VALCÁRCEL LA LÍA PARDA

El presidente de honor del PP reprochó a López Miras la derrota electoral y subió la tensión en la reunión de la Junta Directiva. Habrá guerra si pierden el Gobierno

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Ramón Luis Valcárcel y Antonio Sánchez Carrillo, otrora peso pesado del PP murciano, pusieron el contrapunto en la Junta Directiva Regional, protagonizando los momentos más tensos del cónclave popular. A la vista de los resultados electorales y del precipicio al que se asoma el partido, era de esperar que el presidente de honor exteriorizara su crítica y malestar, lo cual le sentó a cuerno quemado a López Miras, a su directiva y a gran parte de los reunidos, que no a todos. Se masca una revuelta, una noche de cuchillos largos, en la formación popular. Algo que solo pueden remediar si Miras mantiene el Gobierno regional a toda costa, por no decir que a cualquier precio. De lo contrario, habrá guerra y ajuste de cuentas.

Valcárcel comentó que él sí ganaba elecciones, y que lo hizo en momentos complicados para el PP, instando por ello a hacer «autocrítica». López Miras le contestó que se han quedado a las puertas de la victoria, pero Valcárcel le replicó que ha sido «una derrota», relataron varios asistentes. Junto con Sánchez Carrillo, fueron los únicos que no aplaudieron, con el añadido de que este último hizo comentarios por lo bajo -pero en tono audible- poco gratos hacia el papel desempeñado por Noelia Arroyo en Cartagena. Saltaron chispas en la Junta, como antesala de los problemas internos que se avecinan. También hubo algunos silencios elocuentes.

13.310 votos que le duelen al PP

Los limones de Garre le saben a una dulce venganza

Los incondicionales de López Miras sostienen que Valcárcel no atravesó momentos tan complicados como los actuales, y le reprochan que el PP esté a punto de encallar en la oposición por su culpa. Sacan a colación lo mal que manejó el partido la etapa de Alberto Garre, el sucesor puesto a dedo por Valcárcel. Los 13.310 votos -los limones de su campaña- que saca Somos Región en estas elecciones han puesto su grano de arena en la derrota del PP. A Garre no le sirven para entrar en la Asamblea, pero quizás le hayan proporcionado satisfacción -cierto sabor a venganza- el haber contribuido modestamente a que su antiguo partido doble la rodilla. Ya lo hizo en 2015 ante Ciudadanos, al faltarle un diputado que Garre se lo pudo dar de sobra.

Le pide que espere

Franco da 'calabazas' a la primera carta de Conesa

Existe una forma de cortar por lo sano y acabar con el suspense de los pactos: un acuerdo secreto entre PSOE y Ciudadanos cocinado en Murcia y elevado a los jefes de Madrid como hecho consumado. La misma fórmula serviría para el PP y Ciudadanos. A los socialistas y populares murcianos no les faltan ganas de actuar con total autonomía y tirar por la calle de en medio, sobre todo a los primeros. Diego Conesa dio ayer el primer paso invitando públicamente a Isabel Franco a sentarse para negociar un acuerdo. Esta le dio calabazas, contestándole que no es el momento. Los naranjas no se atreven a actuar sin el permiso de sus jefes. Ganas no les faltan. La cúpula desautorizó ayer a Manuel Valls nada más conocer su propuesta para la alcaldía de Barcelona, por lo que fulminaría con más facilidad una travesura de sus acólitos murcianos. La carta de Conesa a Franco, sin embargo, servirá a Ciudadanos para tomarle la medida al PSOE murciano. ¿Cuánto hay de postureo de unos y otros?

Podemos se mira en Toledo

Vox quiere jugar y los demás le ignoran

En el PP creen que Vox puede ser prescindible para alcanzar un acuerdo de investidura con Ciudadanos. No necesitarían el apoyo de Pascual Salvador si hay una segunda votación en la Asamblea, ya que populares y naranjas sumarían más escaños que socialistas y morados. Y no es plausible que Vox apoye a la izquierda para hacerle la puñeta a la derecha. Dicho esto, Abascal advirtió ayer de que no piensan ser un convidado de piedra, como en Andalucía, y quieren participar en el juego. En Murcia son más prescindibles que en otra comunidades. En cuanto a Podemos, la dimisión en bloque que se ha producido en Castilla-La Mancha por los malos resultados puede meter presión a Óscar Urralburu. Mantiene dos escaños, pero la caída les ha dejado KO.