Sánchez se niega recibir a Torra por respeto a la división de poderes

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), conversa con la delegada del Govern en Bruselas, Meritxell Serret./
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), conversa con la delegada del Govern en Bruselas, Meritxell Serret.

El Gobierno sostiene que el juicio a los líderes del 'procés' es impecable porque los acusados disfrutan de «todas las garantías»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Las urgencias de Quim Torra para reunirse con Pedro Sánchez tendrán que esperar. El presidente del Gobierno no tiene ninguna intención de recibir al presidente de la Generalitat para hablar del juicio a los líderes del 'procés'. Es, puntualizó la vicepresidenta del Gobierno, una petición «inconcebible» para alguien que entienda mínimamente cómo funciona un sistema democrático y lo que es la división de poderes.

El presidente catalán remitió este miércoles una carta a la Moncloa en la que solicitó un encuentro «urgente» para abordar la situación de los acusados en el Supremo, cuya liberación fue planteada por un grupo de trabajo de Naciones Unidas, y para analizar también «la represión» que sufren los independentistas. El Gobierno no dio la menor importancia al informe de los expertos, aunque presentó una queja ante la ONU por «la parcialidad» del texto, y de ninguna manera acepta que se convierta en un documento de trabajo.

Carmen Calvo apuntó que es «inaudito» que alguien, y mucho menos un gobernante, pretenda reunirse con «el representante del poder ejecutivo para sentarse a hablar del poder judicial». Eso, subrayó, «no va a ocurrir» porque lo primero de lo primero es respetar la división de poder que impera en un Estado de derecho. «A nadie se le ocurre», recalcó, que un presidente del Gobierno hable con un interlocutor sobre «las sentencias de los jueces» o sobre la marcha de un proceso judicial en curso.

El ministro de Fomento también vio inviable una reunión entre Sánchez y Torra sobre temas como los propuestos porque «no son abordables» entre dos gobernantes. De lo que sí pueden hablar, añadió José Luis Ábalos, es de cómo se soluciona «el problema de convivencia que vive Cataluña». Pero ese diálogo tendrá que esperar a que Sánchez logre la investidura en el Congreso.

Sánchez, por tanto, no hablará con Torra del juicio a los líderes del 'procés', pero la ministra de Justicia sí salió al quite ante las denuncias de parcialidad del tribunal. Dolores Delgado sostuvo que el procedimiento judicial en el Supremo, al que solo restan dos vistas más para que las defensas presenten sus informes definitivos y los acusados digan su última palabra, ha sido un ejemplo de «transparencia» procesal en el que los acusados han tenido «todas las garantías». Ha sido un juicio, prosiguió al llegar a una reunión ministerial en Luxemburgo, que pone a España «en la vanguardia de los sistemas judiciales internacionales».

Difusión mundial

Torra, lejos a amilanarse por el portazo a sus peticiones, se trasladó a Bruselas para pedir a los delegados de la Generalitat de Cataluña en el exterior que den la máxima difusión al informe del grupo de trabajo de Naciones Unidas que censura la detención de los líderes del 'procés' y pide su excarcelación. El presidente afirmó que es «una resolución importantísima», aunque lo cierto es que no es una resolución de esa categoría jurídica porque ese tipo de decisiones están reservadas al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU.

El presidente catalán se reunió con los delegados ante la Unión Europea, Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal, Suiza, los países balcánicos y los nórdicos, y les instó a que se conviertan en «altavoces de la libertad y los derechos civiles y políticos» en Cataluña y difundan entre las autoridades de los países de sus áreas de influencia un documento que es «vital» para la estrategia soberanista de internacionalizar el conflicto.

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