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Cremas hidratantes, mitos y realidades
/ Bernardo Corral

Cremas hidratantes, mitos y realidades

  • No dejen que les metan miedo; los cosméticos presentes en el mercado son seguros

Se acerca la Navidad y, con ella, el habitual bombardeo de anuncios de cosméticos en los medios de comunicación. Sin embargo, el desconocimiento que tiene la población acerca de la función que desempeñan los ingredientes de los productos de belleza y las agresivas campañas publicitarias que prometen surrealistas bondades en los cosméticos hacen que la elección de la mejor opción sea cada vez más compleja. En el artículo de hoy les hablaré de la ciencia de uno de los productos de belleza que más cuota de mercado tienen: las cremas hidratantes.

Todos sabemos que mantener la piel hidratada ayuda a mantenerla en mejores condiciones, pero lo que ya no es tan conocido es el mecanismo por el cual una crema hidratante mantiene la piel suave y flexible evitando que se seque y se vuelva quebradiza.

La piel es un tejido dinámico cuya capa más superficial, la epidermis, la protege de las agresiones externas que a menudo la deshidratan y que está formada por distintos componentes que le van a servir para mantenerse lisa, flexible y suave. Entre ellos destacan el estrato córneo (la capa más externa de la epidermis), el factor de hidratación natural (un grupo de sustancias que, entre otras cosas, se unen a moléculas de agua para que la piel se mantenga hidratada), el manto hidrolipídico, los lípidos cementantes (que constituyen el 10%-15 % del peso seco de la epidermis) y las vitaminas liposolubles A y E.

Para mantener un buen estado de la piel, hay personas que recomiendan el uso de cremas hidratantes ya que proporcionan un aporte extra de agua a nuestra piel. Esto, según los últimos científicos, no es cierto. Las últimas investigaciones dejan bien claro que una correcta hidratación de la piel depende de los equilibrios entre los componentes lipídicos y proteicos, que son los que van a permitir o limitar el trasiego del agua entre los distintos estratos epidérmicos. De esta forma la piel más hidratada no es la que más agua recibe, sino aquella en la que sus lípidos cementantes están intactos e inalterados, lo que permite un buen funcionamiento de su función barrera epidérmica. Por ello, el objetivo de las cremas hidratantes debe ser compensar o normalizar los componentes activos del estrato córneo y mantener la idoneidad de la función barrera.

Las cremas hidratantes deben presentar en su composición una correcta combinación de lípidos, proteínas y otras sustancias cuya función es interesante conocer.

Emolientes

Entre estas sustancias destacan los emolientes, sustancias con capacidad para reblandecer, suavizar o restaurar el contenido graso de las capas superficiales de la dermis o el cabello. Dentro de los más importantes caben destacar la glicerina, la vaselina, distintos tipos de siliconas y aceites vegetales como los de almendra, oliva, etc.

Otros componentes importantes de las cremas hidratantes son los humectantes, sustancias hidrosolubles como el glicerol, la urea, el ácido láctico y los alfa hidroxiácidos que ayudan al estrato córneo a captar agua del exterior, además de mejorar la barrera de lípidos de la piel.

Los oclusivos también juegan un papel fundamental. Su misión es impedir la evaporación del agua contenida en la piel a través de la formación de una barrera protectora. Ejemplos de oclusivos muy empleados en las cremas hidratantes son la vaselina, la lanolina u otros derivados de la silicona que impiden que se evapore el agua de la epidermis.

También es habitual encontrar en la composición algunas vitaminas liposolubles con alta capacidad antioxidante como es el caso de la vitamina E y la vitamina A.

Hay otro grupo de ingredientes de las cremas hidratantes del que me gustaría hablarles. Me refiero a los famosos parabenos que tan mala fama tienen entre la sociedad. La composición de la mayoría de los productos cosméticos, ricos en agua, carbohidratos, aceites, minerales, proteínas y otros muchos nutrientes, es un caldo de cultivo perfecto para que los productos de belleza sean contaminados por microorganismos, mohos, levaduras, etc. Por esta razón la presencia de agentes conservantes que impidan que desodorantes, cremas y otros cosméticos se echen a perder es totalmente necesaria, ya que en su ausencia estos productos se convertirían en una verdadera herramienta de propagación de pseudomonas, bacterias fecales y todo tipo de agentes infecciosos. Un grupo de estos agentes conservantes son los polémicos parabenos.

¿Son seguros los parabenos? Aunque hace años que se escuchan rumores sobre la presunta relación entre los parabenos y algunos tipos de cáncer (principalmente de mama), sí que son seguros. La actividad estrogénica de los parabenos detectados en productos cosméticos es mucho más pequeña que la de los estrógenos naturales existentes en el cuerpo humano por lo que difícilmente podía ser esa la causa de los cánceres de mama. Además, antes de salir al mercado todos los parabenos son sometidos a múltiples estudios tanto in vitro como in vivo para evaluar su toxicidad, sus rutas metabólicas, su efecto carcinogénico y estrogénico, etc. Por último, los parabenos existentes en el mercado son continuamente revisados y en el caso de detectarse algún tipo de problema hay mecanismos para retirarlos rápidamente.

Pero todos estos mensajes tranquilizadores no sirven para nada. En vista de la polémica existente alrededor de los parabenos muchas casas comerciales han decidido lanzar al mercado caros cosméticos publicitados como 'Sin parabenos'. Al igual que en el caso de los 'Sin aditivos' el mensaje subliminal está claro: «Mi producto no lleva parabenos, por lo que es más sano que los de la competencia, que sí los llevan». Absurdo.

Estimados lectores, después de leer este artículo me gustaría que les quedasen claros tres mensajes acerca de las cremas hidratantes: I) no crean a aquellos que dicen que todas las cremas son iguales, muchas carecen de los ingredientes esenciales que les he citado; II) huyan de todos aquellos productos que abusen de palabras científicas para justificar surrealistas propiedades; III) no dejen que les metan miedo. Los cosméticos presentes en el mercado son seguros.