PSOE y Podemos negocian «un plan completo» para el futuro Gobierno

El cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas, Josep Borrell./efe
El cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas, Josep Borrell. / efe

Borrell abre la puerta a la coalición mientras Irene Montero afirma que las conversaciones avanzan

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

PSOE y Podemos trabajan en el diseño de «un plan completo» para el futuro Gobierno, que abarca desde la estructura del Consejo de Ministros hasta las competencias de cada cartera. Pero sin nombres, por ahora. La portavoz de los morados en el Congreso, Irene Montero, explicó que las conversaciones son «diarias» y recibirán el impulso definitivo tras las elecciones de este domingo. Los socialistas no fueron tan precisos para explicar hasta dónde llegan los contactos y se limitaron a decir que hay reuniones y cruce de informes.

La firmeza con que Pedro Sánchez y altos cargos gubernamentales y del PSOE defendían que el próximo Gobierno debía ser monocolor socialista con la incorporación de independientes ya no es tan granítica. Los socialistas empiezan a asumir que puede haber un Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos. Uno de los más reticentes, el ministro de Asuntos Exteriores, admitió hoy que esa posibilidad está sobre la mesa. Josep Borrell señaló que no existe «una incompatibilidad» que impida gobernar en coalición aunque existen «grandes diferencias», sobre todo en el modelo territorial de España.

El comentario del ministro en Onda Cero coincide con el análisis que hacen en privado otros ministros y dirigentes socialistas. Apuntan que lo deseable es el Ejecutivo monocolor, pero que en vista de que Unidas Podemos ha hecho una cuestión de principios la coalición gubernamental -«porque no tiene otra cosa que vender en su partido», apostillan algunos- es posible que Sánchez no tenga otra salida. Pablo Iglesias fue muy rotundo en la reunión que mantuvo en la Moncloa el pasado 7 de mayo, y aunque no planteó un ultimátum, dejó claro que no se iba a apear de esa posición aunque mantenerla trajera consecuencias indeseadas. Está dispuesto, dicen en su partido, a torpedear incluso la investidura, como ocurrió en febrero de 2016.

Pero en el equipo de Iglesias no creen que la sangre llegue al río porque sería perjudicial para Sánchez, pero para Unidas Podemos sería un fracaso absoluto. Irene Montero volvió a plantear hoy que la alianza para gobernar es innegociable y trazó unas pinceladas «optimistas» sobre las posibilidades de llevar a buen puerto las discretas conversaciones que mantienen. Contactos que seguirán a más alto nivel tras las elecciones de este domingo. Sánchez e Iglesias se volverán a reunir, aunque es probable que el o los encuentros no sean públicos. «No puede haber un gobierno en solitario, estamos en tiempos de gobiernos de coalición», abundó la portavoz en el Congreso.

Relación de dependencia

Los socialistas, descartada la carta de Ciudadanos tras el paso de Albert Rivera por la Moncloa con portazo incluido, están abocados a pactar con Unidas Podemos. Se comprobó en el primer pleno parlamentario de la legislatura y se va a volver a ver en los pactos autonómicos y municipales postelectorales, pero sobre todo en la investidura. Están destinados al acuerdo, además, porque Sánchez lo que menos quiere es atar su estabilidad política a los independentistas catalanes. Con esa relación de dependencia tan estrecha, afirman fuente socialistas, es muy difícil cerrar el paso a un gobierno en coalición.

Las conversaciones van en esa línea. Montero señaló que los negociadores «trabajan en un plan completo de Gobierno», que incluye estructuras ministeriales y competencias de las carteras. Aunque insistió en que no se ha hablado aún de nombres, «no es un quítate tú para ponerme yo», reconoció que «las personas» son importantes porque «no es lo mismo» uno que otro para tareas gubernamentales «complejas». Desde Unidas Podemos se han mencionado los nombres del propio Iglesias, la juez Victoria Rosell, Pablo Echenique y Rafael Mayoral.

Los socialistas reconocen que los contactos existen en el ámbito parlamentario y también en otras instancias, pero evitan dar detalles de su evolución. Recuerdan que el acuerdo alcanzado entre Sánchez e Iglesias fue ponerse de acuerdo y mientras tanto ser discretos. Ni confirman ni desmienten que habrá ministros de Unidas Podemos, pero dan por sentado que las carteras del núcleo fundamental seguirán en manos de su partido.