Tres monos sabios para detectar el ictus

Tres monos sabios para detectar el ictus
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La OMS estima que el número de casos anuales de esta enfermedad se incrementará un 27% en los próximos 25 años

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

El estrés, el sedentarismo, la obesidad o el tabaquismo son algunos de los peores enemigos del ictus, una enfermedad que afecta cada año a unas 110.000-120.000 personas en España. El ictus es la interrupción súbita del flujo sanguíneo a una parte del cerebro (isquemia cerebral, el 85% de los casos) o de la rotura de una arteria o vena cerebral (hemorragia cerebral, el 15% de los casos), una lesión que supone la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres.

Alba Dionisio, enfermera de emergencias de Sanitas, en el Día Mundial del Ictus que se celebra este lunes 29 de octubre, explica que es aquella lesión que ocurre cuando «un trombo o gota de sangre más grande de lo normal pasa por una arteria cerebral muy estrecha y provoca un atasco que impide que llegue oxígeno al cerebro o incluso su rotura».

El ictus puede materializarse a través de síntomas de lo más variados. La dificultad para hablar y ser entendido por los demás, el dolor de cabeza repentino y muy intenso sin causa aparente, el mareo o sensación de vértigo y desequilibrio son los más frecuentes. Alba Dionisio da una pista para acordarse de ellos. «Evocar la imagen de los tres monos sabios tapándose los ojos, las orejas y la boca, puede ayudarnos a recordar los síntomas más frecuentes del ictus que, en este caso, corresponderían al dolor de cabeza (ojos), el mareo (orejas-sien) y la alteración repentina del habla (boca)».

Otros síntomas habituales son la pérdida de fuerza repentina de la cara, el brazo y/o pierna de un lado del cuerpo; la sensación de hormigueo de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo; o la pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos.

Lo más común es que la gran mayoría de los pacientes que sufren un ictus presenten más de un síntoma a la vez, pero los expertos señalan que experimentar uno solo de ellos, ya es motivo de urgencia. «En cuanto se nota que algo no va bien hay que actuar lo más rápido posible. Mucha gente se muestra reticente a ir al hospital porque piensa que no va a ser nada, pero en el caso de serlo es allí donde están los profesionales y los medios que te pueden salvar la vida. Es mejor darse el paseo al hospital y que no sea nada que sufrir las consecuencias de no haber ido a tiempo», aconseja la enfermera.

Cada vez más frecuente

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), una de cada seis personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida, de los cuales un 50% quedarán con secuelas discapacitantes o fallecerán por esta causa. Esto se debe a que esta enfermedad suele darse en personas de edad avanzada, principalmente a partir de los 60-65 años, por lo que, en una sociedad envejecida como es la española, cada vez será más frecuente. Tal es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número de casos anuales de ictus se incrementará un 27% en los próximos 25 años.

«El ictus no es una enfermedad que afecte solo a las personas mayores. Un 0,5% de los casos se dan en personas menores de 20 años y, en los últimos 20 años, han aumentado un 25% el número de casos que se dan entre personas en edades comprendidas entre los 20 y 64 años», destaca la doctora María Alonso de Leciñana Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología.

En cuanto a los factores de riesgo, aparte de los más comunes como el estrés, el sedentarismo, la obesidad o el tabaquismo, también influyen la hipertensión, el colesterol alto, el abuso de alcohol, la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Actuación y prevención

Ante un posible ictus, lo primero que recomiendan los expertos es pedir ayuda llamando al 112 y lo segundo, tratar de mantener la calma. «Cuando llamamos a emergencias lo primero que tenemos que hacer es decir quiénes somos, dónde estamos y qué nos ocurre. Además, si estamos solos debemos abrir la puerta de casa para que, ante una posible pérdida del conocimiento, el personal de la ambulancia pueda entrar rápido a asistirnos», explica Dionisio. «Lo más importante es conocer los síntomas, saber prevenirlos y mantener la tranquilidad para actuar lo más rápido y eficientemente posible, porque el tiempo es clave en este tipo de situaciones», agrega.

Actualmente, el 30% de los ictus acaban con el fallecimiento de la persona que lo sufre y más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber padecido un ictus, pero la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE) estima que hasta un 80% de los ictus se pueden evitar viviendo de forma más saludable. Esto implica hacer deporte de forma regular, llevar una alimentación sana y equilibrada, dormir al menos ocho horas, evitar el estrés, dejar de fumar y no abusar del alcohol.

Un gasto sanitario anual de 1.250 millones de euros en España

- Cada año, unos 110.000-120.000 españoles sufren un ictus y, de ellos, aproximadamente un tercio queda con secuelas.

- Actualmente, en España están operativas 75 Unidades de Ictus y existen 41 centros que pueden realizar trombectomía.

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