Jorge Gómez: «Cada vez más, la gente acude a los lugares más intactos»

El dibujante Jorge Gómez posa en el muelle del puerto de La Azohía. / ANTONIO GIL / AGM
El dibujante Jorge Gómez posa en el muelle del puerto de La Azohía. / ANTONIO GIL / AGM

«Ya es hora de que a los ecologistas no se les vea como iluminados 'ecólatras' contra el progreso», celebra el bombero y dibujante

Pepa García
PEPA GARCÍA

Jorge Gómez Cáceres (Murcia, 1964) es bombero y dibujante y necesita, cada vez que puede, escaparse a la Cresta del Gallo a correr. «Tenemos suerte los murcianos de tener todavía lugares que siguen conservando el medio natural, aunque no seamos conscientes todavía de las intentonas destructoras que por parte de las administraciones se han perpetrado». Además, no concibe su vida sin estar en contacto con el mar, en concreto el Mediterráneo que baña las aguas cartageneras de La Azohía y las mazarroneras de Isla Plana.

«Me decía un arquitecto amigo, catalán y casado con una alemana, que vinieron en barco buscando un lugar en el Mediterráneo donde comprarse una casa. Y repararon en La Azohía. Más adelante, visitando Cartagena y Murcia, decían que tenemos suerte de tener una ciudad humanizada. Disfrutaba de poder ver el cielo limpio y, especialmente, de ver desde la Gran Vía, la arteria de tránsito más importante, la sierra. Eso para él era muy poco usual y decía mucho a favor de la ciudad y de quienes viven en ella. Y tiene razón».

«La economía de una región no consiste en destruir el patrimonio natural»

-Pero, sin embargo, estos últimos días estamos viviendo episodios de contaminación, ¿cómo evitarlos?

-No deberíamos utilizar tanto el coche. En eso somos bastante mentecatos; los murcianos, para todo usamos el coche hasta extremos alarmantes. Y, si después hay días tan buenos y estables, sin viento, se producen los episodios de contaminación. Desde siempre los ecologistas han avisado de esos picos, pero últimamente ocurren con mayor asiduidad. Y no hacemos caso, ni al cambio climático ni a que tenemos que ser más respetuosos con el entorno.

«Las posibilidades para cambiar el modelo arcaico y basado en la destrucción del planeta son muchas»

-¿Cuál sería su undécimo mandamiento?

-Decía Eduardo Galeano que uno de los mandamientos que no hizo Dios fue respetarás el medio ambiente y todos los animales que lo ocupan. Y estoy de acuerdo. Necesitamos gente que nos sirva de luz y él era un gran activista medioambiental que infundía sabiduría. Los mandamases deberían hacer más caso a los sabios.

-¿Cuál es el problema más preocupante del planeta?

-Que los seres humanos somos indolentes, no queremos renunciar a las comodidades que nos dan los artefactos, todos basados en energías que atentan contra el medio natural. Y, como parece que eso es a muy largo plazo, a la gente no nos duele. Es como si viviéramos en una burbuja en la que nos sentimos protegidos de las consecuencias de las políticas tan salvajes que se hacen. Lo más triste es que ya se ha avanzado muchísimo en las tecnologías y, a estas alturas, hay muchas posibilidades de cambiar el modelo arcaico y basado en la destrucción del planeta.

-¿Ve el futuro con optimismo?

-No soy demasiado optimista con los poderosos, que parece que se están empleando a fondo en aniquilar la Tierra. Últimamente leo y escucho declaraciones de Bolsonaro, flamante presidente de Brasil, que alberga la mayor parte de la Amazonía, el pulmón del mundo. No quiero ni pesar que todo lo que dice lo lleve a cabo. También está Donald Trump; y los japoneses otra vez se han retirado de la moratoria de las ballenas y van a tajo con esos formidables mamíferos. En fin, creo que tendríamos que tener más educación, ese es el principal problema. Pensamos que esto es infinito y que los ciclos naturales se autorregulan. Y es posible, pero cuando nosotros ya no estemos. Las personas a nivel individual somos mejores que a nivel colectivo.

«La educación puede subsanar muchas carencias a la hora de entender el medio ambiente»

-¿Cómo ve la Región?

-No tengo muy buena opinión de los gestores de nuestra Región. Estamos viendo el Mar Menor y todas las intentonas para degradar con el avance de construir absolutamente todo, como si no hubiera otras formas de subsistir. Creo que todas las políticas encaminadas a degradar el medio natural son nefastas. Los que están en el poder, sean de la marca que sean, se están basando solo en la economía de la construcción, cuando hay muchas otras opciones.

