Piden a la Comunidad «mayor implicación en la protección de las vías pecuarias»

Algunos de los participantes junto al palmeral de Lo Ferrís. / MnB
Algunos de los participantes junto al palmeral de Lo Ferrís. / MnB

Las XII Jornadas en Defensa de los Caminos Públicos propone hacer un frente común a nivel nacional para recuperar este patrimonio olvidado

Pepa García
PEPA GARCÍA

Con motivo de las XII Jornadas en Defensa de los Caminos Públicos organizadas el pasado fin de semana en Torrevieja por la Plataforma Ibérica para la Defensa de los Caminos Públicos (PICP) y el Ayuntamiento de Torrevieja, la asociación MurciaenBici (MnB) realizó una ruta con alforjas, en la que participaron veinte cicloturistas, que se desplazaron en sus bicicletas desde Murcia para asistir a las jornadas y sumarse a la reivindicación de la plataforma Salvemos Lo Ferrís (Torrevieja).

Durante el itinerario, organizado para disfrutar del turismo de naturaleza en bicicleta, MnB quiso destacar el potencial para el cicloturismo de los caminos públicos y vías pecuarias «espacios utilizados desde tiempo inmemorial por personas y ganados, que están desapareciendo a pesar de ser de bienes de dominio público y tener los ayuntamientos y las comunidades autónomas, respectivamente, la obligación legal de protegerlos». Ante la pérdida irreparable de este patrimonio público, MnB quiso contribuir a dar visibilidad a esta problemática y colaborar con su protección. «Durante el recorrido hemos comprobado el estado de destrucción y abandono de dos de nuestras vías pecuarias, la Vereda de la Basca y la Cañada Real de Torreagüera, por lo que solicitamos a la Comunidad una mayor implicación en la protección y defensa de las vías pecuarias de la Región», exigen desde MnB. Y proponen la creación de un Día Nacional de las Vías Pecuarias para lograr más concienciación política y ciudadana, ya que, citó como ejemplo, «en la Región son también invisibles: solo se ha deslindado un 0,36% del total».

Las jornadas tuvieron el palmeral de Lo Ferrís como emblema de las reclamaciones de estos colectivos y como ejemplo de mala gestión de la Administración en protección de vías pecuarias, dado que por este paraje discurre la Cañada Real de la Costa y actualmente existe un contencioso con los propietarios de los terrenos, que han ocupado parte de los 75 metros de anchura de la Cañada Real de la Costa.

Los ponentes pusieron de manifiesto la necesidad de hacer «un frente común para solucionar los problemas que se reproducen en todo el país en torno a este patrimonio olvidado y desconocido sobre el que pesan intereses económicos». Al mismo tiempo, el encuentro sirvió para abrir una vía de colaboración con la universidad «para dotar nuestras reivindicaciones de contenido científico». En palabras de Manuel Trujillo, coordinador de la PICP, que aglutina a 24 asociaciones españolas: «El deber de las instituciones públicas es colaborar con la sociedad; las comunidades autónomas tienen la responsabilidad de velar por las vías pecuarias y el deber de dejar ese legado a otras generaciones». A este respecto, los ponentes pusieron de manifiesto «el fuerte poder económico de quien se apropia del camino; hay intereses ocultos que buscan el beneficio individual». Por eso, «tiene que haber voluntad política de defensa de lo público».

El bien común, ante todo

El concejal de Participación Ciudadana de Torrevieja, Víctor Ferrández, habló de estos «bienes públicos olvidados y ocupados», de la «falta de interés generalizada por parte de las instituciones», de las «presiones del poder económico» y del 'boom' inmobiliario y se mostró a favor de «poner el bien común y el interés público por encima del privado».

Las jornadas concluyeron el sábado con una visita a Cala Ferris. En total, 150 personas que pidieron su protección por sus valores naturales, históricos, culturales, paisajísticos y ambientales y que, «al ser un bien de dominio público, nos pertenece a todos».

En la jornada reivindicativa colaboró también Asaja Alicante, que acudió con un rebaño de ovejas a recorrer la Cañada Real de la Costa, hoy ocupada parcialmente, para rememorar su uso histórico en un itinerario que se prolongó hasta Punta Prima y en el que participaron unos 150 trashumantes del siglo XXI, entre vecinos y miembros de la PICP, MnB y Salvemos Lo Ferrís.

Por su parte, el alcalde de Torrevieja, José Manuel Dolón, destacó la importancia de «luchar por la supervivencia de estos caminos y sendas para tratar de que vuelvan a ser un medio de comunicación y patrimonio de todos los españoles», sobre todo en «una ciudad que ha hecho desaparecer sus señas de identidad en los últimos 30 años» por el 'boom' urbanístico.

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