El Govern pide la dimisión de Borrell por «espiar» delegaciones catalanas en el extranjero

Joser Borrell (derecha) junto a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. /REUTERS
Joser Borrell (derecha) junto a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. / REUTERS

El Ministerio de Exteriores acusa al Gobierno Catalán de promocionar el secesionismo fuera de España

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, pidió este miércoles la dimisión o el cese inmediato del ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, bajo el argumento de que el Gobierno español ha «espiado» a tres delegaciones catalanas en el exterior.

En el recurso presentado por el Ejecutivo central ante los tribunales para que suspendan las actividades de las delegaciones catalanas de Londres, Ginebra y Berlín, la Abogacía del Estado aporta un informe del Ministerio de Exteriores que describe cómo el Gobierno catalán usa sus delegaciones en el extranjero para promocionar el secesionismo y para desprestigiar a España. El documento incluye información reservada de reuniones, actos y llamadas de los delegados catalanes. También hay llamadas a diputados y periodistas.

Torra calificó el espionaje de 'Borrell-gate'. A su juicio es un «escándalo de dimensión europea» en el que el Gobierno «se ha pasado de frenada». «Es un GAL diplomático», según dijo Josep Costa, de JxCat. «El espionaje político, la persecución de las opiniones y las ideologías no deberían tener lugar en una democracia europea. Este caso es un paso más en la deriva represiva del Estado español», afirmó Torra.

Además de la petición de dimisión, el Ejecutivo catalán anunció que dirigiría a los eurodiputados y a las cancillerías europeas una carta firmada por el presidente de la Generalitat y el consejero de Exteriores «exponiendo la preocupación y la denuncia de este caso». Asimismo, presentará alegaciones contra la petición de medidas cautelares con el objetivo de que las delegaciones en Berlín, Ginebra y Londres puedan seguir funcionando. El Ministerio de Exteriores admitió que su cometido es «vigilar de cerca» cualquier actividad que pretenda menoscabar la imagen de España y detectar el uso indebido de fondos para intentar consumar el proyecto separatista.