Casa Rufo

Belén Unzurrunzaga
BELÉN UNZURRUNZAGA

No encuentro mejor carta de presentación para esta columna que hablarles de Casa Rufo y lo que me sucedió el pasado viernes en Bilbao.

¿Saben lo que es estar esperando un año a comerte las mejores croquetas y anchoas que me he comido en mi vida?

Pues por fin el pasado viernes volví a uno de esos lugares con historia, en el centro de Bilbao, regentado por José Luis, un exfutbolista del Athletic, con una personalidad y sonrisa arrolladoras y lo mejor, una filosofía de vida, para mí, de culto, vive y deja vivir. Un ultramarinos de 1958 que también es restaurante, ¡y qué restaurante!

Producto, producto, producto, manejado por Miguel Ángel con mimo y pasión 40 años en esta cocina. Sonsoles Yanke, como jefa sala y hermana de Germán Yanke, el periodista al que recordamos durante la sobremesa. José Luis, hijo de Rufino, quien montó este templo que desde aquí les recomiendo.

No les miento si les digo que esta columna, la primera del verano, me hace especial ilusión, y la he escrito desde las escaleras de Casa Rufo con un Baigorri en la mano.

Es difícil de explicar, pero si les gusta disfrutar con un buen vino y dejarse llevar por una buena carta sin pretensiones pero con una calidad excelente, merece la pena que se hagan 1.000 km. O si les gusta la música, aprovechen y apunten: BBK Live 2020. Merece la pena.

La guinda de la visita de este año la ha puesto mi gran amigo Yayo Delgado con unas cajas de Estrella de Levante.

Allí me quedé, a puerta cerrada con José Luis y su equipo, Sonsoles, Miguel Ángel, Íñigo y José Luis. Mientras comían, disfruté de lo que me gusta de verdad: una buena mesa, un buen vino y ellos... el alma de Casa Rufo, contándome anécdotas de la casa, o riéndonos de lo tecnológico que es José Luis, o cómo sobrevive sin WhatsApp y la envidia que me da.

Una tarde inolvidable al año paso siempre que vengo aquí, a mi casa. Este año más que nunca, me he sentido una más. Gracias, José Luis, por tu hospitalidad y cariño.

Hasta el año que viene.

Y si a ustedes les ha gustado esta columna, les espero cada domingo en mi 'Francachela'.