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Iberdrola eliminará 7.500 apoyos peligrosos para las aves en tendidos eléctricos

Álvaro Campos, Javier Celdrán, Consuelo Rosauro y un técnico del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, durante la presentación del proyecto. /CARM
Álvaro Campos, Javier Celdrán, Consuelo Rosauro y un técnico del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, durante la presentación del proyecto. / CARM

Medio Ambiente y la compañía energética destinan 20 millones hasta 2025 para proteger la avifauna en la Región

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Posarse a descansar o para comer una presa dejará de ser un ejercicio de riesgo para las aves en la Región de Murcia. La Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente e Iberdrola han presentado este viernes un convenio por el que la compañía energética corregirá 7.532 apoyos peligrosos para la avifauna en líneas de alta tensión. Está previsto que se destinen a este programa 20 millones de euros hasta el año 2025, en dos fases.

Durante la primera etapa de este ambicioso proyecto, entre este mismo año y 2021, se adaptarán 2.121 apoyos considerados prioritarios. Y en una segunda fase se prevé la mejora de 5.411 apoyos para el periodo 2022-2025.

Para 2019, el proyecto contempla la adecuación de casi un centenar de apoyos, que tienen prioridad alta de corrección, en los humedales protegidos incluidos en el plan de recuperación de la malvasía cabeciblanca: lagunas de Campotéjar, en Molina de Segura; lagunas de la rambla de las Salinas, en Alhama de Murcia; lagunas de las Moreras, en Mazarrón; lagunas de la depuradora de Cabezo Beaza, en Cartagena; y embalse de Santomera.

Además, se corregirán otros 87 apoyos en la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Sierra del Molino, embalse del Quípar y Llanos del Cagitán.

En la Comunidad Autónoma hay identificados 267 tendidos peligrosos en zonas protegidas que suman más de 1.500 kilómetros, 245 de ellos propiedad de Iberdrola Distribución Eléctrica. Se trata de infraestructuras instaladas antes de 2008, ya que un decreto regional obliga a que las nuevas líneas incorporen medidas de seguridad desde ese año.

La Dirección General de Energía y Actividad Industrial y Minera ha identificado estas líneas aéreas de alta tensión en las que deberá priorizarse la aplicación de medidas de protección a la avifauna.

Reforzar el aislamiento

Las actuaciones se centrarán en los apoyos -las estructuras que soportan los cables en la parte superior de las torretas, donde suelen pararse las aves- y que consisten básicamente en forrar conexiones, aumentar la distancia de seguridad entre cables, mejorar el aislamiento, cambiar crucetas e instalar dispositivos antinidificación, entre otros.

El consejero Javier Celdrán presentó este convenio de colaboración junto con el jefe de Zona de Iberdrola Distribución en Murcia, Álvaro Campos, y el delegado de la compañía en la Región, Patricio Valverde. Celdrán precisó que entre los años 2002 y 2017 «la Administración regional ha corregido ya casi 2.000 apoyos, de los que 356 estaban considerados como puntos negros por ser responsables de muertes de aves por electrocución».

En estas actuaciones, y a través de distintos fondos europeos (Life y Feder) y de la colaboración con otros organismos públicos y privados, se han invertido más de 3,4 millones de euros.

¿Cuántas aves caen fulminadas por choque o electrocución con tendidos eléctricos? Más de 7.000 rapaces anualmente solo en la Región de Murcia según un estudio del Ministerio cuyos resultados no comparte la Comunidad Autónoma, que solo admite poco más de cien al año.

Durante el pasado año, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle recibió un total de 2.840 animales, de los que 181 ingresaron como consecuencia de electrocuciones. «De los registros de electrocuciones en aves en los últimos años se observa además que más del 80% de las aves electrocutadas son rapaces, algunas de ellas catalogadas como vulnerables o en situación especial como el águila real, el buitre leonado, el halcón peregrino, el águila perdicera o el búho real», señalan fuentes de la Consejería.

La electrocución, junto con la colisión en líneas eléctricas aéreas de alta tensión, está considerada como una de las principales amenazas para la conservación de la biodiversidad y la que afecta al mayor número de especies incluidas en los Catálogos de Especies Amenazadas.