Los asesinos de 'El Perete' actuaron al grito de «¡Policía, abran la puerta!»

'El Perete', cuando fue detenido en julio de 2017. /Guardia Civil
'El Perete', cuando fue detenido en julio de 2017. / Guardia Civil

Las primeras gestiones de la Guardia Civil apuntan hacia una peligrosa banda que estaría dando vuelcos de droga a traficantes

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZMurcia

Se plantaron ante la vivienda de 'El Perete' con el rostro cubierto por pasamontañas, portando incluso algún chaleco con la palabra 'Policía' bien visible y comenzaron a golpear la puerta al grito de «¡Policía, abran, abran!». A Pedro José C.P., afincado en la pedanía muleña de Yéchar desde hace una década, no le cupo duda alguna de que un grupo de agentes se había decidido esa madrugada a poner fin a sus aparentes trapicheos con las drogas y, viendo cómo acabó el asunto, él y los suyos bien habrían agradecido que así fuera. Porque de la cárcel se sale. Del cementerio, no.

Les franqueó el acceso y los tres delincuentes irrumpieron en el domicilio exhibiendo una agresividad y una violencia impropias de las fuerzas de seguridad, por mucho que de una operación antidroga pudiera tratarse. Encañonaron al dueño de la vivienda y le colocaron un arma en el pecho al hijo adolescente de su compañera sentimental. «¡Lárgate ahora mismo o te matamos!», le hicieron saber. El chico, de unos 16 años de edad, salió a la calle a la carrera y se perdió en la noche.

Apenas unos segundos después, y sin que todavía se haya esclarecido por completo por qué razón se desencadenó el tiroteo, se produjo una sucesión de disparos, hasta cuatro, y 'El Perete' quedó tendido en el suelo con el pecho atravesado por al menos dos proyectiles.

Los investigadores están tratando de determinar si trató de resistirse o si pudo incluso tratar de responder a los asaltantes con un arma de fuego, como este lunes se apuntaba por parte de algunas personas próximas al fallecido. Lo cierto es que, tras los disparos, los delincuentes escaparon a toda velocidad en el coche con el que se habían desplazado hasta la pedanía.

Fuentes próximas a la investigación apuntan a que el asalto a esa vivienda de la calle Huerta pudo ser obra de una peligrosa banda especializada en vuelcos de droga; esto es, en perpetrar robos con violencia e intimidación contra traficantes, a quienes despojan de las sustancias estupefacientes y el dinero en pocos segundos y actuando con una especial contundencia.

En este caso concreto, en el que en apariencia no se llevaron nada, habrían tenido que renunciar a apoderarse de las más de cien matas de marihuana que 'El Perete' tenía plantadas supuestamente en una vivienda contigua, a la que accedía a través de un agujero en una pared.

Los investigadores también estarían tratando de establecer si en esa casa -embargada por un banco- en la que se había montado un invernadero 'indoor' residían algunos 'okupas', como sostienen algunos vecinos de esa calle, que serían quienes se encargaban de la venta al menudeo de estupefacientes. Si así era, parece que en la madrugada del lunes lograron quitarse de enmedio en cuanto los asaltantes se marcharon y antes de que llegara la primera patrulla de la Guardia Civil.

Pese a que la hipótesis del intento de robo de droga es la que está cobrando más fuerza, siguen sin descartarse otras posibilidades, como la de un posible ajuste de cuentas.

'El Perete' no tenía, en apariencia, antecedentes por tráfico de estupefacientes, aunque sí tenía causas judiciales abiertas por presuntos delitos de lesiones y de abusos sexuales y exhibicionismo. Fue arrestado en verano de 2017, después de que una vecina de Pliego lo denunciara por haberse masturbado supuestamente en su presencia y haberla seguido hasta un portal, donde la habría sometido a tocamientos. Más tarde se habría desplazado hasta Mula, donde habría vuelto a masturbarse ante una mujer que iba acompañada de sus hijos menores de edad.