Ángel Faz Cano: «La gente está cansada de ver que no hacen nada en El Hondón»

Ángel Faz, con su bicicleta, en la encañizada de la Hita, en el límite entre Los Alcázares y San Javier. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM
Ángel Faz, con su bicicleta, en la encañizada de la Hita, en el límite entre Los Alcázares y San Javier. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM

Amante de los viajes y la fotografía, le gusta observar las aves y lleva desde principios de siglo denunciando el paraje contaminado

RUBÉN SERRANO CARTAGENA

Los fines de semana le gusta salir a hacer deporte por Los Alcázares, donde reside con su familia. Hace senderismo y le encantan piragüismo, ciclismo, natación y observar aves. «Pero, para ciertas cosas, uno ya está viejo», reconoce Ángel Faz (El Palmar, 1966), un hombre reservado, amigo de sus amigos y que se siente en su salsa rodeado de los suyos, cuando saca su lado más dicharachero. Pero, últimamente, su nombre no deja de salir en los medios de comunicación, locales y nacionales: conoce como la palma de su mano el paraje de El Hondón, en Cartagena, un área de más de cien hectáreas golpeada por la actividad industrial, donde ha trabajado a pie de campo desde principios de siglo y donde existen metales pesados y uranio-238. Faz es un experto en la recuperación de suelos mineros de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y dirige el grupo de investigación Gestión, Aprovechamiento y Recuperación de Suelos y Aguas (Garsa). Él ha elaborado el anteproyecto que concluye las opciones disponibles para la adecuación ambiental de la parcela, para facilitar a las administraciones públicas el camino a seguir para la descontaminación de este suelo afectado por radiación y metales pesados.

-Desde principios de siglo. Se podría decir que El Hondón ya forma parte de su vida.

-Prácticamente sí. Es que lo mío con el estudio de El Hondón viene de lejos. Justo al entrar en la UPCT, ya elaboré estudios por mi cuenta, con los trabajos de fin de grado, máster y doctorado. Es que, en realidad, cuando Potasas [una empresa de fertilizantes que cerró en 2001] estaba en funcionamiento a todos nos ha tocado sufrir alguna vez su actividad. Recuerdo pasar por la autovía con el coche, a la altura del viaducto, y encontrarte esa neblina. Eso era horrible. Todo el mundo lo sabía. Por eso, empecé a plantearme qué líneas podían explorarse ahí, en materia de suelos, por tratarse de un tema que podía preocupar a la sociedad cartagenera. Elaboramos estudios a pie de campo [además de proponer soluciones para su descontaminación].

Lo que dice

Los terrenos de El Hondón
«Cuando el CSN confirmó la presencia de uranio, no me sorprendió. Ya lo habíamos estudiado en profundidad»
El Mar Menor
«Es la joya de la corona. Veo el agua transparente, pero eso no significa que el problema esté resuelto»
Los purines
«Trabajamos en una cátedra en las granjas del futuro, con el fomento del uso de fertilizantes respetuosos»

-El Consejo de Seguridad Nuclear incluyó esa zona en una lista de suelos contaminados por radiación al hallar uranio-238. ¿Le sorprendió?

-No me esperaba que el informe fuera a salir a la luz en ese momento. No me lo esperaba, desde luego. Lo han publicado por dar a conocer un problema similar en Madrid (en varias zanjas del canal de riego del río Jarama), y ya ha salido todo lo demás, de modo accidental, o al menos eso creo. Yo ya había estudiado en profundidad esos terrenos, no me sorprendió. Gracias a ese pronunciamiento del CSN, el nombre de El Hondón se escucha más en los medios. Nosotros lo estamos moviendo y desde las administraciones se han interesado por hacer cosas. El informe lo ha acelerado todo. Ha servido de aviso, para que la gente se entere de lo que hay ahí.

-Una de las opciones es construir viviendas en la parte no afectada, con un parque y pistas deportivas, y sellar todos los materiales en el lugar en el que están.

-Desde el punto de vista de seguridad e impacto ambiental son todas válidas. Lógicamente, no me imagino a una cadena de camiones llevándose el material a un vertedero de fuera. No es sencillo. Lo más fácil y menos arriesgado es eso, sellar ahí los materiales. Eso no me asusta, pero hay que hacerlo bien. Las administraciones son competentes, con excelentes profesionales que tendrán que decidirse por uno u otro plan. Yo solo aporto el conocimiento de haber trabajado muchos años a pie de campo. Cualquier solución debe pasar por los filtros adecuados.

-¿Cree que por fin harán algo?

-Los vecinos están más posicionados e implicados y las administraciones se mueven, a todos los niveles. Los cartageneros ven esto como una necesidad. Al final, pasan los años y todo sigue igual. Nosotros vimos esa preocupación y aportamos soluciones. Lo del CSN ha sido la guinda a la tarta, lo que ha provocado una reacción inmediata. Los vecinos están cansados. Es normal. Ven que día tras día las parcelas siguen igual y no hacen nada. Esto no es de ayer. El Hondón es lo primero que ves cuando llegas a Cartagena. Está El Hondón, las parcelas de Española del Zinc, las chimeneas de Peñarroya... Está todo localizado y muy claro. Todo el mundo lo sabe y cansa ver que no hay evolución.

-Ha dado conferencias en diversos países, entre ellos Marruecos, sobre la contaminación del agua. ¿Qué opina del Mar Menor?

-Es la joya de la corona de la Región de Murcia. Ahora, desde mi casa de Los Alcázares, miro por la ventana y veo el agua transparente y preciosa. ¿Eso significa que el problema está solucionado? No lo tengo claro, es muy complejo. No dejas de echar material contaminante y, al final, el medio reacciona de alguna manera, por eso se puso verde. Se veía venir. Se juntaron los nutrientes, acuíferos, escorrentías, la rambla del Albujón y las altas temperaturas. Entiendo que la influencia de la agricultura, la polución, las depuradoras y las urbanizaciones de alrededor han tenido que ver. No es lo mismo la concentración de personas en enero que en agosto. Pero soy optimista.

-También es director de una cátedra sobre la gestión de los purines. Toca todos los 'palos'.

-Estamos muy muy activos en esa línea dentro del Grupo de Investigación que lidero, por el compromiso y el respeto al medio ambiente. Queremos que las empresas puedan adaptarse a cumplir con los protocolos internacionales, los gases de efecto invernadero y el uso de fertilizantes más respetuosos, para mejorar las propiedades del suelo. Es la gestión de granjas del futuro y el aprovechamiento del agua.

La encañizada de la Hita, una escapada muy especial

Ángel Faz es aficionado a la fotografía. «Antes ibas con el trípode. Ahora, vas con el móvil y estoy encantado», asegura. Uno de los lugares que más frecuenta, para inmortalizar imágenes, ver la puesta de sol, observar las aves y practicar deporte, es la encañizada de la Hita, uno de los espacios abiertos del Mar Menor que está en el límite entre Los Alcázares (donde reside) y San Javier. Allí suele ir los fines de semana, por las tardes, con su bicicleta. «Es justo cuando acaba el paseo marítimo. Es un lugar muy bonito, con pasarelas de madera y cerca de casa. Me gusta ir por allí y pasear. La verdad es que me atrae y me gusta. El atardecer me encanta. Siempre me ha gustado el deporte y la naturaleza», sostiene.

 

Fotos

Vídeos