, hay que buscarlo en el grafiti, pero su definición dista mucho de esta práctica ilegal. «La palabra grafiti -expone- es la que más identificamos, pero en ella no hay ningún concepto de arte, al menos en sus inicios. El grafiti es todo lo que se pinta en la calle de forma ilegal. Lo que ocurre es que este grafiti o 'tag' ha ido evolucionando a lo largo del tiempo».

«El arte urbano no es nuevo. En los años 20, en la Revolución Mexicana ya se hacían murales con mensajes de Pancho Villa en apoyo a la revolución. Incluso en los años 40 se realizaban grandes murales con Lenin y Stalin, aunque estos eran más bien mensajes políticos. Arte urbano es todo aquel que se hace en la calle con permiso: con la autorización de los propietarios de las fachadas, de las instituciones, etc; lugares en los que el artista lleva a cabo una intervención. En los inicios de estas actuaciones pictóricas, sus creadores solo querían ver su nombre en los espacios que pintaban, pero algo les llamó la atención, y empezaron a elaborar más la pintada. Del metro pasaron a la pared, y poco a poco fueron evolucionando. Hoy, toda la gente que se dedica al arte urbano tiene cierta preparación artística, bien por medio de las Bellas Artes, la Historia del Arte o por cursos de Diseño. En los 70 y en los 80 no era así. La gente que pintaba en la calle tenía inquietudes artísticas, no digo que no, pero, desde luego, su concepto no era artístico. Lo que sí es cierto es que, actualmente, a toda persona que vemos con un espray en la mano le llamamos grafitero, cuando no lo es. Grafiti es una palabra generalizada, como 'danone' cuando nos referimos a un yogur. Quienes intervienen en la calle de una manera legal son muralistas o artistas urbanos», aclara Vigueras.

Variedad de estilos

La propuesta del Muram, en la que también están presentes Blek Le Rat, Cornbread, Seen, Vhils, Bordalo II y Faucher, por ejemplo, supone, añade el comisario, cabeza visible de Murcia Street Art Project, una muestra de cómo la pintura mural ha ido evolucionando y desarrollándose en distintas partes del mundo.

Aunque todas las piezas están caracterizadas por el colorido y los grandes formatos, cada una responde a una técnica distinta, de modo que en la exposición, asegura Vigueras, «podemos encontrar una gran variedad de estilos». Bajo el marco de arte urbano se encuadran numerosas formas de acometer la acción pictórica, desde el muralismo, enumera el comisario, «que engloba la pintura más artística; a la plantilla, que es lo que hace Banksy y Blek Le Rat. De hecho, Banksy dice que cuando cree que ha hecho algo original se da cuenta de que Le Rat ya lo había hecho veinte años antes. Técnicas hay muchas y los artistas cada vez innovan más. Vhils, por ejemplo, es un artista portugués que trabaja con microvoladuras en las paredes, creando formas; Bordalo II reúne chatarra y la utiliza para crear figuras de animales que pega en las paredes; y Mademoiselle Maurice emplea técnicas de papiroflexia para dibujar miles de imágenes. El arte urbano está muy vivo y sus artistas están constantemente reiventándose».

Cree Vigueras que la exposición está sirviendo también para mostrar al público cómo se interpreta el arte urbano en distintas partes del mundo. En 'Leyendas callejeras', incide, «hay artistas de los cinco continentes» cuyo único punto en común es que «todos han salido de las calles».

El espectador, añade, descubre en ellos «algo completamente distinto a lo que ha imaginado encontrar antes de entrar en el museo». Y ese atractivo, sostiene el responsable, es parte del éxito de esta propuesta, que se va a poder disfrutar a lo largo de todo el verano.

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