¿Los niños y adolescentes pueden sufrir infartos?

¿Los niños y adolescentes pueden sufrir infartos?

¿Los niños y adolescentes pueden sufrir un infarto o es algo asociado a la edad adulta? ¿En qué casos es más frecuente? Si ocurre en estas edades, ¿el riesgo de morir es mayor?

DR. JOSÉ LUIS ZUNZUNEGUI MARTÍNEZ

Aunque no es frecuente, los niños y adolescentes también pueden sufrir algún tipo de isquemia miocárdica por falta de perfusión del músculo cardiaco a través de las arterias coronarias, lo que en la edad adulta se conoce como infarto o angina de pecho. Pero las causas suelen ser diferentes. En los adultos suele deberse a un tipo de patología degenerativa de las arterias coronarias, que acaban produciendo estrechamientos de su luz, y un déficit de flujo crítico que conduce al infarto. La mayoría de las veces este proceso patológico está asociado a lo que se denomina factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes y/o tabaquismo).

Sin embargo, en los niños y adolescentes se debe a malformaciones congénitas, que alteran la perfusión del músculo cardiaco, por ejemplo; origen de la coronaria izquierda en la arteria pulmonar en vez de en la aorta, fístulas vasculares o miocardiopatías hipertróficas. La mayoría de los eventos isquémicos por esta causa son excepcionales antes de la edad escolar, y pueden ser tratados mediante cirugía y/o cateterismo.

En ocasiones, en el entorno de la corrección quirúrgica de una cardiopatía cardiaca, el cirujano tiene que reimplantar las arterias coronarias, en otra posición anatómica. Tras la intervención, un pequeño número de estos niños puede desarrollar estrechamientos del origen de las arterias coronarias, suturado en la cirugía reparadora. El uso de técnicas de imagen, y pruebas funcionales permiten detectar este tipo de lesiones residuales, y tratarlas antes de que den problemas.

Por último, existe un tipo de enfermedad adquirida que puede afectar a las arterias coronarias en la infancia: la enfermedad de Kawasaki, una dolencia inflamatoria de etiología desconocida, aunque se sospecha que puede tener origen viral. En un 15% de los casos, puede afectar a los vasos de pequeño y mediano calibre, incluyendo las arterias coronarias, produciendo aneurismas y estenosis que pueden condicionar la afectación de la perfusión del músculo cardiaco. En la actualidad, se suele diagnosticar precozmente la mayoría de las veces y el uso de inmunoglobulinas intravenosas disminuye la afectación coronaria en <5%. Sin embargo, se ha descrito la posibilidad de que el daño vascular sea latente, y podría ser la causa de infartos en adultos jóvenes, sin factores de riesgo cardiovascular.