Los alumnos de Enfermería denuncian falta de sitio y servicios en su escuela

Alumnos, en el aulario de la Escuela de Enfermería, en el Rosell. R. / J. M.
Alumnos, en el aulario de la Escuela de Enfermería, en el Rosell. R. / J. M.

Los estudiantes exigen celeridad en la construcción de la nueva sede prometida por la Comunidad Autónoma hace más de tres años

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Sus aulas están en un almacén adaptado del aparcamiento del Hospital del Rosell, para consultar sus dudas a un profesor se tienen que desplazar casi dos kilómetros, su biblioteca no es más que cuatro estanterías en una pequeña habitación, su sala de descanso es la calle, para comer utilizan las aulas y para calentar sus alimentos, un microondas instalado en un pasillo. Los más de doscientos estudiantes de la Escuela de Enfermería de Cartagena, gestionada por la Administración regional y cuyos títulos expide la Universidad de Murcia (UMU), están hartos de no tener los mismos servicios que el resto de universitarios de la ciudad y de escuchar promesas y de que estas nunca sean cumplidas.

A esas quejas se unen ahora los continuos retrasos en la construcción de su nueva escuela, prometida por la Comunidad Autónoma hace más de tres años, cuando sus instalaciones fueron trasladadas del centro sanitario de la Plaza San Agustín a otro habilitado en el aparcamiento del Rosell.

Esas nuevas estancias iba a ser temporales, porque la administración regional tenía proyectado un edificio para ellos en el patio del antiguo colegio Antonio Arévalo, cerca de la UNED. Pero esos planes quedaron en el aire tras el relevo en la presidencia de la Comunidad Autónoma, en la primavera de 2017.

Los universitarios no descartan protestar en la calle, porque «nos tienen olvidados»

«Nos tienen olvidados. Pagamos el mismo precio de una matrícula que el resto de estudiantes y no tenemos ni la mitad de los servicios que ellos tienen. Aún no hemos hablado de protestas, pero de aquí a mayo, probablemente algo tendremos que hacer», explicó a este diario el delegado de estudiantes de la Escuela de Enfermería, Mikel Barrera. Actualmente, tienen divididas sus instalaciones. En las del Rosell imparten Primero, Segundo y Tercero y en la planta baja del antiguo Edificio Administrativo Municipal, el lugar en el que los funcionarios municipales recibían y atendía a los ciudadanos, los alumnos de último curso reciben allí clase. También hay salas y despachos para profesores, así como los servicios de administración.

La alternativa de habilitar un módulo temporal junto al Hospital del Rosell se ha demostrado insuficiente por la falta de espacio, de ahí que desde entonces, al Comunidad busque una nueva ubicación. La última opción barajada es habilitar el edificio contiguo al centro de salud del Parchís, donde antes estaba la sede de la Gerencia de Atención Primaria. Desde la Consejería de Universidades, un portavoz indicó que están esperando la valoración económica de la Universidad de Murcia para comenzar el proyecto.

Sin previsión para este año

Pese a las buenas noticias, los alumnos no se fían, porque la Comunidad no ha consignado presupuesto alguno en sus cuentas del año que viene para ese proyecto.

«El problema que tenemos es que hasta que no tengamos un edificio propio, donde estén reunidos todos los servicios, la UMU no se compromete a asumir la gestión de los estudios, que ahora dependen de la Comunidad. Eso nos impide tener todo lo que necesitamos», añadió el delegado de los estudiantes.

Una portavoz de la UMU indicó que «el actual equipo rectoral está comprometido con la necesidad de dotar de las mejores infraestructuras posibles a este centro. Nuestro deber es garantizar que tanto estudiantes, como profesores y personal de administración desarrollen su actividad en las mejores condiciones».

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