Fútbol | Segunda B

Falta picardía y sobra ingenuidad

Peque puja con Víctor Ruiz, este sábado, en el partido disputado ante el Córdoba./LOF
Peque puja con Víctor Ruiz, este sábado, en el partido disputado ante el Córdoba. / LOF

El Murcia, pese a ser mejor que el Córdoba, se marcha de vacío del Nuevo Arcángel y se mete en el fondo de la tabla tras solo sumar un punto de nueve posibles

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Murcia no mereció perder en Córdoba, pero se dejó todos los puntos. Dio la mejor imagen de la temporada en el escenario más difícil posible, pero vuelve a casa sin sumar nada después de firmar un buen partido en el que su rival fue más práctico y resolutivo. Un equipo, el de Enrique Martín, que se llevó la victoria esperando el fallo de su rival y que apenas tuvo que esperar a que los granas metieran la pata. Con solo un error en defensa al final de la primera parte, los murcianos regalaron todo el botín a su rival y se meten en el fondo de la clasificación con solo tres jornadas disputadas. Nada que no pudiera pasar viendo la nueva apuesta de la secretaría técnica grana, aunque fastidia la forma: adelantándose en los dos primeros partidos de Liga en los que solo consiguió sumar un punto, y regalando la victoria este sábado a un equipo con mucho más potencial y que se aprovechó de la ingenuidad de su rival.

1 Córdoba

Becerra, Ángel, Chus Herrero, Víctor Ruiz (Fernando Román, min. 53), Jesús Álvaro, Imanol, De las Cuevas (José Antonio González, min. 60), Javi Flores, Juanto Ortuño (Antonio Moyano, min. 80) y Owusu.

0 Real Murcia

Lejárraga, Álvaro Rodríguez, Julio Algar, Edu Luna, Kevin García, Juanma Bravo (Álex Melgar, min. 67), Juanra Martínez, Manolo, Marcos Legaz (Josema Raigal, min. 70), Peque y Rafa Chumbi (Alberto Toril, min. 82).

Goles:
1-0, min. 31, Juanto Ortuño, de penalti.
Árbitro:
Pérez Muley (Comité madrileño). Mostró tarjetas amarillas a Chus Herrero, Edu Luna, Víctor Ruiz, Juanra Martínez y Javi Flores.
Incidencias:
Nuevo Arcángel, 8.000 espectadores, 200 de ellos llegados desde Murcia.

Lo más positivo que sacó el Murcia del Nuevo Arcángel fue el valor y la valentía que mostró en gran parte del encuentro, contrarrestada, sin duda, por la ingenuidad de sus propios futbolistas. Es el peaje que tiene que pagar un entrenador como Adrián Hernández, que tiene a su cargo a jugadores con escasas horas de vuelo en Segunda B. El Murcia de Córdoba se mostró más vivo que en los dos primeros encuentros, con más ganas, más suelto. Por lo menos, hasta que llegó el tramo final del encuentro, cuando aparecieron las prisas y la precipitación colectiva. La imagen de Chumbi al final del encuentro animando a Edu Luna y Álvaro Rodríguez, ambos con la mirada perdida tras el pitido final, quizás refleje lo que debe ser el vestuario grana a partir de ahora: los futbolistas veteranos tirando de los jóvenes, que mostraron ganas pero que aún están verdes.

Adrián Hernández, que también contemplaba a sus espaldas menos horas de vuelo que Enrique Martín, técnico blanquiverde, dio otra vuelta de tuerca a su once titular. Respecto al segundo partido de Liga frente al Algeciras, el entrenador murciano introdujo cinco caras nuevas. Además de Armando e Iván Pérez, que no viajaron a Córdoba, Tanis, Josema y Alberto Rodríguez dejaron sitio a Lejárraga, Manolo, Juanra, Peque y Marcos Legaz. Además del cambio debajo de los palos, el técnico grana reforzó el centro del campo para frenar las embestidas de un Córdoba muy intenso. Y no le fue mal a los murcianos, que anularon cualquier plan de un rival con el mayor presupuesto del grupo IV y uno de los candidatos más evidentes para pelear por el ascenso.

Pero el fútbol fue injusto con el Real Murcia en la primera parte y no premió su apuesta. Al contrario de la primera parte del choque frente al Algeciras en la Nueva Condomina, el equipo grana se desinhibió de la presión y se soltó sobre el césped. Presionó con fuerza al Córdoba y lo metió atrás. Como si todavía estuviera escocido por el repaso del propio Algeciras seis días antes, se hizo amo del balón y comenzó a generar acercamientos. A los ocho minutos una gran jugada de Peque no fue aprovechada por Chumbi, que teniendo Marcos Legaz a su izquierda, disparó alto. El Murcia era un equipo bien plantado y el Córdoba apenas aparecía.

El domino era grana y a los 28 minutos Peque tuvo, tras una jugada personal, una doble ocasión que desbarató Isaac Becerra, portero local. Pero cuando lo justo hubiera sido que el choque reflejara un resultado favorable para el equipo visitante, llegó el regalo de Kevin que posibilitó a Owusu disparar a la portería del Murcia y encontrarse por el camino con la mano de Juanra. Una acción desgraciada que acabó en penalti y con el gol del murciano Juanto Ortuño, que adelantó a los cordobeses. El Murcia no había generado grandes ocasiones, pero sí decenas de acercamientos con Marcos Legaz, Peque y Chumbi como protagonistas.

La segunda parte fue más de ida y vuelta, aunque el Murcia no le perdió la cara al partido. El Córdoba dio un paso adelante frente al equipo de Adrián Hernández, que en vez de apostar por las transiciones tan rápidas se dedicó a elaborar más el juego. Peque y Chumbi seguían conectando sobre el césped y ambos, en diferentes ocasiones, pidieron dos penaltis que el colegiado no pitó. Las ocasiones comenzaron a llegar en las dos porterías, pero el Murcia comenzó a precipitarse con el paso de los minutos. El Córdoba se sintió cómodo, y hasta pudo marcar el segundo gol. Hasta el pitido final, que estrelló al equipo grana con la realidad: un punto de nueve posibles y la necesidad de empezar a sumar para no anclarse en la zona baja.

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