Las astas de la fecundidad

Un trabajador carga un remolque con decenas de cuernos desenterrados en una finca de Camposeven en la pedanía de Sucina. / G. CARRIÓN / AGM
Un trabajador carga un remolque con decenas de cuernos desenterrados en una finca de Camposeven en la pedanía de Sucina. / G. CARRIÓN / AGM

La firma Camposeven desentierra en Sucina 2.500 cuernos de vaca con un preparado biodinámico para usarlo en sus cultivos

Raúl Hernández
RAÚL HERNÁNDEZ

Cuernos de vaca enterrados y transformados en recipientes cargados de un compuesto natural, que con el paso de los meses es capaz de fertilizar el suelo más estéril. De esta técnica, la agricultura biodinámica obtiene plantas fuertes que dan cultivos más saludables. Al igual que la agricultura ecológica, esta especialidad desecha el uso de cualquier producto de síntesis química en sus fincas. Para sustentar el suelo y estimularlo, el agricultor biodinámico usa compuestos naturales y fisiológicamente activos, hechos con sustancias vegetales y animales.

«La agricultura convencional se centra en alimentar las plantas. Nosotros preferimos concentrarnos en nutrir el suelo», detalla Jennifer Moreno, técnico agrícola biodinámica de la empresa Camposeven. Entre los distintos compuestos que la firma murciana lleva produciendo en la pedanía murciana de Sucina desde hace seis años, se encuentra el Preparado 500, un compost de estiércol de vaca, fresco y compacto, con el que se rellenan cuernos bovinos procedentes de un matadero ecológico de la provincia de Cáceres.

Ese compostaje se entierra en los meses de otoño para recuperarlos a finales de primavera. «Rellenamos con estiércol bovino, procedente de una granja ecológica de Albacete, unos 2.500 cuernos de vaca para, posteriormente, enterrarlos a unos 40 centímetros de profundidad en algún punto de tierra fértil de nuestras fincas, ya que tiene que ser un suelo que sirva también para cultivo», especifica la empleada. En este lugar, las astas pasarán el otoño y el invierno, y se desenterrarán a finales de la primavera. Transcurridos nueve meses, los cuernos son como píldoras enterradas cuyo interior contiene el valioso compuesto para fecundar cualquier tipo de tierra. «La aplicación de estos preparados biodinámicos permite el desarrollo de suelos biológicamente activos, lo que da como resultado cultivos más sanos y fuertes. Con esta técnica hemos recuperado suelos que estaban agotados por los años que llevaban en desinfecciones químicas», detalla la técnico.

El compuesto, rico en microorganismos, se mezcla con agua y se reparte sobre el suelo

Suelos vivos

Cuando se desentierran las astas, se libera el abono biodinámico que durante el proceso de maduración contribuye al desarrollo de la vida microbiana y se reserva en turbas hasta la siembra. El objetivo, indican desde la empresa, es obtener plantas más sanas y productos con mayor vitalidad. «En nuestras fincas cultivamos todo tipo de hortalizas, frutales y cítricos. Usamos unos 300 gramos del compuesto por hectárea y con esta técnica hemos conseguido suelos más vivos. Hemos creado una mayor biodiversidad que con el ecológico no teníamos, favoreciendo la aparición de fauna auxiliar que nos ayuda en el control de plagas», afirma la especialista.

Esta fórmula, rica en microorganismos, se mezcla con una parte de agua y se riega como una lluvia sobre el suelo a cultivar. «Esa carga de organismos vivos mantiene el suelo estimulado, y como resultado, unos cultivos más sanos y saludables», aclara la experta en agricultura biodinámica.