-¿Por ejemplo?

-El turismo. Esta Región es muy chula para venir y poder disfrutar, pero el turismo no es solo atraer gente masivamente, con todas las consecuencias que conlleva, y en momentos muy puntuales. La Región tiene suficientes recursos como para atraer a gente todo el año, pero para disfrutar los entornos. Se deberían conservar los lugares que lo merecen y construir allí donde se puede. Y no a base de 'resorts', ese turismo es un error, solo beneficia a quienes lo promueven. Es construir por construir. Aquí se están haciendo muchos desmanes.

-¿Qué opina del Gorguel?

-Ojalá no se haga ese macroproyecto porque, si se piensa fríamente, cuántos macropuertos, que supuestamente van a favorecer a la Región y dar trabajo a tropecientasmil personas...; cuántas macrourbanizaciones como Marina de Cope que, después, se han denunciado y paralizado en Europa, porque lo han hecho rematadamente mal, cruzando líneas que son supuestamente delictivas.

-Pero eso, dicen, es economía.

-La economía de una región no consiste en destruir el patrimonio natural, más bien lo contrario. Cada vez más, la gente acude a los lugares más intactos; donde salgas a pasear y puedas escuchar el mar y el canto de los pájaros, puedas ver las estrellas... Eso, aún en la Región se puede conseguir y es necesario hacer acopio de todo para aprovecharlo, lanzarlo y potenciarlo con actividades.

-¿Qué considera uno de los principales valores regionales?

-Yo estoy muy vinculado al buceo y tenemos los fondos marinos más espectaculares de... estoy por decirte del mundo. Hace un par de años, salí a bucear en invierno en La Azohía, y me emparejaron con dos buceadores de Nueva Zelanda y Australia. Les pregunté cómo es que venían aquí. Conocían este lugar del sureste español, donde tienes la posibilidad de bucear en aguas cálidas y cristalinas casi todo el año. Y con el placer de sumergirte en aguas de culturas milenarias. Eso podría ser un eslogan y lo dicen dos que están en las antípodas, con la barrera de coral, con costas vírgenes y con todo lo habido y por haber. Y me dice uno: '¿Tú sabes que aquí, a pocas millas, hay un cañón submarino de casi 3.000 metros de profundidad que es comedero natural de todos los calderones y cetáceos que entran por Gibraltar?'. Cómo es posible que esto no lo estén aprovechando los dirigentes para hacerlo bien y hacer partícipes, cuidándolo (uno de los objetivos), de estos fondos a todo el mundo para que, en consecuencia, los respeten. Ahí están las claves. Te he dicho el buceo, pero, en el Mar Menor: el piragüismo, la vela. El equipo olímpico entrena en Cantabria. ¿Cómo es posible que con una laguna con condiciones tan alucinantes para la vela se tengan que ir a la cornisa cantábrica?

-¿Qué hace a nivel personal para no dañar el medio?

-Yo soy bombero y, claro, me fastidia ver cómo nos estamos cargando los bosques con los incendios forestales. Pero intento, con la pintura, acercarme a esos lugares tan bonitos y mostrarlos. Y, después, explicar dónde están y contar su historia. Cuando eso se lo cuentas a una persona atenta, se interesa por conocer más. Yo, con mis pinceles, lápices y pasteles, intento educar. Estoy convencido de que con la educación podemos subsanar muchas carencias a la hora de entender el medio ambiente.

-¿Qué opina de los movimientos ciudadanos?

-Que ya iba siendo hora de que a los ciudadanos se les tenga más en cuenta, y a los movimientos ecologistas, y que las políticas incluyan en sus programas ir a favor del medio ambiente; que a asociaciones como Ecologistas en Acción o Anse no se les vea como iluminados 'ecólatras' que lo único que quieren es ir contra el progreso. Espero que aún estemos a tiempo.

«En La Azohía, parece como si se hubiera parado el tiempo»

«Es uno de los rincones más espectaculares del Mediterráneo; tranquilo,... Parece como si se hubiera parado el tiempo, es todo más lento y más bonito», dice sobre La Azohía, un lugar que ha pintado en innumerables ocasiones. «El color de este rincón del Mediterráneo es verdaderamente primoroso. Y, la verdad, desde que nací, me reconozco bañándome en Isla Plana y La Azohía. Son lugares de aventura, en definitiva».

«La Azohía, además, tiene su torre vigía y todavía se mantienen vestigios de tiempos pasados, en el mejor de los sentidos. La gente del lugar ha sabido mantener el respeto al entorno que se les ha prestado. Eso es muy importante de cara a un paisaje».

 

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