Un musical para 'las Schindler gallegas'

Foto de época de la estación ferroviaria de Ribadavia./
Foto de época de la estación ferroviaria de Ribadavia.

Las hermanas Touza, que ayudaron a escapar a cientos de perseguidos por la Gestapo, tendrán su película en Hollywood

MIGUEL LORENCIMadrid

'Estación libertad' era el nombre clave de la estación de Ribadavia, en Orense, destino de muchos judíos que huían del acoso nazi en los primeros años cuarenta del siglo pasado. De su cantina se encargaban las hermanas Touza, tres gallegas con mucho arrojo que ayudaron a escapar a medio millar de perseguidos por los nazis. Conocidas como 'las Schindler gallegas', tendrán pronto su película. El escritor y cineasta Emilio Ruiz Barrachina (Madrid, 1963) supo de la historia de estas mujeres y la reflejó en 'Estación libertad' (La esfera de los libros). La novela, surgida de un guion previo, será llevada a la gran pantalla en año que viene. Será un musical que una potente productora norteamericana rodará en escenarios de Orense, Madrid y Nueva York.

Lola, Julia y Amparo, las hermanas Touza Domínguez, regentaban un quiosco y el humilde comedor de la estación de Ribadavia hace casi 80 años. Sin proponérselo, se convirtieron en tres heroínas que burlaron a las autoridades franquistas y a los agentes de la Gestapo para salvar la vida de medio millar de refugiados que, gracias a ellas, lograron cruzar la frontera entre España y Portugal para partir rumbo a la libertad.

«Oscar Schindler salvó a novecientas personas, pero estaba muy conectado con el poder nazi y tenía muchas influencias. Las hermanas Touza salvaron a medio millar de personas sin conocer a nadie y sin esperar nada a cambio, sin ayudas y sin buscar jamás el beneficio económico», destaca Ruiz Barrachina.

Aprovechando una red ya establecida para el estraperlo y el contrabando que unía Irún con el norte de Portugal, las hermanas organizaron la trama que ayudó a huir a los perseguidos por el nazismo que llegaban a la península. Lo lograron junto a Ricardo Pérez Parada, evangelista y tonelero, que hacía funciones de traductor, ya que había aprendido inglés y polaco tras vivir en Nueva York; con su pariente taxista, Xosé Rocha Freijedo, y con el también taxista Javier Míguez, alias 'El Calavera' «antiguo chófer de Millán Astray y quien sí buscaba el beneficio económico», acota Barrachina.

Las Touza ocultaban bajo el suelo de la estación a los refugiados judíos. Además ofrecieron sustento a los presos que ocupaban la cárcel situada en el actual Ayuntamiento de Ribadavia y colaboraron con emigrantes que marchaban a Venezuela sin ningún medio. Jamás fueron descubiertas ni delatadas. Se llevaron su secreto a la tumba y ni el hijo del Lola, la líder del grupo, supo nada de las actividades de su madre.

De familia republicana, las tres jóvenes cuya historia se desveló en los años setenta y que investigó Fernando Rodríguez Méndez, recibieron en su día el reconocimiento de la Red Sefardí de España y del colectivo Siboni en Jerusalén, donde se plantó un árbol con su nombre. Lola fue declarada Justa Entre las Naciones, uno de los máximos reconocimientos para la comunidad judía.

«El éxito de 'La, la Land' ha impulsado a los productores a optar por un musical, algo extraño para la un temática como esta, en la que apenas cabe recordar 'El violinista en el tejado'», explica Ruiz Barrachina, guionista y candidato a dirigir la película. Pendiente de la selección del director y los actores, con un presupuesto en torno a los 25 millones de euros, se rodará el año que viene en escenarios de Galicia, Madrid y Nueva York que ya se están localizado.

El hilo conductor del relato será Martín, un niño limpiabotas que tras ser delatado por colaboracionista con la red que ayudaba a los judíos a llegar a Portugal, viajó a Estados Unidos con una pareja de alemanes que lo adoptó y que 60 años después regresa a Ribadavia. El matrimonio alemán se había enriquecido con una fábrica de botas para el ejército nazi. Cuando se supo que eran judíos comenzó el acoso y lograron escapar a Ribadavia, desde donde saltaron a Nueva York gracias a las hermanas Touza. El crío es la voz narradora del libro que relata también la historia de un violinista francés huido de un campo de concentración hasta llegar a Ribadavia.

«La novela se arma en tono a una trama tan fascinante y conmovedora que solo puede provenir de la realidad» afirman sus editores, que tras el relato ficcionado incluyen un apéndice con fotos de la época y de los protagonistas reales.

«Es un canto a la solidaridad y a la defensa de unos principios íntegros y cabales. También una propuesta para vencer el miedo con el que políticos, religiosos y financieros quieren hacernos vivir y con el cual nos quieren someter desde hace siglos, desde que existen. Son como los malos sueños de los que no podemos despertar», explica Barrachina, director de una decena de documentales y películas, y autor de otros tantos libros.

Pionero en dar cuenta de su heroicidad las ribadavienses fue el librero Antón Patiño Regueira (1919 - 2005) quien en 'Memoria de ferro' (A Nosa Terra, 2005) recogía escritos y recuerdos. Vicente Piñeiro publico luego 'Lola Touza. La Schindler Gallega' (Toxosoutos) que se centra en la hermana mayor, Justa Entre las Naciones. En México se estrenó 'Las Touza' de Alfonso Cárcamo, obra de teatro que recupera la memoria de estas mujeres.

Escritor y cineasta Ruiz Barrachina dirigió el polémico largometraje 'El discípulo' (2010), que también se convirtió en novela, y la película musical 'Morente' (2011) finalista de los Goya. En 'El violín de piedra' (2015) abordó la despoblación rural y con Yerma (2016), adaptó la obra de Federico García Lorca en la primera parte de la trilogía que va a dedicar al poeta. Ha dirigido documentales como 'Luz, espacio y creación', 'Tinta y piedra', 'Niñas soldado', 'Desminadoras en Sudán', 'Emigrantes', y 'Lorca. El mar deja de moverse' -sobre el asesinato del universal poeta granadino que ha obtenido numerosos galardones internacionales-, 'Orson Welles y Goya' y 'La España de la copla'.

Ha publicado novelas como 'Calamarí', 'A la sombra de los sueños' -adaptada al cine-, 'El arco de la luna', 'No te olvides de matarme', -llevada al teatro en 2005-, y 'La venta del Paraíso', cuya adaptación al cine ganó en 2013 el New York City International Film Festival. Es autor de los ensayos 'Brujos, reyes e inquisidores', 'Tinta y piedra. Calaceite, el pueblo donde convivieron los autores del Boom' y 'Le ordeno a usted que me quiera', sobre el amor de Franco y Carmen Polo, y de los poemarios 'Arroyo', que en 2007 ganó el premio de poesía Rubén Darío y La huella eterna, que ganó el Premio Internacional Sial-Pigmalión en 2014.