Los aranceles de Trump afectan al vino, aceite, cerdo, queso y cítricos

Los aranceles de Trump afectan al vino, aceite, cerdo, queso y cítricos

La medida, que también se aplicará sobre el sector aeronáutico, amenaza con impactar a unos sectores que exportan desde España 1.000 millones de euros al año a EE UU

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La agricultura española tampoco se va a librar de los envites de los aranceles impuestos por Donald Trump a los productos que lleguen a Estados Unidos a partir del próximo 18 de octubre. Si un acuerdo exprés con la Unión Europea no lo remedia, los productores de vino, aceite y olivas, quesos, cítricos y porcino se verán duramente afectados por las tasas aduaneras de entre el 10% y el 25% que tendrán que abonar para poder comercializarse en la primera economía del mundo.

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El aval de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para que EE UU pueda aplicar aranceles, en contraprestación a las ayudas públicas otorgadas por los Estados europeos (fundamentalmente Alemania, Francia y España) a la industria aeronáutica de Airbus ha abierto la puerta a Trump para actuar contra los sectores agrícolas y ganaderos que más daño hacen a sus productores nacionales, claves en territorios tan relevantes como California.

En su conjunto, el impacto alcanzará a unas exportaciones a EE UU que supusieron en 2018 un valor de 970 millones de euros, según los cálculos de la organización agraria COAG. Su secretario general, Miguel Blanco, ha afirmado que «resulta totalmente injusto y desproporcionado que, una vez más, el sector agrario sea el pagano de una guerra comercial de la Unión Europea que no tiene nada que ver con el campo español». Por su parte, la organización UPA ha pedido al Gobierno y a Bruselas una respuesta «contundente», porque, en su opinión, «los agricultores españoles vuelven a ser las principales víctimas colaterales» de la guerra arancelaria de Trump.

En concreto, en el caso del aceite de oliva y de la propia aceituna de mesa, esta industria vendió productos a la economía norteamericana por 405 millones de euros. En los últimos años, la tensión en el sector se había visto reflejada en un descenso continuo de las exportaciones, que habían caído un 8,7% con respecto al ejercicio anterior, según los datos actualizados del ICEX. De hecho, España es el segundo exportador de aceites a EE UU, solo por detrás de Italia. El director general de Asoliva, Rafael Pico, siente frustración al reconocer que, si se materializa la medida, «se nos va a sacar prácticamente del mercado estadounidense». Y anticipa las consecuencias que eso tendrá en España: «Todo lo que no podamos exportar, se dejará de comprar al productor nacional», admite Pico.

Por eso, el anuncio de los aranceles a la oliva no es baladí para territorios como Andalucía. Precisamente ha sido Sevilla la provincia en la que más se ha reducido el paro en septiembre con 3.586 personas abandonaron las listas del desempleo, el mejor dato en septiembre desde 2013. La explicación a estos buenos datos reside en el inicio de la campaña de la aceituna.

La advertencia de Trump también ha llegado en plena recogida de la uva en zonas como La Rioja, Castilla y León o Castilla La Mancha, entre otros territorios. En su conjunto, España exportó a Estados Unidos 325 millones de euros en productos vitivinícolas en 201, de los que 240 millones se verán afectados por la medida, según la Federación Española del Vino (FEV), al quedar excluidos los espumosos. Se trata del séptimo país en el ranking de exportaciones a ese país. El vino había encontrado un hueco en el mercado norteamericano, que ahora puede verse afectado por la decisión de las nuevas tasas. El director general de la FEV, José Luis Benítez, ha lamentado que «de nuevo, el vino español sea objeto de represalia en un conflicto comerical internacional en el que no tiene nada que ver» al estar originado por las ayudas europeas a Airbus.

Latambién ha encendido todas las alarmas ante las nuevas tasas que EE UU quiere aplicar a estos productos lácteos. En el caso de España, el director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), Luis Calabozo, ha indicado que «la afectación sería enorme para el sector y compromete el futuro en el exterior». Estados Unidos se ha convertido en el primer mercado receptor de quesos en volumen económico (unos 87 millones de euros exportados al año), y el cuarto en número de productos. «Vendemos quesos con mucho valor añadido a EE UU», indica Calabozo. Y anticipa que «ahora mismo no podríamos encontrar otro mercado que lo sustituya por el potencial que ha tenido».

Tampoco se quedan atrás otros productos frutícolas que también se incluyen en la relación de exportaciones afectadas, como los cítricos: naranjas, mandarinas, clementinas, limones y cerezas.

En el caso de la carne de cerdo, España exportó a EE UU productos por un valor estimado en 52 millones de euros. Se trata del sexto proveedor mundial a ese país, con algo más de 10.000 toneladas por año, que representan un 2% de las importaciones de porcino norteamericanas, según los datos de Interporc.

Además se verán afectadas las ventas de otros productos relacionados con el marisco en conserva como las navajas, las almejas, los berberechos y otros moluscos que contengan pescado, según relata la lista publicada por el Departamento de Comercio de EE UU.

Donald Trump ha dado el paso de desafiar a Europa después de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) autorizase a Washington a imponer los aranceles por los subsidios nacionales que ha recibido históricamente el fabricante aeronáutico Airbus en perjuicio de su competidora estadounidense Boeing . Después de considerar que esas ayudas eran «ilegales», las autoridades internacionales decidieron que el importe de contraprestación podría rondar los 7.500 millones de euros, una cantidad inferior a la reclamada por Washington, que se movía en el entorno de los 9.000 millones.

Bruselas ha manifestado su voluntad de negociar con Trump, pero también ha advertido de que está dispuesta a adoptar medidas similares que supondrían un nuevo paso hacia una guerra comercial que no favorecería a ninguna de las dos orillas del Atlántico.

La guerra arancelaria puede convertirse en un nuevo obstáculo para el debilitado crecimiento de la zona euro, a la espera de la conclusión final del 'brexit'. De hecho, Francia ya ha anunciado esta mañana que prevé «medidas de represalia» junto a UE contra EE UU por estas sanciones. «Evidentemente, estableceremos medidas de represalia» contra Estados Unidos, junto con la Unión Europea, si Washington aplica este octubre las sanciones contra productos europeos que anunció el miércoles, según ha afirmado la portavoz del Gobierno francé, Sibeth Ndiaye. «Siempre dijimos ante la OMC que considerábamos que es mejor encontrar soluciones amables que meterse en conflictos comerciales», ha afirmado en una entrevista televisiva.

Ante esta situación, el Club de Exportadores e Inversores Españoles aboga por una salida «pactada» entre Estados Unidos y la Unión Europea que evite la aplicación de esos aranceles. Y así no se echará «más leña al fuego» a la guerra comercial en un contexto internacional «complejo».

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