Quejas en el Santa María de Gracia y el Cierva Peñafiel por el calor en las aulas

Padres, ayer, acompañando a sus hijos a la entrada del colegio Santa María de Gracia. / vicente vicéns / AGM
Padres, ayer, acompañando a sus hijos a la entrada del colegio Santa María de Gracia. / vicente vicéns / AGM

Los padres de alumnos denuncian además la ausencia de zonas de sombra en los patios y el retraso en la renovación eléctrica

Alberto Gómez Avilés
ALBERTO GÓMEZ AVILÉS

La Aemet prevé que Murcia tenga temperaturas de hasta 35 grados durante los próximos días, aspecto que despierta el desazón entre los padres de muchos de los alumnos que se encuentran matriculados en el colegio Cierva Peñafiel, que se encuentra entre las plazas Julián Romea y Santo Domingo. Pedro Parra tiene a sus dos hijas, de 3 y 6 años, estudiando en este centro y ayer denunció a 'La Verdad' que «solo existe aire acondicionado en algunas clases».

Según criticó, «el sol da directamente en toda la zona del patio salvo en una pequeña parte en la que se encuentran plantadas cuatro moreras». También explicó que, cuando los niños se quedan en julio en la escuela de verano, «muchos se quedan en el sótano porque en el patio no pueden ni respirar».

Los padres lamentan que hace un año el Ayuntamiento anunció que se instalarían unas pérgolas ancladas al suelo para dar sombra, «pero lo único cierto es que no se ha hecho nada todavía». Por su parte, el Ampa del centro escolar aseguraron que a lo largo de este año se han ido instalando aparatos de aire acondicionado en todas las aulas.

La situación también es tensa en el colegio Santa María de Gracia, que se ubica en el paseo Ramón Gaya. La presidenta de la asociación de madres y padres (ampa), Mónica Pérez, advirtió ayer a esta Redacción de que «en los centros antiguos como este no hay ningún tipo de climatización y las clases a esta altura del año superan los 30 grados todos los días».

En este colegio los ánimos están especialmente caldeados a raíz de un incendio que se produjo en octubre en las cocinas. «No hubo que lamentar daños personales, pero la instalación eléctrica del centro tiene más de cuarenta años y vivimos con el miedo de que se repita otra vez el fuego», matiza. Los padres reunieron más de 2.000 firmas y mantuvieron reuniones con el Ayuntamiento y la Consejería.

Desde la Dirección General de Centros Educativos les avanzaron que se acometería una rehabilitación integral de la instalación con cargo a fondos europeos, pero las tornas cambiaron en febrero cuando desde el Gobierno regional matizaron que mientras no fuera expedido el certificado energético por la Dirección General de Industria no se podría hacer ningún trabajo.

Desde el ampa también han solicitado al Ayuntamiento que aporte informes que atestigüen que el colegio cumple con el Reglamento de Baja Tensión. En caso contrario, «iniciaremos un procedimiento contencioso-administrativo para depurar responsabilidades», avanza Pérez.

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