El SMS afrontará una avalancha de recursos tras el polémico examen de Enfermería

Opositores de Enfermería, esperando para entrar a una de las aulas, el domingo en el campus de Espinardo. / eduardo botella / agm
Opositores de Enfermería, esperando para entrar a una de las aulas, el domingo en el campus de Espinardo. / eduardo botella / agm

Más de 7.500 opositores se presentaron a la prueba, calificada de «injusta» y «disparate»

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

«Injusto», «cruel», «vergonzoso», «una chapuza», «una masacre», «un disparate», «una tomadura de pelo», «un insulto», «una estafa», «un sinsentido», «un ejercicio de sadismo», «una filial de Loterías y Apuestas del Estado». Las redes sociales echan humo desde el domingo, cuando más de 7.500 opositores se enfrentaron al examen de la oferta pública de empleo (OPE) de Enfermería, con 1.235 plazas en juego (1.208 de ellas en turno libre). Desde el estupor a la indignación, los enfermeros han dado rienda suelta a su malestar por una prueba que sorprendió por su extrema dificultad, con preguntas consideradas ambiguas, alejadas de la práctica clínica y que no permiten valorar la capacidad técnica y profesional de los aspirantes. Los sindicatos vaticinan una avalancha de reclamaciones, mientras el SMS responde que su «responsabilidad es seleccionar a los mejores profesionales que optan a la plaza» y señala que «los tribunales tienen absoluta independencia para establecer los criterios de los exámenes».

Comisiones Obreras tacha el examen de «ridículo» y calcula que las notas serán tan sumamente bajas que la nota de corte para aspirar a plaza se situará en poco más de un 2. Aulaplus, una de las principales academias de oposición, hizo ayer un primer cálculo, según el cual el 75% de los examinados no habría pasado del 3,3, y el 50% estaría por debajo del 2,75. «La prueba ha sido la más exigente, no solo de las realizadas en las distintas comunidades, sino del histórico de exámenes de Enfermería reciente», señala Aulaplus en sus redes sociales.

Preguntas con polémica

¿Cuáles de las siguientes recomendaciones seguiría para la administración de acenocumarol (Sintrom) por sonda nasogástrica?
A: Administrar preferentemente con la nutrición enteral para disminuir molestias gastrointestinales. B: Administrar una hora antes o dos horas después de la nutrición enteral. C: Administrar con doble guante. D: Administrar con mascarilla, protección ocular y bata. La respuesta correcta de acuerdo al tribunal es la D, lo que ha desatado las críticas. «No se ajusta a nuestros protocolos», denuncian algunos enfermeros.

«El examen no se correspondía al temario y no tenía rigor científico. He revisado ya 99 preguntas de las 125 que había, y voy a reclamar, de momento, en 22», resume Ángel Fernández, enfermero de La Arrixaca. «Preguntan por el Sintrom administrado por sonda nasogástrica y dicen que la respuesta correcta es que se debe utilizar protección ocular. Eso no lo tenemos en nuestros protocolos», asegura. Esta ha sido una de las preguntas más polémicas, tanto que incluso está siendo pasto de 'memes'.

Comisiones Obreras y Satse exigen explicaciones por lo sucedido

En el examen también se hacía referencia al túnel 'carpian' por carpiano, y se introdujeron respuestas «ambiguas, mal traducidas del inglés», como cuando se da por correcto que el neumotórax catamenial «está relacionado con mujer menor de 25 años con endometriosis durante el periodo premenstrual, pese a que el artículo científico en que se basa la pregunta señala que debe sospecharse de neumotórax catamenial incluso en ausencia de síntomas asociados a endometriosis», denuncia Ángel. De momento, se ha anulado ya una pregunta, aunque los opositores pedirán previsiblemente la eliminación de muchas más en sus reclamaciones.

«Es difícil describir esta sensación de decepción, frustración y esfuerzo en balde, qué tristeza», señalaba ayer una profesional en las redes sociales. «Este examen no refleja en absoluto lo que es la profesión de Enfermería, tenía la sensación de estar haciendo una prueba de otra categoría», añade otro opositor. «Hay gente que es millonaria haciendo la quiniela, y hoy se van a repartir plazas del mismo modo, sin medir los conocimientos», resume un compañero.

Javier Lanza, secretario general de la Federación de Sanidad de Comisiones Obreras, exige explicaciones al Servicio Murciano de Salud y lamenta que no se haya renovado el tribunal tras las oposiciones anteriores, cuando también hubo polémica, aunque en aquella ocasión sobre todo por la organización del examen, con apertura de sobres antes de tiempo y supuesta presencia de móviles en las aulas.

Satse comparte las críticas. «Es un examen que no tiene sentido alguno y que se sale de la línea general en el resto de comunidades. Son preguntas que no permiten valorar la capacidad de los profesionales», señala Luis Esparcia, secretario de acción sindical. Sin embargo, Satse lanza un mensaje de tranquilidad. «El sistema de corte que se introdujo en el baremo, a petición nuestra, garantiza que esta extrema dificultad no va a tener mucha incidencia en los aprobados», explica.

En concreto, del 10% de opositores con mejores notas se hará un promedio, y quienes alcancen al menos el 50% de esa puntuación tendrán opción a conseguir plaza. Aulaplus calcula que entre el 70% y el 80% de los examinados podrán superar el corte.

«Tribunales independientes»

Ante la avalancha de críticas, fuentes del SMS señalan que «los tribunales tienen absoluta independencia para establecer los criterios del examen». De esta forma, «los tribunales hacen las preguntas», que después se seleccionan «de forma aleatoria». Por ello, «el grado de dificultad es variable». Estas fuentes subrayan que «la responsabilidad del SMS es seleccionar a los mejores profesionales que optan a la plaza», y añaden que «ha habido muchas preguntas sobre programas específicos de nuestra región, para que no tuvieran ventaja los aspirantes de fuera». El SMS explica que «cuanto más difícil es el examen, más posibilidad tienen de sacar plaza los que tienen menos méritos, porque el examen discrimina más». En concreto, el 60% de la puntuación final depende de la prueba y el 40% a los méritos, algo establecido «por ley», señala el SMS.

Muchos interinos han criticado desde el principio que el proceso pase por un concurso-oposición y no por una consolidación del personal que lleva, en algunos casos, más de una década en sus puestos. CC OO no comparte estas críticas y cree que el modelo elegido es el adecuado, porque «se trata de una consolidación de empleo, de las plazas». Sin embargo, sí cree que el examen no tiene ni pies ni cabeza y supone una oportunidad perdida. «Teníamos la mejor posición de partida en España, con una plaza por cada seis opositores», recuerda Javier Lanza.

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