Cinco municipios no recogerán el 30% de la cosecha de sandía por los bajos precios

Coag denuncia que los agricultores no están cubriendo los costes y pide a la Agencia de Control Alimentario que abra una investigación

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

El precio del kilo de sandía ha entrado en caída libre y al no poder cubrir los costes se dejará de recoger el 30% de la producción en Águilas, Totana, Alhama de Murcia, Puerto Lumbreras y Lorca. El presidente de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (Coag), Miguel Padilla, alertó ayer de que esto se traducirá a su vez en una pérdida de puestos de trabajo en plena campaña: «Todo lo que sea dejar sandías en el bancal será pérdida de jornales, afectará tanto a cortadores como recogedores».

Los productores han tomado esa decisión debido a que el precio del kilo ha pasado de los 31 céntimos, de la semana del 17 de junio, a los 8 céntimos, de la semana del 15 de julio. Esto en la práctica supone una caída del 74%. «Los agricultores que no forman parte de cooperativas no están vendiendo nada y directamente están dejando las sandías sin cortarlas», apuntó Padilla a 'La Verdad'.

El desplome de esta fruta provoca un «efecto arrastre» en el melón, cuyo coste ha caído 15 céntimos

La semana del 24 de junio, cuando el precio del kilo ascendía a 18 céntimos, fue la última en la que los agricultores cubrieron los costes de producción. «Vamos peor que el año pasado». La sandía va camino de anotarse otro verano aciago después de que en 2017 también se desplomasen los precios en julio y agosto. «Como esto no mejore, encadenaremos la segunda temporada mala», admitió el presidente de Coag. La sandía cotiza a la baja justo cuando han subido las temperaturas y ha aumentado la demanda de Centroeuropa, principal consumidora de la variedad mini, de menor peso.

«No encontramos explicación a lo que está ocurriendo porque no existe sobreproducción», aseguró Padilla. Por este motivo, desde Coag solicitarán a la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) que «abra una investigación urgente para determinar si existe un pacto entre los principales operadores comerciales para presionar a la baja, de forma ilegal, los precios de la sandía en el campo».

La campaña arrancó el 15 de junio y acabará a finales de agosto, si la tendencia no se corrige, elevándose el precio del kilo a 17 céntimos, puede traer efectos colaterales a otros productos, según advirtió ayer Andrés Góngora, responsable del sector de frutas y hortalizas de Coag. «La caída de los precios de la sandía supone un efecto arrastre para el resto de fruta de verano: melón, melocotón, nectarina, ciruela…».

Góngora denunció que ya está «lastrando la rentabilidad» de algunas explotaciones y puso como ejemplo el melón, muy extendido en el Campo de Cartagena, que ya ha experimentado una clara tendencia a la baja, al pasar de 40 céntimos el kilo a 25 céntimos. La Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas instó ayer a las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) «a utilizar los mecanismos de gestión de crisis contemplados en la Organización Común de Mercados (OCM) de frutas y hortalizas, tales como la retirada de producto para distribución gratuita en comedores sociales o alimentación del ganado».

Andrés Góngara justificó esta medida de presión para «reactivar el mercado», puesto que las previsiones más alarmistas de la organización estiman que, si la caída no se frena, se podría quedar sin recoger hasta el 40% de la producción regional de sandía. De la quema tampoco se salvaría la variedad boston, una de las más consumidas en el mercado nacional por su tamaño y gustosa pulpa rojiza.

Eurodiputados del PP piden que no se importen limones

Los eurodiputados del PP Ramón Luis Valcárcel, Esther Herranz y Gabriel Mato solicitaron ayer a la Comisión Europea (CE) que prohíba provisionalmente la importación de cítricos y otros productos vegetales procedentes de países no europeos. Tal petición la justificaron «debido al elevado riesgo de contagio de plagas fitosanitarias que plantean para las producciones europeas». Los parlamentarios europeos explicaron en un comunicado que la CE ha propuesto recientemente una lista de productos vegetales cuya importación al mercado de la Unión Europea quedará provisionalmente cerrada. «Esta prohibición será levantada solo si los países de origen demuestran que sus envíos no planten riesgo de contagio. Se trata de una lista que estaba pendiente de elaborar tras la última revisión de la normativa comunitaria sobre lucha contra las plagas en especies vegetales». En el listado, la Comisión Europea «solo ha incluido materiales de plantación ornamental y forestal, que responden a los intereses de países del norte, pero no otros productos de alto riesgo, como los cítricos, pese a la petición que habían hecho en este sentido ocho países miembros de la Unión Europea». En concreto, España, Francia, Italia, Austria, Portugal, Grecia, Chipre y Malta. Ante esta situación, los eurodiputados populares enviaron ayer una pregunta escrita a la CE para saber los motivos de la ausencia de esa exclusión y para conocer «si tiene intención de rectificar su propuesta», con el fin de contemplar la petición de los países mencionados anteriormente.

Los europarlamentarios populares consideraron que la decisión adoptada en Bruselas por las autoridades de la Comisión Europea «se contradice» con el acuerdo alcanzado en 2016, sobre la revisión del reglamento comunitario de lucha contra las plagas, «cuya finalidad era reforzar el carácter preventivo de las medidas encaminadas a frenar la entrada en la UE de patógenos de países terceros».

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