La sombra de la corrupción del PP planea sobre la investidura de Díaz Ayuso

La candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. / Efe

La Asamblea de Madrid acoge el 13 y 14 de agosto el pleno para elegir a la candidata popular, que se desmarca de Aguirre y Cifuentes tras la petición para que sean imputadas por 'Púnica'

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

La maquinaria para que el Gobierno de la Comunidad de Madrid eche por fin a andar ya se ha puesto en marcha. Será los próximos 13 y 14 de agosto cuando la Asamblea regional acoja, salvo que todo se tuerza a última hora, la investidura de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, gracias a los apoyos de las formaciones de Albert Rivera y Santiago Abascal. Así lo confirmó este martes el presidente de la Cámara, el liberal Juan Trinidad, tras concluir la ronda de contactos con los portavoces de los seis grupos parlamentarios (Podemos, Vox, Más Madrid, Ciudadanos, PP y PSOE) para fijar la fecha del pleno sobre el que, previsiblemente, planeará la sombra de la corrupción.

La reciente petición de Anticorrupción para imputar a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes por la presunta financiación ilegal del PP madrileño servirá de munición a la oposición para desdeñar el nombramiento de Díaz Ayuso y para arremeter contra sus socios por no acabar con 24 años de gobierno de los populares bloqueando la investidura del ganador de las elecciones, el socialista Ángel Gabilondo. Pero la candidata del PP no está dispuesta a que viejos fantasmas enturbien su labor al frente del futuro Ejecutivo regional y ayer trató de minimizar su vinculación con las dos exdirigentes conservadoras, cuya imputación se espera inminente. «La relación que tenía con ellas es la de cualquier militante y afiliado en el PP de la Comunidad de Madrid durante las épocas que fueron presidentas», remarcó.

Díaz Ayuso, que abogó por respetar su presunción de inocencia, aseguró que no reniega del pasado de su partido pero tampoco lo reivindica porque no tiene ninguna «obligación». La próxima presidenta de la Comunidad de Madrid defendió que ella es «otra persona» y que tiene «otro perfil», al tiempo que subrayó su «compromiso» contra la corrupción» y la necesidad de encauzar «una nueva etapa».

Para ello cuenta con el respaldo de Ciudadanos que, pese a ser uno de los azotes contra la corrupción del PP de Mariano Rajoy, ha descartado ya que la petición de la Fiscalía afecte al pacto de investidura rubricado con Díaz Ayuso. «Hemos llegado a un buen acuerdo, hemos sido firmes y fieles a lo que prometimos en campaña», aseveró su líder en la Asamblea, Ignacio Aguado.

El que será el futuro vicepresidente en el Gobierno madrileño desvinculó del mismo a Aguire y a Cifuentes aunque advirtió de que, en ningún caso, «nos va a temblar la mano para pedir dimisiones». El liberal puso como ejemplo la caída de la expresidente autonómica, que además se atribuyó, en abril de 2018 tras destaparse las irregularidades en la obtención de su máster en la Universidad Rey Juan Carlos y reafirmó que su entrada en el Ejecutivo servirá para evitar que la sombra de la corrupción irrumpa de nuevo sobre la Administración madrileña. «No creo -insistió- que haya mejor garantía de que la corrupción no se produzca que entre Ciudadanos a cogobernar».

Mediadora entre Ciudadanos y Vox

El pasado 26 de mayo, Díaz Ayuso obtuvo en las urnas el peor resultado del PP en la región en su historia (logró 18 escaños menos que Cifuentes en 2015 y 42 menos que Aguirre en 2011) y sin poder contener el avance de Ciudadanos, que se quedó a cuatro diputados del partido conservador (30 frente a 26). Sin embargo, el PP respiró esa noche aliviado. Su candidata, una apuesta personal de Pablo Casado, tenía posibilidades de amarrar el Ejecutivo madrileño si lograba un acuerdo con los de Rivera y Abascal.

Casi tres meses ha tardado Díaz Ayuso en asegurar ese respaldo. La investidura se desbloqueó finalmente el pasado jueves, después de que Ciudadanos aceptase un documento en el que Vox plasmó una serie de exigencias en materia fiscal, educativa y migratoria para apoyar a la popular. Según consideró Aguado, las peticiones de los ultraderechistas no eran incompatibles con las 155 medidas que los liberales han firmado con el PP. Pese a apoyar la investidura, Vox ya ha avanzado que permanecerá «vigilante» en la oposición.

La sesión de investidura

La primera sesión comenzará el próximo lunes a las doce del mediodía. En ella, Díaz Ayuso expondrá sin límite de tiempo su programa político. El miércoles se reanudará el Pleno a las diez de la mañana para que los portavoces de cada grupo parlamentario expongan su posición de voto y sus argumentos durante treinta minutos. La candidata les podrá contestar sin límite de tiempo.

A continuación, podrán volver a replicar durante quince minutos y la respuesta de la popular cerrará el debate. El presidente deberá entonces suspender la sesión y anunciar la hora de la votación de investidura. Si Díaz Ayuso consigue el voto favorable de la mayoría de absoluta de la Cámara madrileña (67 diputados), obtendrá la confianza de la Asamblea regional.