Cuatro encapuchados asaltan una gasolinera de Puerto Lumbreras: «Llevaban cuchillos jamoneros»

La Nissan Vanette quemada después de asaltar la gasolinera. / cedida
La Nissan Vanette quemada después de asaltar la gasolinera. / cedida

Los ladrones quemaron la furgoneta que robaron para cometer el golpe

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍA

Solo necesitaron una tarde en Puerto Lumbreras para perpetrar dos golpes: primero robaron una furgoneta del restaurante de los hermanos Francisco y Domingo Pernías Soto y después, provistos de cuchillos, asaltaron la Estación de Servicio Peñas. «Entre dos hombres me retuvieron y me pusieron un cuchillo en la barriga», relataba a 'La Verdad' Clemente. «Gracias a Dios no pasó nada», admitía a pie de surtidor. Ayer ya estaba trabajando, haciendo de tripas corazón, solo 24 horas después de sufrir ese robo con violencia e intimidación. «Llevo veinte años trabajando aquí y es la segunda vez que me atracan, pero hay que darle de comer a los hijos».

La Guardia Civil ha abierto una investigación para dar caza a los cuatro encapuchados que se hicieron en esta gasolinera con un botín de entre 2.000 y 3.000 euros en metálico. «Tenía el dinero de la venta de Lotería Nacional y la recaudación del día», precisó la víctima. Eran las siete de la tarde del pasado jueves y Clemente se encontraba hablando con un amigo en la gasolinera, en la pedanía lumbrerense de La Estación-El Esparragal, cuando aparecieron los asaltantes. «Llegaron totalmente tapados; iban armados con cuchillos jamoneros».

Fuentes de la investigación confirman que emplearon «armas blancas de grandes dimensiones y amenazaron a un empleado y un cliente». También usaron pasamontañas para ocultar sus rostros y guantes para no dejar huellas. «Todo ocurrió en décimas de segundo. Dieron un frenazo con la furgoneta, se metieron, gritaron '¡danos el dinero!' y arrancaron la caja».

Los asaltantes huyeron en una Nissan Vanette y, posteriormente, se detuvieron en un bancal, bajo el puente de la carretera que conecta La Estación-El Esparragal con Lorca. En este punto le prendieron fuego a la furgoneta para eliminar cualquier rastro. Lo tenían todo calculado al milímetro, ya que antes de perpetrar el golpe hicieron un reconocimiento de la zona. «Un vecino ha declarado a la Guardia Civil que los vio por el pueblo antes del robo y le preguntaron dónde había un gimnasio», explicó ayer Clemente.

Otra prueba de que se dieron una vuelta por la zona es el hecho de que la Nissan Vanette la robaron en el restaurante de los hermanos Francisco y Domingo Pernías Soto. Este establecimiento está en la calle Astudillo de Puerto Lumbreras, a unos ocho kilómetros de la gasolinera asaltada.

«Me la han quemado entera»

Al parecer, los encapuchados robaron la furgoneta forzando una puerta con un destornillador y luego le hicieron un puente. «La utilizábamos para las compras y el jueves la tenía aparcada en el restaurante», explica Francisco, uno de los dueños del establecimiento hostelero. «Nadie vio nada». Los ladrones se desplazaron a La Estación- El Esparragal, desvalijaron el surtidor y luego quemaron la Nissan.

Por la noche, Francisco recibió una llamada de la Policía Local. «Me dieron un disgusto; me dijeron que habían quemado la furgoneta después de usarla en un atraco».

La unidad de Policía Judicial del puesto que la Guardia Civil tiene en Águilas está realizando gestiones para localizar a los encapuchados. Ayer tomaron muestras del vehículo y la gasolinera. También solicitaron las grabaciones de las cámaras de la estación de servicio para sacar imágenes de los asaltantes.

 

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