La cabeza hallada en una caja en Cantabria pertenece a un hombre de 67 años desaparecido en febrero

Agentes de la Guardia Civil en las inmediaciones de la casa de la persona detenida. / EP

Su pareja sentimental, que entregó el paquete a una amiga, ha sido detenida por homicidio

MARIÑA ÁLVAREZ , SAMIRA HIDALGO y DANIEL MARTÍNEZCastro Urdiales (Cantrabria)

La Guardia Civil de Cantabria ha confirmado que la cabeza localizada dentro de una caja en una vivienda de Castro Urdiales durante la madrugada del sábado «podría corresponder» a un vecino de la localidad de origen vasco que llevaba meses desaparecido. El hombre, de 67 años y jubilado, con las iniciales J.M.B.R., llevaba al menos siete años unido sentimentalmente a una gaditana residente en Castro Urdiales, Carmen M.G.L., que fue la que entregó la caja con un cráneo a una amiga suya y fue detenida el mismo sábado por el presunto homicidio de su pareja.

Este lunes por la mañana, la Guardia Civil estuvo registrando la vivienda de la detenida, y por la tarde, la Policía Judicial ha vuelto a la casa que compartía la pareja. Los agentes han entrado a las 18.10 horas y ha salido a las 21.35 horas, después de una inspección a fondo de la vivienda en la en la que la presunta asesina fue detenida unas horas antes.

Algunos vecinos que han presenciado durante todo el día el ir y venir de agentes e investigadores, han manifestado que la víctima «era un hombre muy cordial y llevaba 13 años viviendo en Castro Urdiales», explica Javier Gorbea, uno de esos vecinos de la pareja. Dice este vecino que lo que más les había llamado la atención es que «el coche de él llevara tanto tiempo fuera cuando tenía plaza de garaje. Pensábamos que estaba de vacaciones», comenta muy sorprendido por la noticia.

La mujer detenida, de 61 años, entregó la caja en el mes de marzo a su amiga (que también se llama María del Carmen M.), unas semanas después de que los allegados de J.M.B.R. (separado desde hace bastante tiempo y con hijos) denunciaran su desaparición y se iniciaran las labores de búsqueda. Pero su amiga, una mujer de mediana edad que está en libertad, no abrió la caja hasta las dos de la madrugada de este sábado, seis meses después, extrañada por el mal olor que desprendía. Al abrirla, sufrió un 'shock' nervioso.

Fue en ese momento cuando se precipitó la detención de la gaditana por el presunto homicidio del hasta ahora desaparecido, «al poder corresponder los restos humanos hallados con los de la víctima», según la Guardia Civil. El cráneo hallado se ha remitido al Servicio de Criminalística y desde Santander se ha solicitado la intervención del Equipo Central de Inspecciones Oculares de la Guardia Civil (ECIO). Al parecer no tenía ningún resto de tejido, con lo que los investigadores creen que pudo ser tratado con alguna sustancia química.

Antecedentes

La mujer, de 61 años, tiene antecedentes por dos estafas cometidas en los últimos años. Una de ellas en Vigo en 2013, y la otra, más reciente, de 2017, según informa EFE. En este último caso, primero entró en casa de su tía y de su pareja y se hizo con documentación bancaria y 300 euros y, más tarde, una vez que esa pareja se rompió y ella se fue a vivir con su tía a Cádiz, estafaron al hombre 6.600 euros.

A medida que pasan las horas van trascendiendo más datos del escalofriante suceso destapado por este periódico, que instruye el Juzgado de primera instancia número 2 de Castro Urdiales, que abrió las diligencias el sábado y declaró el secreto de las actuaciones. Hay, sobre este asunto, bastante hermetismo por parte de las fuerzas de seguridad, en tanto prosiguen las investigaciones por parte de la unidad orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Cantabria. Esta mañana, sin embargo, ante el aluvión de peticiones de los medios de comunicación, se ha enviado un escueto comunicado oficial informando de la detención de esa mujer por el homicidio de su pareja.

Tenía la cabeza en su casa desde marzo

Fue en marzo cuando la ahora detenida pidió a su amiga que le guardara una caja. Al parecer, iba a tener lugar un registro de su vivienda por la denuncia por desaparición de su pareja semanas antes. Según ha podido saber este periódico, Carmen le pudo haber contado a su amiga que la caja contenía «juguetes sexuales» y que no quería que los agentes los vieran. Sería por ese motivo que su amiga no sospechó de su palabra y fueron pasando los meses. Y así llegó hasta este sábado, a las dos de la madrugada, cuando alertada por el mal olor que desprendía la caja decidió abrirla.

Fue entonces cuando los servicios sanitarios fueron movilizados para atender en plena noche a una residente aquejada de una crisis nerviosa. Junto a los médicos acudieron efectivos de la Guardia Civil, que se encargaron de la caja y de las correspondientes pesquisas. A las 11.45 horas del sábado, Carmen M. fue detenida.

Revuelo nocturno

En el momento de los hechos, la tranquilidad reinaba en el vecindario, por lo que fueron muchos los vecinos que se alteraron por la presencia de sirenas y se percataron de la llegada de los servicios de emergencia. Según confirman varios testigos, la ambulancia fue la primera en llegar al lugar. Posteriormente, se personaron agentes de la Benemérita, incluidos integrantes de la Policía Judicial, que estuvieron en el domicilio de la afectada alrededor de dos horas. En torno a las cuatro de la madrugada sacaron de la vivienda los restos humanos.

Durante todo el fin de semana, los agentes han regresado a la zona en distintos momentos. Se desconoce la situación legal de la mujer de mediana edad que halló la cabeza en avanzado estado de descomposición, pero no está detenida. De hecho, estos días ha continuado haciendo «vida normal» y se la ha visto por el vecindario. Este periódico pudo saber que esa segunda mujer -de la que ahora se sabe su identidad, que es de Cádiz y que pertenecía a la Casa de Andalucía de Castro Urdiales- que entregó la caja a su amiga, vive en Castro Urdiales desde hace unos años y, desde el principio, se centraron en ella todas las miradas. Ahora, al conocer su detención, se confirman las primeras hipótesis.

Por el momento, el Ayuntamiento de Castro Urdiales ha decidido no hacer ningún tipo de valoración sobre el suceso, apercibido por las fuerzas de seguridad sobre el secreto de las actuaciones y por la conveniencia de no ofrecer ningún dato que entorpezca la investigación.