Los arqueólogos examinarán el barco fenicio de Mazarrón durante 15 días para comprobar si corre peligro

Buzos junto al casco de la nave fenicia de la playa de La Isla./ARQUA
Buzos junto al casco de la nave fenicia de la playa de La Isla. / ARQUA

Los científicos dicen estar preparados «para lo peor» y ya tienen listo un plan de rescate urgente

Miguel Rubio
MIGUEL RUBIO

La campaña arqueológica que comienza mañana bajo las aguas de la playa de La Isla determinará el futuro inmediato del barco fenicio de Mazarrón. De lo que se encuentren los científicos, dirigidos por el especialista en arquitectura naval antigua Carlos de Juan, cuando destapen el arca que contiene el pecio, dependerá qué pasos dar para la conservación de esta joya del patrimonio subacuático, descubierta en 1995. Pero los indicios que se manejan apuntan a que la nave corre peligro y que su salvaguarda pasa por una operación urgente de rescate.

«Nos tememos lo peor, y debemos estar preparados», advierten desde el equipo de investigadores contratados por la Consejería de Cultura. La información de la que disponen señala que los temporales que azotaron en noviembre este punto de la costa afectaron a la solidez de la caja de protección. «La arena se retira del fondo y cabe la posibilidad de que el arca se desplome sobre el pecio». De confirmarse ese riesgo inminente, la recomendación de los técnicos será sacar del mar la embarcación cuanto antes, y así iniciar su restauración.

Supondría un cambio sustancial en el plan de trabajo que había diseñado la comisión de seguimiento del barco fenicio y que supeditaba la extracción a las obras de regeneración de la playa de La Isla, afectada por un cambio en las corrientes marinas, que tiene pendiente de acometer la Demarcación de Costas del Estado. El riesgo para el pecio obligaría a no poder esperar al inicio de este proyecto, que lleva años guardado en un cajón a la espera de presupuesto.

La campaña que dirige De Juan se prolongará durante quince días. Cuando acabe, según los resultados, será el momento de tomar una decisión, algo que compete a la comisión de seguimiento, formada por expertos y políticos de las tres administraciones. Serán ellos los que acuerden o no la extracción urgente del pecio.

Desmontaje previo

En cualquier caso, el plan de rescate de emergencia ya está diseñado. Según el procedimiento establecido, la nave, de poco más de ocho metros de eslora, no se extraería de una sola pieza, sino que se desmontaría «siguiendo las líneas de fractura conocidas y las juntas arquitectónicas en las porciones más grandes posibles». Antes de su traslado a un laboratorio para su consolidación y restauración (se bajaran las instalaciones de Arquatec, en Cartagena), la madera se depositaría en una balsa de la desaladora de Bolnuevo, para permanecer durante un tiempo hasta quedar libre de sal.

Una de las incógnitas a resolver es dónde se expondrá la nave una vez restaurada. El Consistorio quiere construir un museo en La Isla, pero todavía no cuenta con proyecto ni presupuesto.