Ciencia para diputados

Eduardo Oliver, María González, Micaela Carvajal y Abraham Trujillo, ayer, en el Congreso. / LA VERDAD
Eduardo Oliver, María González, Micaela Carvajal y Abraham Trujillo, ayer, en el Congreso. / LA VERDAD

Investigadores y políticos murcianos participan en una iniciativa ciudadana que busca «aprovechar las ventajas del conocimiento científico a la hora de legislar»

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

Era la primera vez que un robot - de nombre 'Mini'- tomaba la palabra en el Congreso de los Diputados, pero la ocasión era lo suficientemente propicia para ello. La Cámara Baja acogió ayer la primera de las dos jornadas de 'Ciencia en el Parlamento', una iniciativa ciudadana independiente, surgida en la red social Twitter, que persigue «aprovechar las ventajas y oportunidades que ofrece el conocimiento científico a la hora de legislar, a la hora de tomar decisiones políticas». Así se expresa Eduardo Oliver (Murcia, 1981), científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y uno de los ocho coordinadores nacionales de la iniciativa, cuya meta es la creación de la Oficina de Asesoramiento Científico en el Congreso de los Diputados, un organismo que ya existe en Reino Unido, Francia o Alemania. De hecho, España es uno de los pocos países europeos que no forma parte de la red europea de oficinas de asesoramiento científico.

«Para mí, esta iniciativa es una de las más importantes de la legislatura, porque es clave para tener leyes que tengan un contenido muy adaptado a las necesidades de este siglo, que es el de la gran revolución tecnológica». Estas fueron las palabras de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, en la inauguración de las jornadas, que cuentan con el respaldo de todos los grupos parlamentarios y más de 170 instituciones. Han sido más de 200 científicos los que han trabajado durante meses para tratar de aportar ahora diferentes evidencias científicas a los diputados, con los que comparten ponencias hasta en doce materias diferentes. La portavoz socialista de Ciencia, la murciana María González Veracruz, que participó en la mesa de debate sobre 'Inteligencia artificial y big data', aplaudió ayer la propuesta y consideró «muy positivo» que este grupo de científicos, apoyado por miles de investigadores, «haya conseguido el consenso y nuestra unión por encima del partidismo».

«Muy útiles»

El proyecto forma parte de los actos del 40 aniversario de la Constitución, y pretende «establecer sinergias entre científicos y políticos en favor del servicio público. No hablamos de política científica, sino de ciencia en la política», subrayó Veracruz. «Pensamos que los informes que pueda elaborar esta oficina, con criterios científicos y con base a evidencias y datos, pueden ser muy útiles para la labor parlamentaria», consideró. «Las decisiones las toman ellos, pero la ciencia puede ayudarles a hacer mejor su trabajo y así elevar la calidad del sistema democrático», recalca Oliver.

Las jornadas son el primer paso para la creación de una oficina de asesoramiento

Según Veracruz, la iniciativa servirá «para planificar los retos de futuro ante los que debemos estar preparados como país. No se trata de una iniciativa limitada a la política científica. La idea es que, desde todas las áreas de conocimiento, se hagan aportaciones a todos los ámbitos políticos», explicó la portavoz socialista.

La jornada de ayer se completó con las mesas de debate sobre 'Envejecimiento de la salud: de la nutrición a las terapias avanzadas'; 'Conciliación familiar y social'; y 'Cambio climático y futuro energético'. Hoy se celebrarán varias reuniones más, ya a puerta cerrada, en torno a temas como la prevención del suicidio, la ciberseguridad, la educación, tecnologías de transporte y comunicaciones, la gestión del agua, la inclusión social, las migraciones y la contaminación por plástico. En esta mesa intervendrá precisamente Abraham Trujillo, ambientólogo y miembro de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), otro de los murcianos (junto a Micaela Carvajal, del Cebas-CSIC) que han hecho posible «una iniciativa ilusionante y muy importante para ofrecer una herramienta de información estructurada, en base a evidencias científicas, que mejore la gestión pública». Y, aunque la creación de la oficina no tiene fecha, ni parece que se vaya a aprobar de manera inmediata, «esto ya es un primer paso», confía Trujillo.

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