Las pensiones subirán en enero 2,5 euros al mes si el Gobierno no lo remedia

Un grupo de jubilados juega al dominó en una cafetería./Óscar Chamorro
Un grupo de jubilados juega al dominó en una cafetería. / Óscar Chamorro

La ganancia de los jubilados rozará los 40 euros anuales, mientras las viudas tendrán un incremento de 25 euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Los jubilados habían ganado la batalla, pero no la guerra. La oleada de movilizaciones de pensionistas que comenzó hace ahora un par de años hizo al Gobierno de Mariano Rajoy dar marcha atrás y subir las prestaciones en línea con la evolución de los precios. Pero se trataba solo de una victoria agridulce, puesto que se aprobó para dos ejercicios: 2018 y 2019, a la espera de esa ansiada reforma del sistema que no llega y que se retrasa por la inestabilidad política.

Así, salvo medida en contra, el próximo 1 de enero las pensiones volverán a subir, aunque con un alza mínima del 0,25% por estar la Seguridad Social en números rojos, tal y como estableció la reforma de 2012. No quiere el actual Ejecutivo socialista que esto sea así, pero no tendrá fácil cambiarlo antes de que termine el año porque tendría que aprobar un Real Decreto estando en funciones, algo que no estaría muy bien visto, aunque tampoco lo ha descartado.

Los mayores perderían poder adquisitivo, ya que la previsión es que el IPC supere en 2020 el 1% Alza del 0,25%

Este año ganarán poder de compra ya que la subida de las pensiones puede duplicar a la inflación Revalorización del 1,6%

Por ello, lo más probable es que los más de 8,8 millones de pensionistas comiencen el año con una subida de su nómina en enero que no llega a los 2,5 euros de media y que situaría la prestación media del sistema en los 995,5 euros mensuales. De mantenerse este incremento todo el año, serían 34,7 euros más de ingresos anuales. Mayor sería el aumento de los más de seis millones de jubilados: ganarían 2,8 euros más al mes hasta superar los 1.143 euros, con lo que el incremento anual para este colectivo rozaría los 40 euros de media. Superarían los 50 euros anuales los nuevos jubilados del Régimen General, cuya nómina se elevaría hasta los 1.460 euros.

Precisamente esos 50 euros son el doble de lo que se incrementaría de media la pensión de las más de 2,3 millones de viudas (en femenino porque la inmensa mayoría son mujeres): 1,7 euros al mes o 24,9 euros al año. Llama la atención que esta cantidad anual es menor incluso que la subida mensual que tuvieron en enero de este año algo más de 400.000 viudas, consecuencia de que se aprobó elevar la base reguladora que se utiliza para calcular su pensión del 56% al 60%, por lo que tuvieron un extra al año de 464 euros de media.

Por su parte, cerca de un millón de personas que cobran una prestación por incapacidad permanente ingresarán 4,6 euros más cada mes (65 euros al año) hasta los 982,6 euros de media, mientras que la pensión de orfandad crecerá apenas un euro al mes hasta los 425,8 euros.

Todos ellos experimentarían una pérdida de capacidad de compra, puesto que la inflación para el año que viene superará el 1% (la previsión del Banco de España es que el IPC suba en 2020 un 1,1%, mientras que Funcas lo eleva hasta el 1,3%). No obstante, cabe resaltar que se trataría de una pérdida de poder adquisitivo puntual, ya que todo apunta a que cuando se forme el nuevo gobierno y tenga plenos poderes, aprobará una nueva revalorización con efecto retroactivo.

Más movilizaciones

Por ello, los pensionistas han vuelto a entrar en acción -en algunas regiones como en el País Vasco no han decaído nunca- e iniciado con más fuerza una campaña para exigir que se acabe definitivamente con la revalorización del 0,25% y se vuelva a vincular la subida por ley con el IPC. Este mismo lunes se manifestarán frente al Congreso de los Diputados coincidiendo con la celebración del Día de los Mayores, pero la gran movilización está organizada también en Madrid para el próximo 16 de octubre, hacia donde ya han partido a pie dos grupos desde el norte y desde el sur del país en otra nueva forma de protesta. Se prevé que vuelvan a concentrarse miles de personas -convocadas por trescientas plataformas de jubilados- para demandar unas pensiones «públicas, justas y garantizadas».

Esta pasada semana la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, prometió que el Gobierno «seguirá defendiendo» un sistema público de pensiones y que tratarán de garantizar su «sostenibilidad financiera y social». Así, quiso tranquilizar a los jubilados comprometiéndose a que el Gobierno va a seguir en la «dirección» que ha mantenido hasta ahora de «garantizar» el poder adquisitivo de las pensiones. Es más, presumió de que este año las pensiones no solamente van a mantener el poder adquisitivo sino que «van a ganar», porque el IPC va aproximadamente en un 0,3% y se dice que puede acabar el año en el 0,6%-0,8%, mientras que las prestaciones han subido todas un 1,6% y las mínimas, un 3%. «Se puede decir que se ha recuperado el poder adquisitivo perdido en los años pasados», concluyó la ministra.