Un respeto

Julio López
JULIO LÓPEZ

La falta de convenio laboral para el sector de la hostelería ha llevado a esta profesión a unas recientes protestas que hemos podido ver en las calles y en los medios. Estamos hablando de una profesión, como la de camarero, que tiene en el verano uno de sus grandes momentos por cifras de contratación y cantidad de clientela.

La Inspección de Trabajo, esa institución pública que ningún partido nunca ha reforzado como debiera, descubre siempre en estos meses como los contratos realizados a los camareros no cubren la totalidad de la jornada laboral, ni se pagan muchas horas extras, ni tampoco contemplan labores ajenas al objeto del propio contrato, como la limpieza del local donde desempeñan su trabajo. Además, a todo esto hay que sumarle la insultante falta de educación que el común de los mortales destila al llegar a un bar o restaurante, por ejemplo avisando al personal de atención al público al grito de: «maestro», «mozo», «nene», por citar los menos atinados.

Encontramos, por tanto, dos grandes fallas, la primera es la falta de cultura empresarial para la creación y sostenimiento de un sector ligado al turismo, esencial para la Región de Murcia, donde vemos con demasiada asiduidad que todo vale, empezando por las propias condiciones de higiene y seguridad del local. La segunda es la machacante e inhumana explotación a la que se somete al personal de hostelería en la época estival, donde no nos será difícil hallar jornadas de 10 horas y 6 días a la semana por 800 euros... Es verano, tu verás.

Los que lean esta columna seguramente no puedan cambiar por sí solos ninguno de los dos puntos anteriores. Pero sí pueden ustedes, atentos lectores, algo para mejorar la situación de los que se dejan la piel por atenderles. Respeto, buena educación y pidan siempre con una sonrisa... verán que el servicio mejora.