Sin filtros

Belén Unzurrunzaga
BELÉN UNZURRUNZAGA

57 años se cumplían esta semana de la muerte de Marilyn Monroe, y les confieso que siempre me ha fascinado, no la explosiva Monroe de 'La tentación vive arriba', sino la chica de mirada miope, protagonista de 'El principe y la corista'.

Icono del siglo XX, son muchos los fotógrafos que a lo largo de su corta vida inmortalizaron a la actriz y sex simbol, y seguro que en sus retinas al leerme vienen a la cabeza infinidad de fotografías de la rubia que son parte de nuestra vida, pero me van a permitir que me quede con la mirada de fotógrafos como Milton H. Greene, que consiguió acercarnos a la mujer sencilla, en escenas cotidianas, o posando sin artificios.

¿Quién era realmente? ¿La diva explosiva deseada por el mundo entero o una chica divertida, espontánea y cercana?

¿Hubiera sobrevivido Marilyn al postureo de Instagram?

¿Hubiera mantenido su esencia, al margen del artificio en el que vivimos hoy en día?

¿Queda algo de autenticidad en nosotros entre tanto filtro y 'hashtag'?

Siempre pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor, aunque participe y forme parte del juego.

No veo a Marilyn haciendo una 'storie' o mencionando a una marca en Instagram como parte de su fama o trabajo.

Ella era auténtica, algo que ahora está en vías de extinción, no necesitaba de nada para captar la atención. ¿Dónde ha quedado la naturalidad y ser nosotros mismos? En estos tiempos sería impensable que alguien destacara solo por ser quien es, ¿verdad?

Yo, si me permiten, me quedo con ella, con su carisma innato y natural y una foto, ella en la cama, una botella de vino en el suelo y Milton sentado a su lado haciendo la foto al espejo. Sin filtros, a contraluz, ¿se ven capaces de mostrarse como son?

Ella lo hizo, una gota de Chanel número 5 y desnuda en una cama.

En mi equipo, siempre Marilyn.