La Audiencia tumba el intento de Fiscalía de resucitar el caso de la desalinizadora

Juan del Olmo. /Nacho García / aGM
Juan del Olmo. / Nacho García / aGM

El tribunal rechaza el incidente de nulidad de actuaciones presentado por el Ministerio Público y la acusación particular al estimar que no se han vulnerado sus derechos

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Las diligencias que investigan una supuesta malversación multimillonaria en la adquisición de la desaladora de Escombreras, conocidas en ámbitos policiales y judiciales como 'caso La Sal', no van a gozar de una segunda existencia. La investigación, que se cortó abruptamente por haberse superado el plazo máximo para declararla causa de especial complejidad y poder así prorrogarla hasta 18 meses, no podrá ser reabierta. Y el asunto tendrá que ir a juicio con lo mucho o lo poco que se hubiera investigado hasta el pasado 7 de septiembre, que fue cuando expiró formalmente el tope legal para agotar la instrucción.

Así lo ha decidido la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia que, en un auto al que 'La Verdad' ha tenido acceso, rechaza los incidentes de nulidad de actuaciones presentados por la Fiscalía Superior de la Región y por las acusaciones particulares en el proceso, que constituían el último y desesperado intento de mantener viva esa causa.

Este tipo de iniciativas legales, de carácter excepcional, tienen justificación cuando alguna de las partes de un procedimiento considera que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales y cuando, además, esa violación no ha podido ser previamente denunciada y ya no existe vía alguna de recurso para invocarla.

Pues bien, tanto el Ministerio Público como las acusaciones particulares, ejercidas por las asociaciones Gulliver y Preminencia del Derecho, sostenían que con la anterior resolución de la Audiencia -por la que se declaraba superado el plazo legal máximo para seguir investigando- se había vulnerado su derecho a la tutela judicial efectiva. Y ello porque el tribunal no habría dado respuesta a alguna de las alegaciones concretas que habían efectuado. Por ejemplo, que la causa de la desaladora ya era compleja desde sus orígenes, pues ya nació como tal por decisión de la Junta de Jueces, o que la Audiencia había variado su criterio sobre la marcha, provocando indefensión e inseguridad jurídica.

Pues bien, la Sala rechaza tales argumentos y advierte de que el derecho a la tutela judicial efectiva solo se refiere a que las partes deben obtener de los órganos judiciales una resolución motivada y exenta de arbitrariedad. Algo que estos magistrados -presididos por Juan del Olmo- consideran que estaba más que satisfecho en la resolución por la que se cercenó la investigación sobre la desaladora. Otra cosa diferente, vienen a decir, es que no se esté de acuerdo con el fallo.

De manera que el 'caso La Sal' no podrá ser reabierto.