GP de Rusia

Hamilton neutraliza a Ferrari en Rusia

Hamilton neutraliza a Ferrari en Rusia

El británico le da un doblete a Mercedes, que mantiene su absoluto dominio sobre el circuito de Sochi | Vettel, que incumplió las órdenes de equipo, abandonó una carrera en la que Sainz terminó sexto pero en la que llegó a ir cuarto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

De no pisar el podio una semana antes en Singapur a lograr un memorable doblete. Mercedes salió de Sochi con una nueva victoria para su palmarés, la sexta que logran en las seis carreras disputadas en Rusia. Un pleno absoluto propiciado por Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, que supieron maximizar las puertas abiertas que les dejaron las circunstancias.

Unas circunstancias que no le fueron propicias a Ferrari, una vez más protagonista por la batalla interna que tienen sus pilotos. Si en Singapur fue Charles Leclerc quien alzó la voz, esta vez fue Sebastian Vettel quien dejó ver públicamente que en Ferrari hay un serio problema de disciplina. Sin paliativos: Vettel, tetracampeón del mundo, pasó de las órdenes del equipo Ferrari.

El plan previsto lo inventaron en Mercedes, irónicamente. El año pasado se vio cómo Hamilton y Bottas jugaron con los rebufos para darse un empuje extra, y en Ferrari decidieron hacer lo mismo. Vettel debía dar rebufo a Leclerc y cuando los dos estuvieran lejos, el alemán debía ceder el primer puesto al hombre de la 'pole'. Así avisaron al alemán, cuya respuesta fue: «Si quiere adelantarme, que acelere». Así de simple: no sólo no aflojó para evitar una batalla en pista con su compañero, sino que obligó a Leclerc a apretar para seguirle, a costa de destrozar sus neumáticos.

La respuesta de Leclerc fue callarse, ya que en Singapur prometió que iba a controlar sus salidas de tono por la radio. Vettel argumentó que si su compañero no podía seguir su ritmo, él no iba a bájarlo porque se arriesgaba a un eventual ataque de Hamilton en vueltas posteriores. En Ferrari decidieron entonces jugar la baza de boxes y pidieron a Leclerc que fuera el primero en entrar a montar neumáticos medios para intentar un 'undercut' a Vettel. En esas estaban cuando una avería en el MGU-K del SF90 del alemán le dejó tirado. Primer abandono del germano este año por motivos de fiabilidad.

El consecuente coche de seguridad virtual, primero, y real debido al accidente de George Russell después le vino a Hamilton como maná del cielo. Entró a cambiar neumáticos sin perder casi tiempo, evitó que Leclerc le atacase y propició incluso un cambio de estrategia de Ferrari, que hizo entrar de nuevo al monegasco a montar neumáticos blandos para el final de carrera con la intención de que atacase a los Mercedes en pista. Ahí entró en juego la defensa numantina de Bottas, que privó a Leclerc no sólo de la victoria, sino además del segundo puesto.

     

Sainz, rozando puestos de podio

Después de tres carreras sin puntuar, dos de ellas por abandonos, Carlos Sainz necesitaba recuperar la confianza con una buena actuación en Rusia. Y vaya si lo hizo.

El madrileño puso toda la carne en el asador este domingo desde la misma salida, cuando desde la quinta plaza de la parrilla se puso rueda a rueda con el mismísimo Hamilton por el tercer puesto. Uno y otro sabían que no eran rivales, ya que el británico miraba hacia adelante y el madrileño hacia atrás, pero la imagen quedó ahí. A partir de ese momento comenzó una carrera de gestión para maximizar sus opciones de quedarse en el 'top 5', sin arriesgar demasiado en la lucha y garantizándose en buena medida el máximo de puntos posible. Así, Sainz rodó buena parte de la carrera en cuarta plaza o quinta, hasta que al final Alex Albon le adelantó merced a un Red Bull superior al McLaren.

La sonrisa, dedicatoria incluida a sus ingenieros, con la que entró en meta lo dice todo. La labor del madrileño fue magnífica, en especial después de las decepcionantes carreras de Italia, Bélgica y Singapur. Este sexto puesto le ha dado a McLaren, en general, y al propio Sainz un golpe de moral clave para viajar a Japón, donde tratarán de seguir siendo los referentes de la zona media. Para desgracia de Renault, que sigue claudicando frente a su cliente.