Ensalada de lentejas y encurtidos

Ensalada de lentejas y encurtidos

Pachi Larrosa
PACHI LARROSA

Que sepan que cuando se están metiendo entre pecho y espalda un plato de lentejas, estarán comiendo 'Lens culinaris', que ese es su nombre científico. Un alimento despreciado en muchas ocasiones. La expresión 'venderse por un plato de lentejas' indica que una persona ha malvendido alguna cosa importante o incluso traicionado a alguien o sus principios a cambio de un bajo precio. Una expresión que viene, nada menos que del Génesis. Y es que la humilde lenteja tiene nada menos que 9.000 años de antigüedad, que sepamos. Pero ahí tienen; dicen los historiadores que los egipcios construyeron las pirámides a golpe de lentejas y cerveza. Bueno, dos días antes, como mínimo: pelamos la zanahoria y el nabo y, junto con los rabanitos, los cortamos en rodajas finas. Las metemos en un bote de cristal con una mezcla 50/50 de agua y vinagre, una hoja de laurel y unos granos de pimienta, además de una cucharada sopera raseada de sal. Al frigorífico. Ponemos las lentejas en un escurridor y las lavamos bajo el chorro del grifo para eliminar el agua de conservación. Las dejamos escurrir bien. Las pasamos a un bol y las aliñamos con aceite, sal, pimienta y una pizca del pimentón. En cada plato, ponemos rodajas de tomate raf y los tomatitos partidos por la mitad. Encima, distribuimos las lentejas y, por encima, las rodajas de verduras confitadas, combinándolas bien por colores. Cortamos la cebolla roja en plumas y las colocamos por encima. Coronamos con un ramito de perejil.