Telefónica realizará dos nuevos contratos por cada jubilado forzoso

El presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, en un acto de la compañía. /EP
El presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, en un acto de la compañía. / EP

La operadora firma con los sindicatos el convenio hasta 2021, con un día a la semana de teletrabajo, el plan voluntario de suspensión de empleo y una línea de bajas incentivadas

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Comienza la cuenta atrás para que los empleados más veteranos de Telefónica puedan acogerse a su nuevo Plan de Suspensión Individual (PSI), de carácter voluntario y que supone anticipar el retiro laboral. La dirección de la multinacional española y los sindicatos lo suscribieron este viernes, junto al nuevo convenio colectivo para el próximo trienio y una línea de bajas incentivadas.

Las conversaciones entre ambas partes comenzaron en junio, y fue dentro de ellas donde la compañía que preside José María Álvarez Pallete planteó reeditar el PSI que ya realizó en 2015, y que se saldó con la salida de 6.500 empleados. El renovado programa se dirige a sus trabajadores mayores de 53 años –unos 4.500 según los sindicatos, lo que supone el 21% de la plantilla de la operadora–, que cuenten además con 15 años de antigüedad en el grupo.

El plazo para acogerse al plan finaliza el 31 de octubre próximo y quienes lo hagan podrán mantener dos tercios del salario regulador (el 68% en concreto), el seguro médico y la póliza colectiva de riesgo de la compañía, además de que la empresa costeará las cuotas a la Seguridad Social hasta la edad legal de jubilación y mantendrá las aportaciones a su plan de pensiones. El objetivo del PSI, según una carta remitida a los empleados por el presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, es «mejorar la adecuación de las plantillas», esto es, completar el último proceso de rejuvenecimiento y ajuste que comenzó con el ascenso de Álvarez Pallete a la jefatura hace tres años.

Aparte de Telefónica España (16.000 trabajadores), las otras dos empresas vinculadas por dicho plan son Telefónica Móviles (4.000 empleados) y Telefónica Soluciones (1.000 integrantes), que podrían ver reducida su plantilla en más de un 30% tras la finalización de los tres programas previstos para reducir su tamaño. Y es que junto al PSI, empresa y sindicatos también han acordado un máximo de 300 jubilaciones forzosas,así como una línea de bajas incentivadas para quienes lleven en la empresa al menos un lustro, no superen los 55 años de edad y no hayan podido acogerse a las otras vías de salida que se han pactado.

Para estas personas habría una compensación económica equivalente a 45 días de salario por año trabajado (eso sí, considerando solo la parte de sueldo fijo, no los variables), con un máximo de tres anualidades y media (157 días en total). El pago podría hacerse en tres plazos (al causar baja, al año y dentro de 24 meses), y en todo caso la indemnización «estará condicionada al cumplimiento por la persona trabajadora del compromiso de no competencia», según reza el documento firmado este viernes.

Un año de ajustes

En Telefónica prevén haber finalizado todos estos ajustes de plantilla antes de que concluya el presente ejercicio, con el compromiso escrito de que incorporará «dos nuevos empleos por cada persona que se retire por jubilación forzosa». De ellos, «al menos la mitad» irán destinados a personas menores de 35 años, tanto procedente de la Universidad como de la Formación Profesional.

Este 2019 también será el primer año de los tres de vigencia del nuevo convenio colectivo conjunto para las tres sociedades citadas. Incluye una subida salarial anual del 1,5%, junto a sendos pluses de 300 euros en 2020 y 2021, de los que la mitad serán consolidables en cada ejercicio. Asimismo, se elevará de forma progresiva la compensación al turno de tarde y el importe de los vales comida llegará a 11 euros.

El convenio, prorrogable por otro año más, recoge una garantía de empleo –que incluye no realizar ningún ERE ni salidas forzosas– y otra de no movilidad geográfica, además de que se recuperarán las actividades de mayor valor y se deslocalizarán otras. Por último, para «evolucionar hacia una compañía más digital y flexible», estudiará conceder un día de teletrabajo a la semana en las áreas donde sea posible y elevar el número de teletrabajadores, aparte de realizar programas de formación y habilitación tecnológica para 6.000 empleados.