La Verdad

Gehry considera «pura mierda» el 98% de la arquitectura actual

Frank Gehry.
Frank Gehry. / José Luis Cereijido (Efe)
  • El arquitecto, que mañana recibirá el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, ha respondido con el gesto de la "peineta" al serle requerida por los periodistas su opinión sobre quienes piensan que sus obras no pasan de ser mero espectáculo

La arquitectura de Frank Gehry es espectacular. Basta con mirar edificios como el que este arquitecto diseñó para el museo Guggenheim de Bilbao para comprobarlo. Pero, "¿Es su obra arquitectura espectáculo?". Para él, no. Al menos eso ha parecido responder a la pregunta de un periodista a quien ha dedicado una significativa peineta durante la rueda de prensa que ha ofrecido esta mañana en Oviedo. Unos minutos y varias preguntas después, el premiado pedía disculpas al periodista por su actitud.

No es la primera vez que el arquitecto tiene un cruce de opiniones con la prensa. La pregunta sobre si arquitectura es espectáculo se ha repetido con cierta frecuencia en sus comparecencias públicas, algo que molesta al arquitecto. La prueba de ello ha sido su reacción de hoy.

El arquitecto canadiense asentado en Estados Unidos Frank Gehry, Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2014, ha afirmado además durante la rueda de prensa con motivo del galardón que "el 98% de los edificios que se hacen son pura mierda". "En el mundo que vivimos, el 98% de los edificios que se hacen son pura mierda", ha dicho, calificándolos de "malditos edificios" para incidir en que no hay sensación "de diseño, ni de respeto por la humanidad, ni juicio, ni nada". No obstante, ha matizado que "de vez en cuando" hay una "pequeña cantidad de personas que hacen algo realmente relevante".

El arquitecto ha contestado aquellas cuestiones sobre una de sus obra más emblemáticas, el Museo Guggenheim de Bilbao, y su implicación en la trasformación de esta ciudad vasca pese a contar con un presupuesto "muy modesto -80 millones de euros-, que no fue excesivo ni pomposo". "No sabía que era posible, pero la historia de Bilbao muestra que los edificios pueden marcar la diferencia", ha asegurado, señalando también como ejemplo contemporáneo a la Opera de Sídney. "Tengo 85 años y sigo sin entender por qué esto sucede; simplemente me dedico a hacer mi trabajo", ha comentado para continuar asegurando que no puede decir de cual de sus proyectos se siente más orgulloso: "no se puede tener un hijo preferido".

Además, tras elogiar la historia arquitectónica de Europa, se ha referido a su reciente creación para la sede de la Fundación Louis Vuitton en París, que albergará un museo y cuya doble superficie, con partes opacas y otras de cristal, espera que se convierta con el tiempo en una "fachada viva" con aportaciones artísticas y pinturas de jóvenes y visitantes.