Moros y Cristianos recrean la histórica fundación de la ciudad

Representación, anoche, de la fundación de Murcia. / J. Carlos Caval
Representación, anoche, de la fundación de Murcia. / J. Carlos Caval

Con la entrada triunfal del infante Alfonso y la embajada de la entrega de llaves concluyen hoy los festejos de las quince kábilas y mesnadas

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

La representación de la embajada de la histórica fundación de Murcia estuvo ayer en el aire hasta el último momento. Todo dependía de si la lluvia hacía acto de presencia o no. A media tarde, se celebró la ofrenda de flores en la iglesia de San Andrés ante la imagen de la Virgen de la Arrixaca. A continuación, a la vista de que no había peligro de tormentas, salió a la calle el alarde de arcabucería recorriendo la plaza de San Agustín, la calle Juan de la Cierva, Plano de San Francisco y avenida Teniente Flomesta hasta la plaza de la Cruz Roja. Finalmente, la plaza de Belluga acogió, como estaba previsto en el programa de fiestas, la representación de la conmemoración de la embajada de la fundación de la ciudad de Murcia.

Las fiestas de Moros y Cristianos llegan hoy a su fin con la entrada triunfal del infante Alfonso de Castilla en la ciudad con la Virgen de la Arrixaca. La comitiva partirá desde la calle Acisclo Díaz y discurrirá por la Gran Vía, plaza Martínez Tornel, Tomás Maestre, San Patricio y plaza de Belluga. A partir de las 22 horas, tendrá lugar la representación de la embajada de la entrega de llaves de la ciudad de Murcia al infante Alfonso. A su término, se procederá al traslado de la Virgen de la Arrixaca hasta el campamento medieval, donde los miembros de las 8 kábilas y 7 mesnadas proseguirán la fiesta y, en muchos casos, tras un chocolate con churros enlazarán con la despedida a la Virgen de la Fuensanta, antes de la romería.

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