«El cerebro es el gran desconocido de la medicina moderna»

Javier González. / NACHO GARCÍA / AGM
Javier González. / NACHO GARCÍA / AGM

Javier González Balibrea es enfermero e investigador

MIGUEL LAJARÍN

Javier González Balibrea (Murcia, 1997) quiere descubrir cómo funciona el cerebro para mejorar la calidad de vida de las personas. Por ello, desde hace dos años es alumno interno en la Universidad de Murcia. En la institución docente ha investigado dentro de los departamentos de Enfermería y de Anatomía Humana y Psicobiología. Con tan solo 22 años ya ha terminado el grado en Enfermería, va por tercero de Psicología en la UNED y ha sido ponente en 40 congresos nacionales e internacionales. Además, es claustral y miembro del Consejo de Gobierno de la UMU.

-¿Cuándo descubrió su interés por la investigación?

-Mi interés por la investigación se despertó en cuarto de la ESO, en Biología. Me llamaba la atención la ciencia biomédica. Pero mi curiosidad por conocer mejor el cerebro viene de la primera clase que tuve de Anatomía, en primero de Enfermería con María Trinidad Herrero.

-¿Guarda el cerebro humano aún muchos secretos?

-El cerebro es el gran desconocido de la medicina moderna. Es como comparar una gota con el mar. No más de un 10%. El cuerpo humano guarda incontables secretos y el cerebro, más aún. Conocemos el genoma que nos compone, pero no sabemos ni la mitad de proteínas que hay presentes en el cerebro.

-¿Por qué hay tan poca información sobre este órgano?

-El mayor límite que tenemos los científicos es que no hemos conseguido que funcione fuera del cuerpo humano. Entonces, solo se estudia el cerebro cuando tiene actividad y eso nos impide hacer muchos estudios clínicos y médicos.

-¿Qué es lo más curioso que ha descubierto?

-La neuromodulación. Es una investigación puntera que me apasiona y que no conocía. Estamos hablando de que en el futuro se podrá alterar los campos magnéticos del cerebro, modificar la comunicación electromagnética, para acabar con enfermedades como las migrañas y las epilepsias. Actualmente las líneas de investigación pretenden descubrir en qué sitio y con qué intensidad tenemos que aplicar electricidad con electrodos. Hay casos de personas que tenían una depresión y que no salían de ella porque los fármacos no le hacían nada. Gracias a la neuromodulación han logrado recuperar su vida.

-Ha sido alumno de María Trinidad Herrero. ¿Qué frase nunca olvidará de tal eminencia? ¿Le gustaría volver a trabajar con ella?

-Nunca olvidaré una de sus primeras frases de clase: «El ser humano es el único animal que razona (hizo una pausa), cuando quiere». Con ella comprendí que tenemos el cerebro más desarrollado, pero que debemos ser conscientes a la hora de utilizarlo. Estoy muy agradecido por lo que me ha aportado. Ha sido un honor ser su alumno interno.

-¿Le gustaría investigar sobre el párkinson y el alzhéimer?

-Claro que me gustaría estudiar esas enfermedades. Por los enfermos y por sus familias. En diez o veinte años se van a disparar los casos de alzhéimer, párkinson e ictus. Viviremos más años, pero tendremos que hacer frente como sociedad al neuroenvejecimiento.

-Ahora que empieza el curso. ¿Tiene algún proyecto entre manos?

-El 24 de septiembre me voy a Gante, una ciudad del norte de Bélgica. Allí voy a aprender de la mano del doctor y neurocirujano Dirk de Ridder, que lidera un equipo puntero a nivel mundial sobre neuromodulación. Estoy muy ilusionado y creo que será una oportunidad única. Está logrando resultados muy buenos con electrodos en el cerebro.

Temas

Umu, Uned, Murcia