Otra oleada de pateras pone a prueba los servicios sociales

Agentes de la Policía Nacional y voluntarios de Cruz Roja reciben en el puerto de Cartagena, ayer, a un grupo de inmigrantes llegados en pateras./José María Rodríguez / AGM
Agentes de la Policía Nacional y voluntarios de Cruz Roja reciben en el puerto de Cartagena, ayer, a un grupo de inmigrantes llegados en pateras. / José María Rodríguez / AGM

Las tres administraciones coordinan la respuesta para atender a los 200 inmigrantes interceptados ayer en 25 embarcaciones frente a las costas de la Región

LA VERDAD / AGENCIASMURCIA / CARTAGENA

La Región de Murcia se enfrentó ayer a un nuevo aluvión de pateras que volvió a poner a prueba la capacidad de atención social de las administraciones públicas. Anoche, Salvamento Marítimo (Sasemar) había contabilizado el rescate de 200 inmigrantes, interceptados a bordo de 25 pateras frente las costas de Cartagena, mientras buscaba al menos otras cuatro pequeñas embarcaciones avistadas en la zona.

La Región de Murcia, que ha sido blanco en los últimos meses de sucesivas oleadas de pateras, cada vez más numerosas y frecuentes, reaccionó montando un operativo que puso a disposición de los inmigrantes más de cien plazas de alojamiento gestionadas por las ONG y cuarenta más en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Sangonera la Verde.

El puerto de Cartagena fue el punto de recepción de los 'sin papeles' interceptados en el mar. Pasadas las ocho de la tarde, habían llegado ya 69: cuarenta de ellos, que viajaban en 4 pateras, fueron remolcados por la embarcación de Sasemar 'Salvamar Mimosa' y otros 29, que iban en tres pequeñas barcas, fueron trasladados por la patrullera de la Guardia Civil 'Río Guadalentín'.

De camino al puerto estaban otros 86 inmigrantes que navegaban en 8 pateras más, remolcados por la embarcación de Sasemar 'Guardamar Calíope'. Otros 45 se encontraban ya a bordo de los patrulleros de la Armada 'Formentor' y 'Tornado', así como de la embarcación de rescate de Sasemar 'Salvamar Algemib', que seguía buscando a los ocupantes de las 4 últimas pateras avistadas.

Otra vez en viernes

La avalancha de ayer recuerda a la que tuvo lugar el pasado 3 de noviembre, también viernes, en el que se registró la llegada de 26 pateras con cerca de 300 inmigrantes argelinos a bordo. La deficiente respuesta dada ese día por las administraciones públicas hizo que la mayoría de estos 'sin papeles' quedaran libres en las calles de Cartagena, al no disponer de plazas de acogida para atenderlos, lo que le granjeó al delegado del Gobierno de entonces, Antonio Sánchez-Solís, un aluvión de críticas

Ayer, con la lección aprendida, el nuevo delegado del Gobierno, Francisco Bernabé, que tomó posesión de su cargo el pasado miércoles, se puso en contacto con el Ayuntamiento de Cartagena y la Comunidad Autónoma para coordinar el operativo de atención. Incluso visitó el puerto cartagenero para supervisar el dispositivo de traslado y rescate.

Los servicios sociales municipales de Cartagena ofrecieron un centenar de plazas para el alojamiento de los inmigrantes y, en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Sangonera, quedaban otras 40 plazas libres. Por su parte, la Comunidad Autónoma se ofreció a acoger a los menores de edad llegados en las pateras.

La Delegación del Gobierno, además, se puso en contacto con el Colegio de Abogados de Cartagena para que disponga letrados de oficio para garantizar la asistencia jurídica gratuita a los recién llegados, que serán puestos a disposición de la Policía Nacional para su expulsión de España por entrar ilegalmente al país.

La primera de las pateras se detectó ayer poco después de las siete de la mañana, lo que obligó a los voluntarios de Cruz Roja, encargados de recibir en Cartagena a los inmigrantes y facilitarles la primera atención, a permanecer en activo las 24 horas del día.

Debido a que la previsión meteorológica es buena para este fin de semana, es posible que sigan llegando pateras a las costas murcianas, de ahí que las tres administraciones públicas estén preparando una red de atención y acogida «para que todo el mundo sea debidamente atendido», explicó Francisco Bernabé.

Con respecto a la situación del CIE de Sangonera, en el que recientemente se han registrado varios motines y la fuga de inmigrantes, el delegado del Gobierno anunció que, a principios de 2018, comenzarán las obras para mejorar la seguridad del centro.

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