https://static.laverdad.es/www/menu/img/lospiesenlatierra-desktop.jpg

¿Dónde te escondías, alzacola?

La llamativa cola del alzacola, la principal seña distintiva de esta ave amenazada propia de zonas desérticas. / ANSE
La llamativa cola del alzacola, la principal seña distintiva de esta ave amenazada propia de zonas desérticas. / ANSE

Águilas y Mazarrón albergan los últimos refugios en la Región de esta ave amenazada. Un estudio dirigido por Anse y desarrollado por voluntarios descubre casi cincuenta territorios ocupados por un pájaro casi desaparecido

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Mírenlo bien y sabrán por qué lo llaman alzacola: siempre la cabeza erguida y las plumas traseras levantadas, hasta formar con el dorso algo parecido a una uve mayúscula. Elegante y fotogénico, este pariente de los petirrojos no pasa por un buen momento en el sur de la Península Ibérica, su única área de distribución en Europa junto con los Balcanes y las islas del Mar Egeo. Clasificado en España como vulnerable -hasta 2015 se le consideraba en peligro de extinción-, en la Región de Murcia el alzacola ni siquiera cuenta con protección específica a través del Catálogo Regional de Especies Amenazadas, lo que dificulta la adopción de medidas de seguimiento y conservación de la especie. Un animalillo más que podría desaparecer en silencio, sin molestar, entre otros motivos por la falta de conocimiento científico sobre sus circunstancias.

En el caso de los alzacolas murcianos, los motivos de su declive estarían relacionados con la intensificación agrícola, un proceso imparable que les deja sin hábitat, junto con sequías en sus zonas de invernada, en África, según explica a 'La Verdad' el biólogo Ángel Sallent, coordinador del Grupo de Anillamiento de la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), que acaba de dirigir un proyecto de voluntariado con resultados sorprendentes: entre Águilas y Mazarrón se han detectado cuarenta y cuatro territorios ocupados por estas aves insectívoras propias de zonas desérticas y semiáridas, que en la Región, donde se les conoce popularmente como alzarrabos, ocupan ramblas, cauces y cultivos de secano.

Hasta hace unos años no era difícil verlos en el suelo o haciendo equilibrios sobre pequeños arbustos, diciendo 'aquí estoy yo' con su trino potente, llamando la atención con su coloración entre rojiza y anaranjada y sacudiendo y desplegando la cola una y otra vez; esto es, haciendo honor a su nombre.

Pero los alzacolas dejaron de verse: «Si bien no se dispone de datos cuantitativos de la evolución de sus poblaciones, las impresiones de ornitólogos y el amplio reconocimiento que realizan de la especie los habitantes del medio rural hacen pensar que su presencia se ha reducido de forma notable en las últimas décadas. En este sentido, las poblaciones de la vecina provincia de Alicante, donde ha existido un seguimiento detallado, han sufrido un importante declive y la especie se encuentra muy próxima a la extinción», advierte Ángel Sallent.

Reducida su población, se dejó de reparar en ellos, hasta que este estudio, en el que han participado 38 voluntarios, ha descubierto que los últimos alzarrabos murcianos sobreviven en Águilas y Mazarrón. Un reservorio importante «dado el delicado estado de conservación de la especie en el sureste de la Península Ibérica», destaca Sallent. Anse ha censado doce cuadrículas de terreno de 10x10 kilómetros, y además ha realizado tres sesiones de anillamiento que han permitido el marcaje con anillas de lectura a distancia de siete ejemplares, «lo que permitirá conocer la evolución de estos territorios en los próximos años».

Más sobre los pintureros alzacolas ('Cercotrichas galactotes'): presentan una distribución 'contagiosa', de modo que las diferentes parejas suelen estar muy próximas unas de las otras. Sin embargo, junto a estas comunidades 'vecinales' se extienden amplias zonas, aparentemente adecuadas, sin presencia de la especie.

El proyecto de voluntariado 'Estado actual del alzacola en la cuenca del Segura' ha sido financiado por Tragsatec y ha contado con el apoyo de la Confederación Hidrográfica del Segura.