Quejas en el colegio de Canteras por la supresión de un aula para alumnos de 3 años

La Consejería de Educación argumenta que tan solo ha recibido 23 solicitudes, pero que si el número aumenta dejará las dos clases

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) del colegio público Fernando Garrido de Canteras se ha levantado en armas, tras conocer la decisión de la Consejería de Educación de eliminar un aula de Primero de Infantil. Cree que se trata de una decisión tomada totalmente a la ligera, que perjudicará a muchos padres este año y los siguientes. Para mostrar su enfado, este colectivo envió una carta a ese departamento regional, dirigido por Adela Martínez-Cachá.

En ella, los padres muestran su enfado, ya que se ha suprimido una de las dos clases, «antes de que concluya el plazo de adjudicación, lo que impide la matriculación de los alumnos que solicitaron plaza en segunda opción». Según los padres, esta situación supuso un aumento significativo de las matrículas y el mantenimiento del aula en años anteriores. Además, indican en la carta, «antes era usual la incorporación de más niños a lo largo del curso».

Además, critican que tres alumnos no han sido admitidos, pese a vivir en la localidad, algo que en su opinión «menoscaba el derecho de los padres a elegir centro escolar». Uno de ellos, denuncian, tiene problemas motóricos. Y destacan que el Fernando Garrido es un centro preferente de alumnos con esos problemas.

La Ampa critica que no se ha dado plaza a niños del pueblo que tienen problemas de movilidad

Eliminación de barreras

«Nos preguntamos para qué se ha invertido en nuestro colegio dinero y esfuerzo para eliminar barreras arquitectónicas, si ahora se impide la matriculación de alumnos con problemas de movilidad. Fueron instalados dos ascensores, construidas rampas de acceso y fue comprado material específico para trabajar con este tipo de niños», explican.

La denuncia de los padres añade que la supresión «deriva en la reducción del número de profesores y de recursos materiales» y que «implica más alumnos por aula, menos capacidad para desdobles y menos dotación presupuestaria». Es algo que redundará, a su juicio, en el «perjudico de los niños con necesidades educativas especiales».

Una portavoz de la Consejería de Educación aclaró que «el centro tenía autorizadas dos aulas, pero que solo ha recibido 23 solicitudes, por lo que, finalmente, solo habrá una unidad, porque no hay alumnos para dos». Añadió que «no obstante, la admisión de marzo es provisional, por lo que si aumentara la demanda que justificara la apertura de una segunda unidad, así se haría». Y recordó: «El desdoble de unidades educativas es un proceso que se puede dar a lo largo de todo el curso».