Costillas de cerdo a la chimichurri

Costillas de cerdo a la chimichurri

Pachi Larrosa
PACHI LARROSA

En el siglo XIX en Río de La Plata, tras las invasiones inglesas a las colonias españolas, muchos británicos fueron hechos prisioneros. Ya en libertad, los ingleses con sus manías, pedían «Che, mi curry». Y de ahí a chimichurri, un paso. Vamos allá. Masajeamos la carne con la manteca de cerdo, la salamos y la troceamos en cuatro partes. Reservamos. Y a la chimichurri. Usaremos un molinillo eléctrico para triturar y mezclar las hierbas, aunque nos guardaremos unas ramitas de romero, orégano y tomillo. Meteremos las cayenas con una cucharada de romero, otra de tomillo y de pimentón dulce; media de comino, y un poco de sal. Hecho el polvo de especias, lo echaremos a la sartén sin aceite, y lo tostaremos durante unos minutos, hasta que se ponga de color marrón. En ese momento añadimos, ya fuera del fuego, 4-5 cucharadas de aceite de oliva, un par de cucharadas de vinagre, y el ajo y el perejil bien picados. Vamos con el asado. Con el horno precalentado a 190 grados, metemos las costillas, añadimos el vino blanco y las tendremos 30 minutos. Pasado este tiempo, las sacamos y embadurnamos bien con la salsa chimichurri (no toda) y las volvemos a meter otra vez al horno. Subimos el horno a 200 grados y las tendremos 40 minutos más, dándoles la vuelta a los 20 minutos para que se doren bien por todas partes (estos tiempos son indicativos porque depende del tipo de horno que tengamos). Servimos las costillas con la chimichurri aparte y con las hierbas aromáticas que hemos reservado por encima.